Tomas Bradanovic

26 marzo, 2009

La pelada decadencia

Archivado en: decadencia, pelada — tombrad @ 12:01 am


Chile está en el sexto lugar del ranking de libertad económica del mundo, según el Instituto Fraser de Canadá, superando en dos lugares a USA. Eso tiene dos posibles lecturas: o Chile es un país muy libre o bien el mundo anda muy re mal en cuanto a la libertad económica, yo me inclino por lo segundo, los países en general están retrocediendo en sus libertados a cambio de políticas asistencialistas, USA es un buen ejemplo de eso.

La noticia la leí revisando el último artículo de la web de José Piñera, donde propone tres reformas fundamentales para salir del hoyo en que estamos, porque hay que reconocer que una cosa son los rankings y otra la realidad. Las reformas propuestas por el Piñera inteligente son estas:

1. Eliminación del Estatuto Docente, chao a los profesores pegados con poxilina a sus aulas, el que sirve se contarata y el que no sirve se va para afuera como en cualquier trabajo normal, esto va junto con profundizar la libertad de enseñanza

2. Cambiar la indenmización de despido del mes por año de trabajo por un seguro de cesantía real, financiado de manera similar a la previsión por capitalización individual

3. Y afírmense con esta: abrir la propiedad de las empresas públicas a los fondos de pensiones, con lo que estos tendrían asientos y poder en los directorios ¿se imaginan que los escándalos de Ferrocarriles o Enap habrían ocurrido si estas empresas tuviesen directores cuya cabeza depende de que no pierdan plata?

A ver que candidato presidencial se atreve, esas son soluciones reales que mejorarían la educación, bajarían el desempleo y terminarían con los hoyos negros de las empresas del estado. Claro que algunos se sentirán amenazados y otros no serán capaces de entender el maldito asunto, ahi está la madre del cordero, el problema fundamental de la democracia como decía Wonko “RULING BY LOWEST COMMON DENOMINATOR”.

A otra cosa:

La Canción para mi Muerte suena en el escritorio del lado,
Hubo un tiempo que fue hermoso
y fui libre de verdad,
guardaba todos mis sueños
en castillos de cristal.
Poco a poco fui creciendo,
y mis fábulas de amor
se fueron desvaneciendo
como pompas de jabón.

Que buena letra, seguramente cuando la escribió, Charly García ya se estaba empezando a dar cuenta de la decadencia que le venía encima, solo hay que mirar el estropajo que es ahora. La decadencia: desde el nacimiento nos empezamos a morir, que diablos. Mientras escucho el dichoso tema pienso que tal vez el próximo año me convertiré finalmente en un cabeza de rodilla, decadencia para mí es sinónimo de pelado, cuando los ultimos sedosos cabellos abandonen para siempre la parte de arriba de mi cráneo. Ya no seré más un pelucón, snif.
Recuerdo que el Pepe Drago tenía la misma preocupación, siempre fué un tipo muy popular y cuando éramos compañeros en la universidad se creía John Denver, era igualito. Pasó el tiempo y le llegó la maldición de la pelada que enfrentó valientemente, con todos los recursos que tuvo a mano. Empezó con el Minoxidil, pero el pelo igual seguía desapareciendo, me comentaba desesperado que ya no se le caía el pelo, sino que no le salía, así es que cada vez el peluquero la tenía más difícil. Creo que pasó por todos los métodos conocidos, hasta los más descabellados, si es que se puede usar esa palabra en este caso.
Su miedo no era quedar pelado entero sino conservar ese flequillo de pelo a los lados, tan típico de los empleados públicos menores, o tener que dejarse crecer los restos, su pesadilla era la imagen del Tony Caluga, Abraham Lillo, con el cráneo limpiecito y una gran melena para los lados. Después de muchas batallas, todas inútiles, decidió raparse la cabeza. No sé si habrá sido para mejor porque parecía un torpedo, por no hacer otra comparación que tal vez podría resultar ofensiva.
Que manera de preocuparse, yo le decía que se relajara pero por dentro veía el espejo de mi propio -y calvo- futuro, no me hacía maldita gracia pensar que iba para donde mismo. Después de pasar un par de años pelado, simulando que no le importaba, el Pepe tuvo su primer accidente vascular que lo tuvo un mes al borde de la tumba fría, al salir me contaba “¿sabes que es lo único bueno de esta enfermedad desgaciada? ¡por primera vez en mi vida ya no me preocupa haberme quedado pelado, se me olvidó completamente!”. Un año después el Pepe ya estaba muerto, se le terminaron todos los problemas y su preocupación por quedarse pelado ya es historia. Ahora me toca a mi, primero preocuparme, luego raparme y finalmente morirme.
Mejor espantemos estas lúgubres reflexiones con algo más agradable, vamos a ver en que cosa agradable puedo pensar. Veamos, tal vez hoy mi querida suegra prepare tallerines con salsa, no, difícil porque ayer hizo tallerines verdes y no le gusta repetir los platos. A ver, a ver que más puede ser agradable. Ya sé, apenas saque algo de plata -fruto los horribles sacrificios que me tienen chambeando en un escritorio- lo primero que haré será arreglar los dos autos, poner al día los papeles, comprarme una caja de puros e irme a la casa rodante, en ese orden, soy felíz de solo imaginarmelo. No hay nada más agradable en el mundo que pensar en que uno va a gastar la plata que todavía no ha ganado, bueno, mirar la desgracia ajena y compararse con ella se le acerca, pero no lo suficiente.
Bah, que tanto drama con la pelado, si Tito Fernandez lo dijo clarito:
No hay guaton que sea mala gente,
ni pelao que sea sinverguenza,
los dos, aunque parezcan diferentes,
son calcaos si se miran con paciencia.

