Tomas Bradanovic

8 octubre, 2009

Neutralidad de la web y el agua

Archivado en: net, neutralidad, web — tombrad @ 10:12 am


Estuve leyendo harto sobre la discusión de neutraidad en la web y mientras más leo -incluso la propaganda de los activistas- más me asombra la analogía entre el ancho de banda y el agua. Muchas cosas que he escrito sobre el uso del agua se pueden trasladar casi exactamente al uso del ancho de banda. Muchos de los conceptos activistas son completamente análogos a lo que se habla acerca del derecho al agua y los errores de enfoque son los mismos: negar la naturaleza económica de los recursos, creer que con leyes se pueden repartir derechos a voluntad sobre bienes cuya explotación no es de costo cero.

Un bien económico (o “privado”) debe cumplir con dos características básicas:
1. Rivalidad en el consumo, si una unidad del bien es consumida por un individuo, deja de estar disponible para otro
2. Exclusión en su uso, hay que pagar un precio para acceder a él
Tanto el agua como el ancho de banda cumplen con estas características y por eso llevan implícito el concepto de “propiedad”. Un bien público en cambio carece de precio, no porque no tenga costos asociados, sino porque son muy difíciles de fijar, como la soberanía nacional, el uso del aire o el libre tránsito por ejemplo.
¿Por que entonces tanto el agua como el ancho de banda son tratados tradicionalmente como bienes de uso público?. La respuesta es su abundancia, existe agua potable, apta para beber, suficiente hasta para lavar el auto, los platos o regar el pasto con ella, el agua es abundante. También es muy abundante el ancho de banda en Internet, la gente común ni se imagina que ocupan solo una minúscula fracción de los 2 Gb/s que supuestamente les suministra su ISP. En los años de la radio y la TV, antes de las comunicaciones digitales, el espectro era bastante limitado y eso obligaba al costoso y enredado sistema de concesiones. Internet no necesita ser concesionada, por lo menos en un horizonte predecible.
En un buen artículo del Wall Street Journal se destaca que a pesar de la recesión el sector de Internet sigue con un crecimiento enorme, el tráfico mensual de Internet en Estados Unidos ha subido de 170 millones de gigabites a 2 mil millones y ningún sector ha crecido tanto como el inalámbrico que utiliza -adivinen qué- ¡ondas de radio! y por lo tanto parte del siempre escaso espectro electromagnético.
El verdadero conflicto que podría venir con respecto a la neutralidad es por el cuello de botella que pueden causar los dispositivos inalámbricos: los Blackberry, Netbook, Nokia y similares basados en la comunicación wireless. Y hablando de Nokia hay un conflicto en ciernes que es el uso de telefonía sobre IP que ha puesto nerviosas a algunas compañías que ya proyectan que en el futuro se puede sustituir todo el tráfico telefónico a VOIP, claro que para esto necesariamente ocupan la costosa infraestructura que soporta el ancho de banda a nivel mundial sin pagar ni uno.
