
Ah, pasaron los carnavales y llegamos a semana santa. Este año no podré hacer mi tradicional asado de viernes santo, castigo de Dios por hereje, dice la beata de mi suegra, pero todo se va solucionando little by little, de a poquito van apareciendo los síntomas de recuperación a mis enfermedades financieras, según todas las señales celestiales y terrenas ya estoy listo para elevar cambucha de nuevo.
La universidad ha sido una carta importante para arreglarme el naipe, gracias a la confianza del decano, a don Pancho Alfred, el Jote Viera por supuesto y la mayoría de los profesores que conozco hace tantos años, estoy muy a gusto en el escritorio, creo que la otra vez ya dije que es como volver a la casa, el ambiente está muy bueno por allá y tenemos muchos proyectos para este año. Parece que la montaña rusa va para arriba otra vez.
A otra cosa, la primera sesión del Consejo Regional confirmó la preocupación que teníamos todos, los consejeros, en su mayoría hijos, esposas o jefes de campaña de los concejales que los eligieron se portaron con la inmadurez e ignorancia que es de esperar en gente que nunca ha trabajado en nada, menos en cargos de responsabilidad donde hay que decidir entre proyectos de muchos millones de dólares, la Estrella de Arica lo define así:
“De entrada ya se sabía que sería una sesión de consejo especial, pero nunca tanto. El Intendente Luis Rocafull comenzó la sesión hablando sobre la propuesta que había recibido sobre la creación de comisiones. Y ahí comenzaron los problemas, ya que nadie entendía si se trataba de una sesión del Core o un consejo de curso, por el desorden que imperaba en la sala”.
Esa gente sin experiencia, inmaduros, muchas veces ignorantes nombrados a dedo por sus parientes cercanos solo para llevar un poco más de plata a la familia son el argumento que usan los que se oponen a la descentralización “miren lo que pasaría si les damos poder a regiones” dicen, de verdad el caciquismo, el nombramiento de familiares es un argumento muy fuerte. En lo que se equivocan los centralizadores es que no se trata de que falte gente preparada, lo que pasa es que a los buenos ni los toman en cuenta. Hay que hacer algo con urgencia para detener a los caciques, el loco Soria volvió a la carga en Iquique como candidato a diputado y en una de esas hasta puede que salga.
Conversaba ayer con don Angel Henriquez, profesor de la Universidad de Tarapacá desde los años sesenta, el estuvo a cargo del control de gestión de la Junta de Adelanto de Arica en esos años, cuando las cosas se hacían con idealismo en favor de la ciudad “la Junta lo hizo todo, menos el Morro”, hoy el Gobierno Regional tiene mucha más plata que la Junta en pesos actualizados ¿y donde están las obras, las centrales hidroeléctricas, los puertos, las poblaciones, los parques, las urbanizaciones?, con mas plata no hacen nada bueno. Si todavía somos una ciudad medianamente bien equipada es gracias a la infraestructura de la Junta de Adelanto de Arica, la diferencia es una sola: mala gestión.
A propósito parece que no es solo falta de preparación sino de actitud. Tiempo atrás un amigo que contrata regularmente con el gobierno me comentó que el intendente Luis Rocafull era muy accesible y resultaba fácil trabajar con él, me decía que cualquier problema o proposición era cosa de ir a golpear la puerta, lo escuchaba y si lo veía factible se hacía, como se dijo se hizo. Me llamó la atención porque me comentaron otras veces cosas parecidas y aunque no estoy metido en nada relacionado con el gobierno regional yo tenía la idea que se trataba de otro nombramiento galleta por amistad o afinidad política. Parece que esta vez nos llevamos una buena sorpresa, entre tantas malas.