Los guatones, por ejemplo, son amables
amigos de la flor, aca, la buena mesa
un guton, bonachon, de buena clase
vale, en plata, casi todo lo que pesa
¿y que me dice usted de los pelaos?
sencillos, tranquilos, gente seria,
no hay nada mejor que un pelao
sentao, por ahi entremedio, en una mesa

los pelaos, los guatones
las enaguas, los calzones
pelaos guatones, guatones pelaos
hacen una ruma bien amontonaos.

Como que te viera guaton con la rosalia
la guata pa bajo y las patas pa rriba
Como que te viera pelao con un chuico al pecho
la juana debajo y los cachos pal techo

no hay guaton que sea mala gente
ni pelao que sea sinverguenza
los dos aunque parezcan diferentes
son calcaos si se miran con paciencia

los guatones por ejemplo son secos pal pípeño
pal blanco pal tinto o lo que venga
yo he visto a un guaton hacerle empeño
y comerse una yegua hasta las riendas
media docena e chanchos pal guaton
esta es vida carajo, ¿a ver? que se repita
traigame otro chuico y otro sanguich e jamon
no se nos valla a ir con hambre la visIta

y que me dice usted de los pelaos?
o son comerciantes o empleados de oficina
se lo pasan firmando un cuadernillo ahi
donde tienen metida media vida
el pelao? infaltable en el estadio
el pelao? insacable en la platea
no se puede mirar en menos a un pelao digo yo
por chascon o peluo que uno sea

los pelaos. los guatones
los que gastan, los mirones
pelaos guatones guatones pelaos
hacen una rumba bien amontonaos

los pelaos y los guatones, en apariencia
a veces nos parecen diferentes

pero no iñor hay un solo pelao intruso
cochino y sinverguenza;
los guatones son todos buena gente
The end, hasta mañana.

28 abril, 2008

Los pelados y los guatones

Archivado en: pelada — tombrad @ 12:46 am


Bien pasadas las 12 -en verdad ya son la 01:04 AM- me siento a escribir la dosis diaria de ideas triviales y tontas que pasan por mis maltrechas neuronas, las pocas que me van quedando después de algunos años de abusiva ingesta de alcohol y otras cosas.

Cuando estuve viajando la semana antepasada, nos quedamos una noche completa parados en el bus por culpa de un derrumbe. Durante esa noche interminable -el que cree que la vida es corta debería pasar por algo así- pensaba por una parte que ojalá no nos cayera otra enorme piedra encima, pero también, para darme ánimo, pensaba que si salía bien de esa en unos cuantos días más estaría cómodamente en mi casa en Arica, sin mayores problemas ni preocupaciones.