La neutralidad en la web, que como dijo Leus en un post anterior, consistiría en crear un nuevo delito: filtrar o priorizar paquetes de Internet según su contenido, cosa que actualmente se hace. Prohibir esto beneficiaría a los servicios de VOIP, broadcasting, videocasting y a juanito-baja-películas, bajo un principio similar a aquel que dice que el agua es gratis: la neutralidad de la web es un concepto similar al del agua como un bien gratuito de uso público como el aire o la seguridad nacional.
En economía hay dos formas de repartir los recursos: mercado o estado, el mercado coloca precios según un modelo de subasta, mientras que el estado los fija de manera arbitraria según sus decisiones políticas. El mercado no solo es más democrático sino mucho más eficiente, eso es algo que se ha probado hasta el cansancio. Cuando se habla de imperfecciones o distorsiones del mercado, son características generalmente causadas por la intromisión del estado, detrás de la historia de cada monopolio hay alguna regulación que originó las condiciones, bien directamente o como una consecuencia inesperada, este último caso es el más común. Para que hablamos de todos los abusos e ineficiencias que se producen cuando el estado empieza a regular, basta ver lo que pasa con las concesiones de radio y TV en algunos países.
Lo que se llama “neutralidad de la web” tiene muchos significados distintos, cada cual la entiende a su manera y generalmente se hablan muchas leseras porque es un tema que no es simple, combina lo técnico con lo económico, personas que pueden ser muy competentes en lo técnico, tipo Stallman, resulta que son semi analfabetos económicos y viceversa, creo que por eso hay tanta propuesta disparatada. Tal como Newton usó su prestigio en su tiempo para colocar algunos de sus disparatadas ideas teológicas, mucha gente de prestigio en la web ha opinado sobre la neutralidad ignorando la realidad económica que hay detrás: que en algunos segmentos y para algunas aplicaciones el ancho de banda deja de ser un bien abundante y casi gratuíto, pasa a tener un precio y el mercado es el mejor mecanismo para asignar precios.
Con el agua pasa algo bastante parecido y los países van progresivamente avanzando en dirección a dejar que el mercado ponga los precios hasta donde sea posible. Antes era impensable imaginarse que existiesen sanitarias privadas, porque se consideraba que ese era un sector estratégico. El resultado era que el servicio sanitario estatal era espantosamente ineficiente, lleno de incentivos perversos para no invertir y fijar horizontes de muy corto plazo (que duraban lo mismo que cada gobierno). El servicio en manos privadas puede ser más caro porque se pagan precios reales pero debe ser eficiente, sino viene la competencia y los reemplaza. En fin, me pareció una buena analogía y puede clarificar mucho un tema que está bien nublado por la propaganda, por los intereses económicos y políticos sectoriales.
Bueno, he andado todo el día en el encuentro de electrónicos, va todo muy bien hasta el momento y espero que siga cada vez mejor. Más rato me voy a la primera cena de camaradería, salúd, salúd, salúd y hasta mañana, si es que estoy vivo.

