Lunes: porotos, garbanzos o lentejas ¿a quien se le pudo ocurrir tan estúpida tradición? ¿que mente retorcida condenó a los chilenos a masticar leguminosas con gusto a nada todos los lunes? El que inventó esa tradición fue alguien que nos odiaba. Como si el solo hecho de ser lunes no fuese lo suficientemente malo.
Boy, you’re gonna carry that weight
Carry that weight a long time
Carry that weight a long time
Malditos granos, como los odio. Como si mi querida suegra no cocinara lo suficientemente mal las cosas normales, cada lunes tengo que aguantar el castigo extra “comerás porotos todos los lunes, hasta que te mueras” ¿que delito cometí contra vosotros naciendo?.
Nunca voy a olvidar que cuando trabajaba en Tacna la hora de almuerzo era una fiesta, con tres soles cincuenta (unos US$ 1.80.-) teníamos un buen almuerzo casero de dos platos, postre y jugo de cebada, o con cinco soles donde Perico almorzábamos como príncipes. Fabres era uno de los choferes de la oficina y nos hicimos muy amigos porque el también había andado en las minas de oro de la amazonia y siempre hablábamos de volver a hacer un viaje de repasada.
Un día Fabres me dice que me va a invitar a un lugar especial porque me tiene una sorpresa, me lleva por unos caminos medio escondido en el sector de Las Vilcas hasta que llegamos a un restaurante campestre donde tenían como gran cosa ¡porotos con riendas! Resulta que Tacna estuvo ocupada por chilenos durante más de 50 años y estos aprovecharon de dejarles la maldita costumbre. Me tuve que morder la lengua y comer calladito.
Ah los peruanos, excelentes personas. Estoy leyendo The sun also rises, la primera novela de Hemingway y me encuentro con este diálogo que me identifica perfectamente:
-¿Qué piensa usted de los rusos, mi coronel, si no es indiscreción?
-Que son nuestro enemigo potencial. Por lo tanto, yo, como soldado, estoy dispuesto a luchar contra ellos. Sin embargo, los quiero mucho y jamás he conocido a gente mejor ni más parecida a nosotros.
-Que son nuestro enemigo potencial. Por lo tanto, yo, como soldado, estoy dispuesto a luchar contra ellos. Sin embargo, los quiero mucho y jamás he conocido a gente mejor ni más parecida a nosotros.
Menos mal que yo no soy soldado y tampoco estoy en edad de servir, así es que estoy salvado por ese lado.
¿Que pasó Carnotistas? me había acostumbrado a revisar todas las semanas las actas de la Sociedad de Carnotistas, y ahora me encuentro con nada: el blog se hizo humo. ¡Protesto!, las malas lenguas ya están empezando a esparcir rumores acerca de toda clase de escándalos, líos de faldas y malos manejos financieros. Me resisto a creer que un prohombre como es Ulschmidt haya caído en la pitilla. Los regulares exigimos su pronto retorno ¿a quien le voy a copiar ahora?.
Leo un pequeño artículo en el blog de Libertad y Desarrollo donde Cecilia Cifuentes comenta sobre las ventajas del alto precio del cobre y los efectos adversos en ciertos sectores porque al bajar el tipo de cambio “generan una pérdida de competitividad al país”. Me extraña el comentario, especialmente viniendo de un instituto de estudios de la derecha. La competitividad del país no puede depender del tipo de cambio, es una variable real, no nominal y que depende de factores reales como la productividad de los sectores y el peso de los sectores más productivos en la economía nacional.
Esa confusión de conceptos es muy peligrosa. ¿Se han visto afectadas ciertas empresas con la baja del dólar? Claro que si. ¿Sostener el precio del dólar hará a las empresas más competitivas? Por supuesto que no. Si ser competitivo dependiese del tipo de cambio la receta sería lo más fácil del mundo: que se fije por decreto un tipo de cambio de $700. China lo entiende así, pero es una dictadura que puede hacer lo que le de la gana para controlar su economía interna, no es nuestro caso.
Además que la economía China está acumulando presiones que en algún momento se van a soltar como un huayco arrasando con lo que encuentre a su paso. Nadie quiere hablar mucho de eso, pero bueno. En Chile existe una economía libre, sólida y que desde el crack de 1986 pretende ser sustentable.
La receta entonces tiene que ser sustentable. Si los exportadores de fruta ya no hacen negocio, deben buscar manera de hacerse más productivos con el dolar más bajo o reconvertirse, así de sencillo. El fisco apoyando a sectores improductivos es una larga historia en Chile. El argumento que la caída del dólar es “transitoria” me parece un chiste, por decir lo menos. Me imagino a Ben Benanke con las manos manchadas de tinta verde de tanto imprimir dólares.
Me extraña que en L&D no entiendan bien lo que significa ser competitivo, no se trata solo de comprar barato y vender caro sino de ser más ligeros y flexibles que los demás, ser capaces de adaptarse a los cambios y hacer las pérdidas cada vez que sea necesario. Si de algo estoy seguro es que la receta infalible para ser no-competitivo es la rigidez, que se produce cada vez que el gobierno sale a apoyar a los menos productivos.
Las variables nominales no sirven para afectar a las variables reales: el tipo de cambio bajo no mejora la competitividad, la inflación no mejora el desempleo, la distribución del ingreso no mejora con más emisión de billetes, etc. etc. porque las variables nominales en algún momento se tienen que ajustar a la realidad del perro mundo en que vivimos.
Ah, un día más en la vida del eterno desempleado. Ya mandé las cotizaciones que me habían pedido y solo que queda sentarme y esperar, todavía me quedan como 20 puros de los que compre en Tacna, así es que como en el tango “fumando espero”. Aunque todo parece indicar que me va a pasar como en el otro tango ese “de la que se murió esperando”, que me importa, si total no existe trabajo que no sea innoble. Hasta mañana.
