
¡Qué descansada vida
la del que huye el mundanal ruïdo
y sigue la escondida
senda por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido!
Eso fue lo que hizo nuestro amigo Carlos Fuentes, que dejó por un momento sus conferencias internacionales -más de 500 a la fecha- y se vino para Arica a comer un curanto que hicieron en su honor en la Parcela del Pueblo. Carlos es uno de los mejores asesores de empresa que hay en Chile y nos contaba que su tema actual es la gestión del talento. También estaba en la mesa el físico Tito Torres así es que talento había de sobra. Que bonita tarde, llena de amistad y recuerdos. Claro que yo los conozco hace solo hace unos 25 años, ellos se conocen casi el doble.
Choros maltones, almejas, lapas, chorizo, carne, pollo, todo cocinado en vino con bastante ají rocoto y aceite de oliva de la casa, que maravilla, tiempo que no me comía un curanto tan rico. Para que hablar de las cantidades de vino y cerveza. Bueno, bueno, no todo van a ser tragedias, también hay un momento para pasarlo bien. Las fotos pueden verlas AQUI.
A propósito de la mala gestión del talento creo que ese es uno de los problemas grandes que tenemos: la gente equivocada en el lugar equivocado. Tengo un amigo que es excelente artista, pintor de primera pero trabaja como actuario de Tribunales, imagínense la doble vida y con que ganas hará su trabajo. Conozco artistas en cambio que lo harían mucho mejor en una oficina. Creo que nadie es completamente inútil, bueno, puede que yo sea la excepción, pero casi todos tienen un talento especial para algo, el asunto es que rara vez trabajamos en las cosas que hacemos mejor.
Así es como vemos a un tipo fundamentalmente distraído como yo, haciendo un trabajo que requiere orden y concentración, o a gente metódica y con inclinación a la rutina tratando de hacer un trabajo que necesita creatividad, por eso el trabajo es una maldición bíblica, excepto cuando una organización se preocupa de identificar el potencial de las personas y los coloca adonde pueden rendir mejor. De otro modo todos se andan dando cabezasos tratando de hacer bien cosas para las que no tienen talento, lamentable, pero pasa en casi todas partes.
En fin, parece que mi talento es para probar colchones, con lo que me gusta dormir pasaría todo el día acostado. Hoy amanecí más flojo que de costumbre, no escribo más, hasta mañana.