3 octubre, 2009

La sinceridad perfecta no ofrece garantías

Archivado en: neutralidad, web — tombrad @ 3:39 pm


Por fin un día soleado, esta primavera ha estado tan fea que ahora comprendo por que se suicida la gente, pero bueno, esperemos que los días soleados sigan durante mucho tiempo. Se me acumulan los trabajos pendientes y yo sigo echado para atrás en mi escritorio como si no pasara nada. Parece que me tomé demasiado en serio eso de la no-acción. Mientras escribo saqué esta foto desde mi ventana ¡no más días nublados en Arica! votaré para presidente por el candidato que me ofrezca eso. ¿Les parece ridículo? solo pregunte a cualquier tonto por qué va a votar por el Sr. xx y después hablamos.

Se está tramitando en estos días un proyecto de ley que intenta controlar las descargas de material sujeto a copyrigth, un tema que ha dado vuelta varias veces por la discusión pública y que provoca continuas discusiones con argumentos a veces bien cargados de ignorancia.
Primero se reclama contra la invasión a la privacidad que implica el proyecto: malas noticias, la privacidad en Internet jamás ha sido un derecho y la norma es que todo lo que pasa por la red está a disposición de mucha gente, a menos que usemos algún engorroso sistema de encriptación, cosa que ni siquiera los que manejamos bien esos programas lo hacemos.
Cada conexión, cada página web que visitamos queda registrada en los equipos de nuestro ISP, por lo menos durante un par de días así es que cualquira que esté lo suficientemente bien conectado -para que hablamos si tiene una orden judicial- puede escrutar la historia completa de lo que visitamos, enviamos y recibimos por Internet, no existe ningún derecho de confidencialidad implícito en Internet.
Después viene toda esa tontería de la neutralidad de la web, un concepto que todos proclaman pero cada cual lo entiende a su manera. La versión popular sobre neutralidad de la web, es que si se contrata un ancho de banda de -digamos- 2 Mb/s su ISP tiene la obligación de suministrarle ese ancho de banda a todo evento y sin ninguna restricción, 24 horas al día, 7 días a la semana. Eso es no tener idea de como funciona Internet, es imposible garantizar ese ancho de banda a los usuarios domiciliarios. Entonces juanito-baja-películas se enfurece porque su conexión se empieza a poner lenta después de cierto punto, las malvadas empresas privadas le están vulnerando sus derechos.
Algunas características hacen de Internet un lugar bastante libre y con pocas reglas mientras se usen los recursos de manera razonable, pero cuando empiezan a bajar música y películas de manera masiva, basados en una supuesta obligación de los ISP se produce una situación que alienta a crear leyes invasivas que no cuesta nada implementar. Esto puede dar pie a un montón de extorsiones y cosas por el estilo, seguro que en el futuro cercano veremos un crecimiento explosivo de las ciber extorsiones, acuérdense nomás.
La analogía hidráulica es un buen ejemplo porque el servivio de Internet es análogo al abastecimiento de agua potable y el ancho de banda es como el caudal, en m/s que llega a nuestras casas. Todos recibimos el mismo caudal (es decir la “presión” o capacidad máxima de agua que podemos sacar en 1 segundo) pero la compañía de agua nos cobra por los litros que efectivamente consumimos. Imaginen que la empresa sanitaria nos dijera que por un monto fijo mensual podemos consumir toda el agua que deseemos, todo andaría OK hasta que a un vecino se le ocurra plantar un bosque y regarlo con agua de esa cañería, permanentemente abierta 24×7.
El problema con Internet es idéntico, al principio se cobraba por minuto usado y la gente ignorante -seguramente influenciada por la propaganda- dio una gran pelea por la tarifa plana, creyendo que con eso le habían ganado a las empresas. Solo piensen en el ejemplo del agua, si tuviese una tarifa plana las sanitarias calcularían el consumo promedio per capita, le agregarían a lo menos un 50% para cubrirse y eso sería la tarifa plana final, todos pagarían un 50% más que el consumo promedio, algunos harían uso intensivo del sistema bajando miles de megabytes mientras que otros, la enorme mayoría la usarían principalmente para ver páginas web, correo electrónico, chat y servicios similares que consumen la nada misma.
¿Neutralidad de la web? váyanse al diablo, hay temas técnicos que no se deben discutir a nivel popular, mucho menos por parte de los políticos, que suelen ser todavía más tontos que la gente promedio. Pastelero a tus pasteles.
Bah, mejor los dejo con mi pildorita diaria de:
Disculpas

Si un hombre pisa a un desconocido
en el mercado,
ofrece cortésmente disculpas
y una explicación
(“Este lugar está tan enormemente
lleno!”).

Si un hermano mayor
pisa a su hermano menor,
dice “¡Lo siento!”
Y ahí queda eso.

Si un padre
pisa a un hijo suyo,
no le dice absolutamente nada.

La mayor educación
está libre de toda formalidad.
La conducta perfecta
está libre de preocupaciones.
La sabiduría perfecta
no está planificada.

El amor perfecto
no necesita demostraciones.
La sinceridad perfecta no ofrece
garantías.
(Chuang Tzu)
¿Que tal?, ahora si, hasta mañana.

18 diciembre, 2008

Neutralidad en la red

Archivado en: Internet, neutralidad, web — tombrad @ 1:15 pm


Voy a escribir sobre un asunto muy técnico del que pocas personas entienden realmente, yo mismo siendo ingeniero electrónico con mención en comunicaciones y habiendo trabajado en asuntos relacionados no lo tengo completamente claro así es que no se tomen esta entrada demasiado en serio. Sin embargo un montón de gente que de Internet sabe apenas un poco más que usar el browser que tienen opiniones muy categóricas sobre el asunto y hasta algunos políticos (que por lo general son los campeones de la estupidez e ignorancia) han presentado un proyecto de ley al respecto: se trata de la neutralidad en la web.

