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Quería poner una nota acerca de la comida Dim-Sum y me puse a buscar en Internet sobre el asunto, cuando me encuentro con esta foto del Pai Kwat Won, lo que me trajo a la memoria el divertido almuerzo en 1983 con mi amigo Antonio Sugaroni y nuestro anfitrión Brittany S. Choi y familia en Hong Kong.
Choi era el embarcador de nuestra empresa allá, informal como buen chino, seguramente se le olvidó que yo llegaba y no se apareció a buscarme al aeropuerto, para colmo no había ni una sola habitación de hotel disponible en toda la isla por culpa de una feria electrónica así es que pasamos varios días perdidos en la ciudad con mi amigo italiano, que conocí en el aeropuerto, varado igual que yo. La cosa es que con Antonio nos hicimos amigos de inmediato y en alianza estratégica pasamos un montón de hilarantes aventuras hasta que por fin pude ubicar al maldito chino.
Cuando nos encontramos se deshizo en excusas, más todavía cuando Choi supo que Antonio era dueño de una cadena de tiendas de alta fidelidad en Italia, o sea un cliente potencial, como desagravio nos invitó a almorzar Din Sum en el famoso restaurant Food City de Kowloon. El chino era más conocido que Condorito, llegó como Pedro por su casa y aunque empezamos antes del mediodía, a las 4 PM todavía estábamos comiendo. Un pedazo de almuerzo.
El Dim Sum es un estilo cantonés de comida, no se como todavía no llega a Chile, o al menos yo no he visto ningún restaurant de esos. Se trata de comer un montón de platos chiquitos con tres o cuatro bocados cada uno, como el de la foto, se alternan salados, dulces y sobre todo mucho té. Pasan las camareras con unos carritos con los canastos de comida y té, que se toma después de cada plato. Yo recuerdo haber comido más de veinte platos, especialmente esas bolitas hechas con estómago de chancho, acarameladas. Bueno, la cosa es que comí tantas que los familiares de Choi empezaron a hacerme bromas.
Yo les pedí que me escribieran el nombre de las famosas bolitas y el cuñado de Choi, que era un flaco muy simpático -y un experto en vida nocturna como descubrimos después- golpeó una copa y dijo un improvisado discurso en chino, mientras todos se morían de la risa, menos nosotros que no entendíamos nada. La cosa es que escribió algo en la servilleta y yo me la traje y la guardé como trofeo de guerra durante varios años.
Nunca había podido saber que me escribieron hasta que muchos años después me convertí en cliente frecuente de la botillería de Kopin Yon Lau en calle Santa María, y se me ocurrió llevarle la famosa servilleta para que me la tradujera. El chino empezó a leer: “pai-kwat-won…” después se murió de la risa y me dijo que no me podía decir nada más. No hubo manera de sacarle palabra, en todo caso me dijo que era un chiste muy bueno pero imposible de traducir, algo así como que me nombraban el rey de las bolas de chancho. La cosa es que se me quedó el nombre en la memoria y ahora al escribir del Dim Sum se me ocurrió ponerlo y me encuentro con una foto de las famosas bolitas de chancho.
Pero no solo eso, pensé este es un día de coincidencias, a ver si encuentro que habrá sido de la vida de Antonio, lo coloco en Google y luego de un par de pruebas me encuentro con la foto inconfundible de Mister Tonyo (M.R.) , el mismo al que le decían Mastrianni las camareras del Royal Garden, más canoso pero con el aspecto inconfundible de los ochentas. Veo que vive en Letonia dedicado a importar productos desde la Bella Italia. Ciao Antonio, come va! ¿va bene? avanti entonces… Que entretenido verle la cara de nuevo a un antiguo compañero de aventuras. En fin, tiempos felices que no volverán.