Tomas Bradanovic

11 febrero, 2010

Palo y biscochuelo

Archivado en: portales — tombrad @ 3:02 am

Venía de la playa cuando me encuentro en la subida de mi casa con cuatro autos de la policía y dos más en moto, con las balizas encendidas y todo, lo más extraño es que al acercarme veo a la Pilar y a mi querida suegra entre la multitud de carabineros, curioso me bajé del auto a ver que pasaba.

Resulta que un rato atrás, mi querida suegra venía subiendo a pie para la casa cuando un tipo corriendo desde atrás le arrebató la cartera, un robo fácil debe haber pensado, considerando los 73 años de la señora. Pero no se imaginaba con quien se estaba metiendo, porque la veterana empezó a correr detrás de el ladrón gritando que lo atajaran (y créanme que la vieja grita fuerte, me consta). Finalmente un tipo que pasaba en un auto la subió y siguieron persiguiendo al ladrón en auto. Finalmente el tipo al verse acorralado boto la cartera y también su mochila y salió disparado por los cerros.

En fin, llamaron a la Pilar, que trabaja por muchos años en el Juzgado de Policía Local y parece que se movió la mitad de la fuerza policial de Arica, llegó un montón de carabineros y en la mochila encontraron la cédula de identidad del malandrín, que ya tenía una condena por robo. Pobre tipo, pensó que la iba a sacar fácil pero no contaba con la capacidad de escándalo de la veterana. Así es que ya saben, no se metan con mi suegra.

Casi nunca escribo dos entradas seguidas sobre lo mismo, pero las cartas de Diego Portales son estupendas. Una de las cosas más interesante era su capacidad para hacer metáforas, algún día un buen escritor podría hacer una tésis interesante a propósito de las metáforas de Portales. Por ejemplo esta es una de las más famosas:

El orden social se mantiene en Chile por el peso de la noche y porque no tenemos hombres sutiles, hábiles y cosquillosos: la tendencia casi general de la masa al reposo es la garantía de la tranquilidad pública.

La capacidad  expresiva de esa frase es enorme “el peso de la noche” representa para Portales el carácter oscuro, temeroso y mediocre de los chilenos, particularmente de sus clases dominantes “jodidas, beatas y malas, obran con su peso enorme para la buena marcha de la administración” como dice en otra carta, la metáfora del “peso” es recurrente y genial, el orden es fruto de la opresión de los mediocres, porque no tenemos “hombres sutiles, hábiles y cosquillosos”.

Otra metáfora que Portales usaba a menudo es  la maquina “Vd. sabe que ninguna obra de esta clase es absolutamente buena ni absolutamente mala; pero ni la mejor ni ninguna servirá para nada cuando esté descompuesto el principal resorte de la máquina”, para Portales nuestra sociedad era una máquina y suponía que existe un resorte que es el que la hace funcionar correctamente, como ese resorte está roto la máquina funciona sin control y se destruye sola. ¿Cual era el principal resorte de la máquina para Portales? seguramente tenía que ver con algún asunto moral o de carácter de las personas.

En fin, hay muchas otras metáforas excelentes en sus cartas como esa de “meter al país en un zapato” y otras por el estilo. La historia de Portales es curiosa porque durante gran parte de su vida no se interesó en nada de la política. Quedó viudo a los pocos año de casarse y eso lo llevó a una depresión tremenda y una crisis mística en que casi se mete a cura. Se fué al Perú a hacer negocios y vivió allá dos años, volvió completamente cambiado: alegre, sociable, vividor y amigo de ls fiestas, a la vuelta del Perú había sufrido una de sus grandes transformaciones.

Se ganó el estanco (monopolio) del tabaco a cambio de pagar la deuda nacional per el negocio fue horrible por culpa del comercio ilegal y el contrabando, allí tuvo su primer desastre comercial y quiebra, de estanco ni de la deuda nunca más se supo. Entonces ocurrió sus segunda transformación, indignado empezó a participar en política fundando el pequeño partido de “los estanqueros” con unos pocos amigos, en poco tiempo el genio agudo y satírico de Portales empezó a brillar y pasó a ser considerado el político más agudo y capaz de la época.

Creo que Portales tenía dos ideas fijas que hasta el día de hoy son válidas, la primera era el poco aprecio que sentía por la calidad moral de la gente, particularmente las clases dominantes, miren este párrafo de una de sus cartas:

“A mi las cosas políticas no me interesan, pero como buen ciudadano puedo opinar con toda libertad y aún censurar los actos de Gobierno. La democracia que tanto pregonan los ilusos es un absurdo en los países como los americanos, llenos de vicios y donde los ciudadanos carecen de toda virtud, como es necesario para establecer una verdadera República. La Monarquía no es tampoco el ideal americano: salimos de una terrible para volver a otra y ¿qué ganamos?
La República es el sistema que hay que adoptar; ¿pero sabe cómo yo la entiendo en estos países?
Un Gobierno fuerte, centralizador, cuyos hombres sean verdaderos modelos de virtud y patriotismo, y así enderezar a los ciudadanos por el camino del orden y las virtudes. Cuando se hayan moralizado, venga el gobierno completamente liberal, libre y lleno de ideales, donde tengan parte todos los ciudadanos. Esto es lo que pienso y todo hombre de mediano criterio pensará igual”

Lo otro era su desprecio hacia los librales de la época, idealistas, tontos, superficiales, opositores a todo y carcomidos por la envidia, los liberales de entonces (pipiolos) con su cultura superficial apenas podía entender los libros de la revolución francesa, que repetían como loros, pero lo peor es que representaban el peligro más grande para el país: el caudillismo y la anrquía que estaba desangrando a todos los demás países de América.

Es increíble como un simple comerciante arruinado, que nunca tuvo formación ni intereses políticos se pudo hacer una imagen tan clara de los problemas profundos del país y de su época. Portales era aliado del partido de los pelucones, pero no porque el tuviese ideas conservadoras o apreciara a la aristocracia, todo lo contrario, tenía claro que eran “jodidas, beatas y malas” pero a la vez eran un mal menor en un país lleno de gente estúpida y viciosa, los conservadores aportaban el peso de la noche que aseguraba la paz social, Portales entendió correctamente que la paz es el principio de todo, sin es nada es posible.

En fin, mientras más leo sus cartas y su historia, más bien me cae. Portales es una figura compleja, muy distinta del estereotipo portaliano que se ha formado a lo largo de los años, en verdad es el estereotipo y mucho más. Lastima por esa cultura de los héroes y santos, que nos hace crear una hagiografía de personas que son mucho más complejas e interesantes que el empaquetado héroe que termina creando la historia oficial, en este caso la persona es mucho más grande que el personaje.

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