
Cuando el aburrimiento hace crísis me pongo a leer las noticias, siempre me encuentro con algo curioso o divertido que pasa en Arica. Leo en El Morrocotudo una nota de Victor Rebolledo reclamando porque a los funcionarios de la Municipalidad les colocaron un filtro restringiendo los sitios que pueden visitar por Internet. Debe ser uno de los problemas más comunes de las oficinas. Este blog, que con razón he llamado El Templo del Ocio, tiene una larga tradición de inducir y contribuír a la improductividad global, lo que queda demostrado en el hecho que las visitas en día y hora de oficina se disparan.
Me imagino a mis anónimos amigos que sacan la vuelta desde la Oficina de Estudios y Política Agraria, con sus decenas de alias, o desde la supuesta Isapre Banmedica, ¡trabajen, so flojos!. Y no nombraré a mis amigos y amigas que regularmente comentan, porque me consta que son espectacularmente productivos y de una moral intachable yo doy fé que jamás dejan su trabajo de lado por perder el tiempo en este almacén de irrelevancias.
Cuando estuve en la Municipalidad de Tacna sufrí en carne propia la desesperación de tener que estar sentado frente a un escritorio tres días a la semana y si no hubiese sido por Internet me hubiese transtornado ¡horas trabajando!, cuando se cortaba la wi-fi me sicopateaba y tenía que salir con urgencia a terreno, es decir a un cyber, antes que la locura se apoderara de mi cabeza e hiciera quien sabe que disparate. Entonces entendí lo que significa cuando te pagan por “hora- nalga” o sea según cuantas horas estás sentado en tu escritorio sin importar si haces bien o mal tu trabajo.
Yo supervisaba un gran proyecto de computación, muy complejo y lleno de problemas y una de las primeras cosas que me dí cuenta fue que todo el proyecto estaba cautivo de los programadores. Al principio pensé que eran flojos porque los veía leyendo el diario y chateando en horas de oficina pero después me di cuenta que en ese ambiente era imposible que produjeran cualquier código, unas quince personas apretadas en un lugar pequeño, uno al lado de otro ¿como se iban a concentrar?.
Así y todo funcionaban, el peruano siempre funciona aunque a su manera, después me di cuenta que todo el trabajo lo hacían en la noche, en su casa así es que al otro día entraban a trabajar a las 7 AM muertos de sueño, descargaban lo que habían hecho y se dedicaban a esperar la hora de almuerzo a la 1 PM, a las 4 PM salían cansados, no de trabajar sino de estar sentados esperando la hora de salida. No me puedo imaginar una forma de trabajo más improductiva que esa pero así es la ley, tenían que cumplir con el horario de trabajo.
Me imagino que en muchas oficinas públicas y privadas, donde pagan por las horas-nalga que pasan sentados detrás de su escritorio y no en base a objetivos debe pasar lo mismo. Si a alguien le pagan por cumplir un horario, no recibe ningún premio por hacerlo bien ni ningún castigo por hacerlo mal ¿cual es la opción racional? que cumpla con el horario haciendo absolutamente nada, eso es lo lógico, mucho más en Chile donde despedir a alguien que no sirve es muy costoso gracias a los siverguenzas sindicalistas. En fin, ni me quiero imaginar como habrá sido trabajar en una oficina antes de que existiera Internet.
Estoy ayudando a mi tocayo con la traducción del libro que está escribiendo sobre Tai Chi, muy interesante. Una cosa que me costó entender es el de la energía vital o “Chi” que supuestamente fluye o se acumula por diversas partes del cuerpo. Me decía que es una idea que viene de la antigua medicina china y que no es muy fácil de explicarlo pero si se puede experimentar con algunos ejercicios.
La idea del Chi (el ideograma representa el aliento, o el vapor que sale del arroz mientras se está cociendo) es de algo que sostiene a la vida, la diferencia fundamental entre algo vivo y otra cosa muerta -digamos, entre un hombre y un cadáver- es que las cosas vivas tienen una cierta forma de energía que mantiene la organización, contra la tendencia universal a aumentar la entropía (desorden), esa energía estaría representada por el flujo del Chi a través del cuerpo.
Según la medicina tradicional china los problemas de salud física y mental se producen cuando el Chi se acumula en lugar de fluir, las posturas y movimientos del Tai Chi son un método para evitar esta acumulación, mediante relajación, ejercicios de respiración y movimientos especiales. Mi tocayo trabajó años en psicología del deporte y me explicaba que por medio de entrenamiento los atletas pueden lograr entrar por unos momentos a lo que llaman “la zona” que es un estado de exaltación donde su rendimiento se eleva muy por encima de lo normal.
Cuando yo estudiaba en la universidad tuve que hacer atletismo y recuerdo que correr se convirtió en una especie de droga bien adictiva entre nosotros, Thomas me explicaba que esas son las etapas previas a entrar en “la zona” que es cuando el Chi fluye libremente sin acumularse en ninguna parte del cuerpo. Lo que el atleta puede lograr con muchos años de entrenamiento durante breves momentos, se puede conseguir, según Thomas, de manera más fácil y durante más tiempo por medio del control de la respiración, la relajación y los movimientos y posturas adecuadas ¿será cierto? Ver para creer dijo mi otro tocayo, el de Aquino, por mientras sigo la traducción del libro. Ahora me voy a dejar fluir el Chi así es que no me molesten, hasta mañana.