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El asunto del sacerdote Karadima tiene revolucionada a la opinión pública nacional. Para los que no conocen la historia aquí va un resumen rápido:
Todo esto se comentaba a sotto voce hasta que a algunas de sus parejas masculinas se les ocurrió demandarlo ante la justicia por abusos deshonestos supuestamente ocurridos hace varios años.
Anoche, en un popular programa político de televisión apareció James Hamilton, uno de los demandantes, acusando a obispos y curas de ser homosexuales y encubridores. De la noche a la mañana Hamilton apareció convertido en un héroe.
Pero la verdad es que a mi en esta historia nada me cuadra, especialmente las declaraciones de los demandantes que alegan haber sido seducidos por el sacerdote, que mantuvieron relaciones durante años con él sin decir una palabra y de un día para otro les vino un ataque de hombría ¿quien dijo que no existe maricón arrepentido?.
No les creo ni una palabra y ese endiosamiento a la supuesta valentía de Hamilton solo muestra -una vez más- que nuestra querida opinión pública es incapaz de ver lo evidente. Aquí no hay ni un héroe y todo el asunto no es otra cosa que una sórdida pelea entre homosexuales despechados.
Por algo está el dicho: nada más peligroso que un maricón enojado. Eso de la seducción es un cuento chino, los tipos lo probaron, les quedó gustando y después por alguna oscura pelea se dedicaron a hundir a su antigua pareja. Esos son los hechos, lo demás es poesía y estupidez políticamente correcta.
A mi no me vengan con seducciones. Gracias a la confianza ciega que me tenía mi mamá yo traté desde chico con pervertidos de toda clase, frecuentaba los juegos Diana y no teníamos ningún problema con alternar o hacer amistad con homosexuales, sin que eso significara que se nos ocurriera acostarnos con ellos. Cuando yo tenía 14 años un viejo homosexual que vivía en Arica me ofreció un jeep si le hacía el favor… bueno, como pueden ver todavía ando a pata y no he manejado un jeep en mi vida.
Déjense de de canonizar a un homosexual despechado. No defiendo a Karadima que me parece un cura sinverguenza y homosexual como otros, pero los que se metieron con el lo hicieron por su propio gusto, que ahora se anden haciendo las víctimas me parece ridículo e hipócrita. Al diablo con los santurrones, no hay nada más típico en cierta clase de homosexuales que victimizarse y andar armando esta clase de escándalos.
Si alguien considera asqueroso que Karadima besara y manoseara a sus amiguitos que sea consecuente y que diga que todos los homosexuales le parecen asquerosos. Yo no llego a tanto y creo que cada cual sabe en lo que se mete y lo que le gusta, no es mi asunto si dos tipos tienen sexo consentido sean o no del mismo sexo me da lo mismo, es cosa de ellos.
Mejor pasemos a otra cosa. Hoy llegó Obama a Chile con pompa y circunstancia, recuerdo las visitas de Bill Clinton y de George W. Bush. Para esa última, por esas cosas de la vida, yo andaba por Santiago, se estaba reuniendo la APEC y la ciudad estaba llena de chismes, el más chistoso era que el presidente había venido con un doble que era idéntico a él y se paseaba para despistar a los posibles terroristas.
El rumor era que el doble era seco para el bourbon y pasaba todo el día a medio filo, coloradito. Vaya uno a saber si es verdad. Tanbién los carabineros del GOPE tuvieron su minuto de fama cuando trataron de impedir que Nick Trotta -guardaespaldas personal de GWB- entrara con su jefe y fueron retirados a empujones por el propio presidente Bush.
Cuando estuve en Santiago durante la visita de Bush, me cruzé en el Barrio Bellavista con un ruso que venía con la escolta de Vladimir Putin, borracho como cuba y estuvimos tomando parte de la noche. A veces me arrepiento de no haberle robado la billetera, alguien más lo debe haber hecho esa noche porque el ruso no sabía ni como se llamaba. Esa aventura la conte brevemente AQUI. En fin, curiosidades de presidentes y guardaespaldas, el servicio Secreto de USA se preocupa de la seguridad del presidente y la falsificación de monedas.
Ah, y no quiero terminar sin referirme al feo asunto de Libia ¿por que los países no se meten en sus propios asuntos? eso de hacer de policías del mundo me parece muy hipócrita después de todo. Nadie debería tener derecho a meterse en los problemas internos de otros países, no solo es inútil y los efectos imprevistos son horribles, sino que además cuesta una fortuna de los contribuyentes ¿por que no dejan tranquila a Libia con su loco dictador? los remedios pueden ser peores que la enfermedad, normalmente son mucho peores.
Creo que ya fui lo suficientemente políticamente incorrecto por hoy. Hasta mañana.
