Tomas Bradanovic

12 marzo, 2008

A los nuevos pecados!

Archivado en: catolicos, dali, pecados, protestantes — tombrad @ 12:16 pm

La noticia de ayer era que la iglesia está ampliando su lista de pecados capitales. La verdad es que los pecados son el gran activo de cualquier religión pues, como hizo notar Nietsche hace tiempo, permiten mantener el dominio terrenal sobre sus súdbitos. Estas adiciones a la lista de pecados podrían pensarse como un aumento de capital en una sociedad anónima. Pero veamos primero los antiguos pecados capitales:

Lujuria, gula, envidia, pereza, avaricia, ira, soberbia. ¿A quien se le ocurrió la famosa lista? quien sabe, pero se supone que si alguien comete alguno de estos pecados y no son confesados, para luego realizar el acto de contricción, se pierde la gracia y el alma quedará condenada. Ni que decirles que yo cometo esos actos a diario y -no solo no me arrepiento- sino que estoy orgulloso de la mayoría de ellos, así es que de ser cierto el asunto, el brasero está preparado y ardiente para el momento en que estire la pata.

Que curioso este asunto de los pecados, todo lo sano y natural es malo ¿que más natural, rico y espontáneo que la lujuria? ¿y la gula? etc. etc. Mi teoría es que con esto de los pecados parten al revés, viendo lo que la gente hace habitualmente, entonces decretan que eso es malo para tener a una clientela asegurada, porque si aplicaran la lógica los pecados capitales serían el asesinato, el abuso, la extorsión , el robo, pero como nadie se reconoce como asesino y abusador, las iglesias pasarían vacías. Sería anti comercial declarar esa clase de pecados.

Siguiendo con esa tónica ahora agregan pecados sociales: la manipulación genética, el daño ambiental, la acumulación excesiva de riquezas, el narcotráfico, el consumo de drogas. O sea de nuevo cosas que muchas personas normales hacen, un cura estricto tiene fácilmente cautiva a una población completa si son lo suficientemente crédulos.

Los mecanismos de marketing más poderosos de todas las religiones son el miedo y la esperanza, esas son las dos razones fundamentales de un creyente y la verdad es que yo jamás sentí miedo ni preocupación por lo que me pueda pasar después de muerto, bastante tengo con preocuparme por lo que me pasa ahora. Por eso prefiero la religión de los milagros, los santos que ofrecen lo imposible, el angel de la guarda que cuida. Aunque a veces parece que se le arrancan las tortugas.

En fin, más pecados capitales y más razones para mandarme al infierno después de muerto, que me importa, lo que me interesa es lo que me pasa ahora que estoy vivo y por eso es lo que rezo puntualmente. Que se vayan al diablo con sus malditos pecados, me importan un pucho.

El cuadro más famoso de Salvador Dalí (Avida Dollars) es la crucifixión de San Juan de la Cruz que aparece al principio de esta entrada. La verdad es que Dalí fue un virtuoso del dibujo pero cuando pintó este cuadro ya estaba en decadencia. Cualquier dibujante de comics podría haberlo hecho, ni siquiera la perspectiva es novedosa porque la copió de un dibujo que hizo San Juan de la Cruz durane una de sus visiones místicas.

Creo que la obra tardía de Dalí ha sido mal entendida. Después de su florecimiento surrealista, se convirtió en el primer artista pop, un precursor de Andy Warnholl y todos los payasos que vinieron después, Dalí fue el precursor de esos. Firmó miles de hojas en blanco para que las pintara un tipo que imitaba su estilo así es que es muy difícil saber si los cuadros tardíos son realmente suyos ¿que mejor acto de arte que firmar hojas en blanco para ganar millones?. Mientras le paguen creo que está muy bien.

Muchos le critican lo comercial, chabacano de este cuadro con colores de afiche de cine ¿y que no es chabacana toda la iconografía católica?, jamás he visto una iglesia normal (no hablemos de Notre Dame, Reims o Colonia) que no sea del más espantoso mal gusto. Es cuestión de entrar a la iglesia de San Marcos de Arica con sus flores de plástico, la santería y una especie de ataud de vidrio con un Cristo de yeso chorreando sangre, espantoso.

Se podría pensar por lo que digo que yo soy anti católico. Todo lo contrario, me encanta esa religión comparada con los protestantes, para que hablar de los musulmanes. Los católicos hablan mucho del pecado pero no creen ni pizca en el castigo eterno, partiendo por los propios curas que son muy relajados con sus propios pecados.

Veo -por ejemplo- en las noticias que el gobernador de Nueva York se vió obligado a renunciar por haber contratado a prostitutas ¿y que hay de malo con eso?. Recuerdo “El Oasis” la única casa de chicas de Ancud donde todas las noches se encontraba al alcalde, al gobernador ¡todas las autoridades! . Si alguien hubiese insinuado que eso era inmoral o incorrecto nos habríamos muerto de la risa. Para que hablar de la antigua casa de la Tía Carlina, donde pasaba la flor y nata de la política chilena.

Esa es la enorme diferencia entre protestantes y católicos: los protestantes son una religión de miedo, el temor a Dios es lo más importante para ellos y les preocupa mucho caer en pecado. Los católicos en cambio son una religión de idólatras, nos gustan los milagros, la esperanza de que en un trance imposible el de arriba nos va a echar una manito.

Tema WordPress Classic. Blog de WordPress.com.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.