Tomas Bradanovic

29 diciembre, 2007

Paisajes y mujeres bonitas

Archivado en: paisajes, ricardas — tombrad @ 1:19 am

Que sueño más grande, me junté con Lilian y Mila a tomar una cerveza en el Shop Dog y pelando se nos pasó la hora super rápido. Una vez más el jugo de cebada demostró sus propiedades medicinales porque llegué resfriado y ahora se me pasó completamente, ni un solo estornudo en toda la noche. Debí haber tomado más para asegurarme.

Todo tranquilo en espera del fin de año, creo que esta vez voy a preparar las cosas con anticipación porque hay hartos invitados, es muy cansador estar en el último minuto comprando, armando el mono y todo eso, cuando no cuesta nada preparar las cosas un poco antes.

Conversaba con Lilian y Mila de mis años en Chiloé y de lo maravilloso de los paisajes. Nunca volví a ver, en ningún lugar del mundo los interminables atardeceres de verano como los de Quellón, donde recién a las 11 de la noche empieza a oscurecer y el cielo se enciende con todas las gamas del rojo, el mar transparente y los volcanes nevados al fondo eran de película.

Recuerdo también la enorme impresión que me causó el lago Llanquihue, con el perfecto volcán Osorno al fondo, cuando lo vi por primera vez, yo que venía del norte no me imaginaba que pudiera existir un paisaje tan maravilloso. Pero el tiempo es cruel con la belleza, porque después de un par de años ya nunca me volvió a impresionar el paisaje, la verdad ni me daba cuenta. Algo parecido en los años que viví en la playa, cuando al principio me impresionaba ver las bandadas de pelícanos durmiendo en la peña de la Lisera con una luna perfecta de fondo.

Pensando en eso se me ocurrió que uno nunca debería vivir en lugares muy bonitos o “escenicos”, esos son solo para visitarlos para que nos queden en el recuerdo, porque cuando pasamos cierto tiempo ya pierden la gracia y ni nos llaman la atención. De la misma manera nadie debería casarse o pasar mucho tiempo con una mujer bonita, porque con el tiempo le vamos encontrando los defectos. Además por ley natural la belleza física siempre va decayendo. Conclusión, las bonitas por un rato nomás.

Bueno, como tengo varias amigas bien ricardas espero que no me quiten el saludo al leer esta tontera que se me acaba de ocurrir, es el efecto del sueño y la cerveza. Pero igual es cierto.

Paisajes y mujeres bonitas

Archivado en: paisajes, ricardas — tombrad @ 1:19 am

Que sueño más grande, me junté con Lilian y Mila a tomar una cerveza en el Shop Dog y pelando se nos pasó la hora super rápido. Una vez más el jugo de cebada demostró sus propiedades medicinales porque llegué resfriado y ahora se me pasó completamente, ni un solo estornudo en toda la noche. Debí haber tomado más para asegurarme.

Todo tranquilo en espera del fin de año, creo que esta vez voy a preparar las cosas con anticipación porque hay hartos invitados, es muy cansador estar en el último minuto comprando, armando el mono y todo eso, cuando no cuesta nada preparar las cosas un poco antes.

Conversaba con Lilian y Mila de mis años en Chiloé y de lo maravilloso de los paisajes. Nunca volví a ver, en ningún lugar del mundo los interminables atardeceres de verano como los de Quellón, donde recién a las 11 de la noche empieza a oscurecer y el cielo se enciende con todas las gamas del rojo, el mar transparente y los volcanes nevados al fondo eran de película.

Recuerdo también la enorme impresión que me causó el lago Llanquihue, con el perfecto volcán Osorno al fondo, cuando lo vi por primera vez, yo que venía del norte no me imaginaba que pudiera existir un paisaje tan maravilloso. Pero el tiempo es cruel con la belleza, porque después de un par de años ya nunca me volvió a impresionar el paisaje, la verdad ni me daba cuenta. Algo parecido en los años que viví en la playa, cuando al principio me impresionaba ver las bandadas de pelícanos durmiendo en la peña de la Lisera con una luna perfecta de fondo.

Pensando en eso se me ocurrió que uno nunca debería vivir en lugares muy bonitos o “escenicos”, esos son solo para visitarlos para que nos queden en el recuerdo, porque cuando pasamos cierto tiempo ya pierden la gracia y ni nos llaman la atención. De la misma manera nadie debería casarse o pasar mucho tiempo con una mujer bonita, porque con el tiempo le vamos encontrando los defectos. Además por ley natural la belleza física siempre va decayendo. Conclusión, las bonitas por un rato nomás.

Bueno, como tengo varias amigas bien ricardas espero que no me quiten el saludo al leer esta tontera que se me acaba de ocurrir, es el efecto del sueño y la cerveza. Pero igual es cierto.

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