Existe una versión popular de esto que es más o menos así: Internet es libre y neutral pero las malvadas empresas proveedoras pretenden dar un trato preferencial a grandes empresas y servicios dando rutas especiales para que se transporten más rápido. Otra versión de lo mismo dice que: las malvadas empresas demoran a propósito el tráfico de los que usan su computador para bajar películas o software pirata. La versión popular sigue más o menos así: si yo contrato una conexión de 4 Gb/s puedo usarla como quiera hasta copar mis 4 GB todos los días las 24 horas si quiero, los malvados proveedores no tienen derecho a robarse lo que yo estoy pagando.

Hay varios errores debido al desconocimiento de como funciona Internet. En ningún lugar del mundo hacen un contrato que garantize una velocidad mínima a todo evento, cosa imposible no solo por el precio sino que porque no existe capacidad de infraestructura para asegurar eso. Las velocidades de los contratos son las máximas posibles, y en condiciones ideales que algún usuario podría disponer.

Los proveedores de Internet compran ancho de banda a mayoristas (compañías de cable y satélite) y lo reparten entre sus clientes. Esto significa que muy pocos clientes tienen un canal exclusivo que los conecte desde la casa al servidor del ISP (proveedor como VTR, Telefónica, etc.) porque eso sería carísimo y dejaría mucho ancho de banda sin aprovechar que tendría que pagar el cliente. Cuando contratamos un plan de 4 GB por ejemplo eso se reparte entre 10 o más clientes según vayan necesitando: si 9 están desconectados, el décimo tendrá todo el ancho de banda disponible, a medida que más se conectan menos queda para cada uno.

Pero esto es solo desde nuestra casa al servidor de nuestro ISP, desde allí los paquetes de información salen al mundo por distintos caminos por lo que la situación se hace incontrolable. De nada servirá tener 4 Gb para nosotros solo hasta el ISP, si de allí al resto del mundo pasamos por muchos servidores al azar, la ruta no es controlada por nadie y si encontramos demora en ese tramo nuestra velocidad con el ISP no nos sirve para nada.

Otra cosa que afecta es que las conexiones -también por motivos de eficiencia de uso del ancho de banda- son asimétricas: tenemos una velocidad de bajada (lo que leemos desde afuera) nucho mayor que la de subida (lo que enviamos a Internet) o sea que si estamos subiendo contenidos nuestra conexión es más lenta por diseño.

Y eso no es todo, tenemos enlaces nacionales e internacionales. Si nos conectamos con un sitio en Chile nuestro ISP seguramente tendrá mucho mejor conectividad con él porque los puntos de acceso de red probablemente serán comunes o muy cercanos. Si nos conectamos con un sitio alojado en otro país en cambio dependemos de la suerte porque el enrutamiento es al azar por varios puntos, que pueden ser lentos o rápidos, así funciona Internet. Por eso algunos políticosy gente  ignorantes afirman que Corea y Japón tienen altas velocidades gracias a las leyes de sus gobiernos, nada que ver, se trata simplemente que esos países usan idiomas muy locales así es que la mayor parte del tráfico es nacional, por lo tanto su conexión es mucho más veloz.

A la gente común le cuesta entender que el ancho de banda no es un bien infinito y si queremos descargar enormes archivos las 24 horas del día estaremos perjudicando a los demás que usan nuestra red local. Cuando uno se conectaba a Internet por línea telefónica usando un modem y le cobraban por minuto estaba pagando más o menos exactamente lo que ocupaba, con la actual tarifa plana donde todos pagan una cuota fija mensual las redes se configuran para el uso promedio.

En otras palabras la neutralidad en la red como la proponen los chilenisis es una idea bien tonta: hacer leyes para obligar a los ISP a que cumplan algo imposible (grantizar ancho de banda mínimo para todos) es como hacer leyes que prohiban las enfermedades o los terremotos, es una propuesta inaplicable, similar a esa otra tan chistosa que se llamaba “banda ancha para todos” que le sirvió de caballito de batalla al senador Flores para cuentiarse a los tecno-esnobs.

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