Ando muy ocupado con compromisos, plazos que se me vencen para terminar un proyecto, una oferta de actividad innoble y toda la mala onda de mi amigo que está enfermo, que lata más grande.
Mi amigo Oscar me dijo algo muy chistoso hace un rato, dice que él siempre ha visto a Chile como un fundo de Talca, donde el patrón es un huaso con camioneta, prepotente, que siente que puede hacer lo que se le antoje y abusar a su gusto, pagar tarde, mal y nunca, acostarse con las hijas de sus trabajadores y tratar a todo el mundo con la punta del pié.
Los trabajadores por su parte le roban al patrón todo lo que pueden, se acuestan con su mujer, mientras aparentan ser sumisos y se rien a sus espaldas. O sea Chile es un sistema donde culebra come a culebra, ni pobres ni ricos se salvan. Es una visión divertida y tiene mucho de verdad.
El rico abusa, el pobre roba, así todos viven felices comiendo perdices. Que cosa más cierta, esto también se ve en la política con tanto derechista prepotente y tanto izquierdista ladrón, bueno, a decir verdad se dan todas las demás combinaciones pero en gran medida la política en Chile es también como un fundo en Talca.
Tengo mucho que hacer y ando muerto de sueño, la solución es fácil: mandar todo al diablo e irme a dormir, pero antes los dejo con un poema de Pablo Neruda:
En mi cielo al crepúsculo eres como una nube
y tu color y forma son como yo los quiero.
Eres mía, eres mía, mujer de labios dulces,
y viven en tu vida mis infinitos sueños.
La lámpara de mi alma te sonrosa los pies,
el agrio vino mío es mas dulce en tus labios
¡Oh, segadora de mi canción de atardecer,
cómo te sienten mía mis sueños solitarios!
Eres mía, eres mía, voy gritando en la brisa
de la tarde, y el viento arrastra mi voz viuda.
Cazadora del fondo de mis ojos, tu robo
estanca como el agua tu mirada nocturna.
En la red de mi música estas presa, amor mío,
y mis redes de música son anchas como el cielo.
Mi alma nace a la orilla de tus ojos de luto.
En tus ojos de luto comienza el país del sueño.
Este poema es un plagio a otro llamado El Jardin de Rabindranath Tagore. Lo que demuestra que Neruda, con todo su genio era un copión, como buen chileno. “Es la copia feliz del edén”, está en nuestro himno nacional, nada que hacer.
Ando realmente furioso. Para los que no creen en la mala suerte los invitaría a ponerse mis zapatos el día de ayer, lo que me pasó con la tarjeta madre fue el colmo de la peste, en fin, nunca me había imaginado que una cadena tan perfecta de problemas se podría acumular con el maldito server, que diablos, habrá que agachar la cabeza, bancarse las consecuencias y seguir empujando el carretón. Todos los asuntos relacionados con este trabajo me han traído problemas ¿será que los Dioses del Ocio me quieren castigar?. Capaz, es muy probable.