Pero las cosas rara vez se dan como uno se las imagina, llegué a Arica y me encontré con la pésima noticia de la enfermedad de un amigo, y en lugar de estar tranquilo ahora ando tanto o más preocupado que esa noche maldita. Así es la cosa, no se si les pasará a todos pero para mi todo es como una cadena interminable de problemas, uno detrás de otro. Pero que diablos, uno tiene problemas porque está vivo, recién cuando se muere se terminan todos los problemas, esa es la solución definitiva.

En fin, yo siempre he sido un fatalista y creo que uno no gana nada con andarse quejando o sintiendo lástima de si mismo, trato de tomar las cosas como vienen y esperar que se arreglen solas. Lo único malo es que somatizo las preocupaciones, no ando nervioso ni nada pero me viene la alergia, ando todo el día con una especie de garra adentro del estómago y se me caen las pocas mechas que me van quedando, que diablos, adiós pelo querido, que te vas para no volver…

Siempre he tenido poco pelo, delgado y liso. Cuando yo era chico mi mamá -que tenia un sentido del humor bastante negro- recortó un aviso que aparecía en la revista En Viaje, el aviso decía con grandes letras “Pelo que se va no vuelve” y tenía un dibujo muy divertido que representaba a un pelo que abandonaba su cabeza, con una gran sonrisa y la maleta en la mano mientras con la otra iba diciendo adiós. La cosa es que me pegó ese aviso en mi pieza, para que les cuento que el maldito chiste no me hizo ninguna gracia.

Mi papá era pelado a los 15, bueno, no pelado-pelado pero si tenía unas enormes entradas a cada lado, tenía más frente que el palacio de la moneda. Quedó pelado a los veintitantos, mis abuelos paterno y maternos también eran cabeza de rodilla, que maldición más grande por la flauta. Pero en fin, como dice Tito Fernandez, no hay pelado que sea sinverguenza, miren esto:

No hay guaton que sea mala gente,
ni pelao que sea sinverguenza,
los dos, aunque parezcan diferentes,
son calcaos si se miran con paciencia.

Los guatones, por ejemplo, son amables
amigos de la flor, aca,la buena mesa
un guton, bonachon, de buena clase
vale, en plata, casi todo lo que pesa
¿y que me dice usted de los pelaos?
sencillos, tranquilos, gente seria,
no hay nada mejor que un pelao
sentao, por ahi entremedio, en una mesa

los pelaos, los guatones
las enaguas, los calzones
pelaos guatones, guatones pelaos
hacen una ruma bien amontonaos.

Como que te viera guaton con la rosalia
la guata pa bajo y las patas pa rriba
Como que te viera pelao con un cuicho al pecho
la juana debajo y los cachos pal techo

no hay guaton que sea mala gente
ni pelao que sea sinverguenza
los dos aunque parezcan diferentes
son calcaos si se miran con paciencia

los guatones por ejemplo son secos pal pípeño
pal blanco pal tinto o lo que venga
yo he visto a un guaton hacerle empeño
y comerse una yegua hasta las riendas
media docena e chanchos pal guaton
esta es vida carajo, ¿a ver? que se repita
traigame otro chuico y otro sanguich e jamon
no se nos valla a ir con hambre la visIta

y que me dice usted de los pelaos?
o son comerciantes o empleados de oficina
se lo pasan firmando un cuadernillo ahi
donde tienen metida media vida
el pelao? infaltable en el estadio
el pelao? insacable en la platea
no se puede mirar en menos a un pelao digo yo
por chascon o peluo que uno sea

los pelaos los guatones
los que gastan los mirones
pelaos guatones guatones pelaos
hacen una rumba bien amontonaos

los pelaos y los guatones, en apariencia
a veces nos parecen diferentes
pero no iñor hay un solo pelao intruso
cochino y sinverguenza;
los guatones son todos buena gente

En fin, ¿que voy a hacer cuando el centro de mi cabeza quede como la palma de mi mano y solo tenga pelo por los lados? ¿un combover? ni muerto ¿bisoñé? menos, ¿me dejaré crecer una melena con el pelo del lado a lo tony caluga? ¿o mejor me pelo a lo kojak? en fin, el tiempo lo dirá, para que me preocupo, bastantes preocupaciones tengo por ahora.

Tema WordPress Classic. Blog de WordPress.com.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.