Unos días atrás, antes de caer en el más profundo de los sueños, me puse a mirar “Inspector Morse” en la tele. Había visto esa serie un par de veces y la encontraba entretenida, pero ese capítulo, al parecer uno de los últimos, estaba especialmente bien hecho.
Morse, con el hígado en ruinas y una úlcera péptica por su excesiva afición al copete cae en el hospital, y le regalan un libro sobre un famoso asesinato ocurrido en su misma ciudad en el siglo 19, el capítulo se trataba de como él, en su convalecencia, investigaba el crimen y, obviamente, encontraba a los verdaderos culpables, como corresponde a un buen sabueso inglés.. Pero aparte del argumento el programa estaba construído como un libro televisado; con referencias literarias a Simenon (Maigret y los muertos del canal), el personaje de Morse estaba perfectamente desarrollado, en fin, me llamó la atención, pocas veces había visto un capítulo de TV hecho con tanto cuidado.
Pero la tele es el mejor somnifero que conozco, si Buda viviese en nuestros tiempos la habría recomendado como un medio perfecto para alcanzar el nirvana. Poner le mente en blanco no es difícil, basta ver tele un rato, así es que me quedé dormido antes del final. Solo quería destacarlo por si tienen la ocasión e verlo, y de paso me cuentan el final.
Vamos a otra cosa, estuve releyendo -por enésima vez- el libro Dinero, del desacreditado economista John Kenneth Galbraith, como a mi me gustan las cosas extrañas, seguramente no existe nada más raro y asombroso que la historia del billullo, Milton Friedmann escribió un libro con el mismo nombre y sobre el mismo tema pero, lo siento don Milton, el de Galbraith es mucho más entretenido.
Tambiérn descargué la novela Santa María de las Flores Negras de Hernán Rivera Letelier, me han hablado bien de sus libros pero no había leído ni uno, mala suerte, en este llegué a la página 20 y lo dejé, es nada más que un refrito de la usual telenovela que se cuenta sobre la huelga de la escuela Santa María, con villanos patrones y carabineros matando a inocentes obreros, creo que para eso con la cantata basta y sobra. He visto entrevistas a Rivera Letelier donde decía que se considera un estilista y que cuida mucho su prosa, en verdad parece que escribe mejor que el común de los novelistas chilenos, en fin, a ver si para la próxima tengo más suerte con él.
Y ya que estamos con escritores chilenos contemporaneos hay otro que me entretiene mucho, que es Roberto Ampuero, leí hace tiempo su novela Cita en el Azul Profundo, de espionaje con una historia truculenta sobre los servicios de inteligencia chilenos post democracia, es entretenida y bien escrita y le pega sus buenos palos a Marcelo Shilling, el Beria chileno. También leí algunos extractos de Mis Años Verde Oliva, igual buena.
Y vienen meses de campañas y elecciones, esas fiestas de la democracia -que nombre más irónico y cursi- en que el selecto club de los políticos se disputa la concesión más jugosa que existe: la administración del estado. En octubre tendremos municipales y como todos sabemos en los gobiernos comunales está buena parte del billete grosso, entonces a todos les aparece de pronto el afan de servir, la vocación por el servicio público y el interés en los problemas de los demás a costa del propio sacrificio. Que farsa más grande, lo peor es que nosotros como borregos, les seguimos el juego.
En USA están en plena campaña de primarias y McCain parece que creció inesperadamenet por el lado republicano, mientras que Ms. Clinton y Barak Obama aparecen más o menos empatados. Creo que es un mal presagio para los demócratas. Tal como en Chile ambos partidos están más o menos empatados, mucha gente no vota, y en cada partido hay una fauna que va de derecha a izquierda. Si Ortuzar y Alessandri pensaron replicar el sistema norteamericano en Chile, sin duda tuvieron éxito, claro que con sus pros y contras.
El empate entre Obama y Ms. Clinton es malo para los demócratas, la esperanza es -como escribió curves- que Obama lleve a votar a la gente joven, pero no creo que eso sea factible. Los jóvenes que no votan ahora difícilmente votarán por alguien que hable lindo, en Chile la izquierda se ha ilusionado por décadas con la votación de los jóvenes apáticos y ahi tienen como le fue a mi tocayo Tomás Hirsh, ese también hablaba bonito. Los temas son distintos pero se pueden hacer varias analogías entre elecciones en Chile y USA, la principal es el nivel de desprestigio de los políticos en ambos países, el escepticismo de que vayan a arreglar algo. Obama es muy buen candidato para los convencidos: el electorado liberal con educación superior que vota siempre por el progresismo pero dudo que vata a calentar a algún elector apático, es más de lo mismo, solo un segundo J.F. Kennedy, aunque un poco más tostado.
Pero en fin, cuando escribo estas cosas casi siempre me equivoco, así es que ahi las dejo, de repente le doy suerte y se produce una avalancha nacional en USA a favor de Obama, vuelve la Alianza Para el Progreso, USA se retira de Medio Oriente con la cola entre las piernas y todos viven felices comiendo perdices. Como ahora es la moda, capaz que Obama se separe y se case con Madonna, al más puro estilo Sarkosy, quien lo sabe. Hasta mañana.