Tomas Bradanovic

22 septiembre, 2009

Los seis grandes

Archivado en: arica, problemas — tombrad @ 7:36 pm


Hoy miércoles salió -todavía no me corten ni me reemplazan- mi columna en La Estrella, el diario de Arica, donde menciono los seis grandes problemas de la ciudad. No es fácil condensar un tema así en 1600 caracteres, espacios incluídos, pero en fin, para eso tengo este Templo del Ocio donde puedo expandirme y aburrirlos hasta la nausea con mis disparatadas opiniones ¡que gran invento es Internet, donde puedo escribir lo que se me antoje!.

Antes de entrar en materia les diré que -para variar- mi opinión va en contra de lo que opina la chusma inconsciente. si hacen una encuesta con la pregunta ¿cual cree Ud. que es el mayor problema de Arica? apuesto mi brazo derecho a que más del 90% responderían “el desempleo”, “la depresión económica” o cualquier tontera por el estilo. Reinaldo Solari, presidente de directorio de la transnacional Fallabella cuya familia es oruinda de esta ciudad, dijo el otro día en una entrevista “en Arica se respira la pobreza”, está equivocado, lo que demuestra que tiene genética ariqueña.

Basta con sentarse en un café del paseo 21 de Mayo cualquier día a ver la multitud de gente que pasea de un lado para otro en horas de trabajo, si es que encuentra donde, porque los locales pasan llenos . Nadie se viste con lujo pero tampoco vemos miseria, en Arica no hay reductos del lumpen como La Cantera de Iquique o ciertos barrios de Alto Hospicio, para que hablar de La Legua y otras en Santiago, no vemos ni la cuarta parte de los mendigos de cualquiera de esas otras ciudades supuestamente prósperas. El desempleo no es un problema grave en Arica porque el bajo costo de vida hace que los únicos indigentes que existen lo son por opción, todos somos de clase media baja y compartimos lo poco que tenemos. Los problemas son otros, mucho más sencillos de solucionar. Veamos:

1. La basura, es un problema porque no se destina plata para recogerla. Todas las ciudades limpias tienen un ejército de gente limpiando y recogiendo basura, esa debería ser la tarea fundamental de la municipalidad, que sin embargo alega que no tiene plata para eso. Pero claro, tienen millones para pagar sueldos a un ejército de asesores, parientes y amigos con trabajos más o menos simbólicos y para mantener estrafalarios y carísimos programas de “seguridad cuidadana” o “doctor a domicilio” que solo benefician al amigo que les arrienda los autos a precio de oro. Para todo hay plata menos para lo fundamental: recoger la basura todos los días y pintar las fachadas del centro cada vez que un maldito graffitero las ensucie. La solución es evidente: destinar más plata a aseo y ornato, comprar más camiones, recoger la basura todos los días, más personas limpiando y pintando periódicamente el casco viejo.

2. El vertedero municipal, es una verguenza, fuente de escándalos constantes por la turbia licitación, el manejo insalubre y descaradamente tramposo que ha violado practicamente cada uno de los compromisos de la licitación. Allí se está perdiendo la oportunidad de dar trabajo a cientos de familias pobres si se desarrollara un programa de reciclaje y manejo amigable con el ambiente ¿por que no se hace? Follow the money, algunos están ganado millones sin hacer nada gracias a a eso y coincidentemente son los que podrían solucionar el asunto con bastante facilidad ¿como? también es obvio: anular la actual consesión por incumplimiento de las cláusulas y hacer una licitación seria sin coimas, aunque duela.

3. El Terminal Internacional, en un insólito negocio, la administración municipal de Carlos Valcarce se lo vendió a un concesionario privado, casualmente es el mismo que tiene la administración del Vertedero y funciona con problemas similares, debe ser uno de los lugares más sucios y descuidados de la ciudad. La solución también es sencillísima, que el concesionario se lo quede con su terreno, basta con emitir un decreto u ordenanza para cambiar el lugar y llamar licitación para el nuevo sitio. Mientras no se la adjudiquen a la misma empresa todo bien.

4. El agua con boro y cloruros, producto de la decisión de gobierno de desalar aguas del río Lluta en beneficio de la transnacional española Desalari. El resultado: la mitad de Arica recibe un agua de pésima calidad, la peor de Chile y la tienen que pagar al precio del agua más pura ¿que pasaría si finalmente se encuentra que la gente se ha enfermado a consecuencia de tomar esa agua durante años? primero tratarán de ocultarlo como pasó con los contaminados del plomo, pero tarde o temprano saltará el escándalo ¿quien responderá entonces?. La solución igual es obvia, explotar las aguas del subsuelo ariqueño, clausurar los pozos ilegales de Azapa, dejar de alentar la expansión de hectáreas para cultivos ineficientes.

5. El tratamiento de las aguas servidas en la ciudad es una burla, pagamos todos los meses en nuestra cuenta para que la empresa sanitaria haga un puré con nuestros óbolos y los arroje alegremente al mar por un tubo submarino al que no se le ha hecho una mantención importante en varias décadas, cuando debiésemos aprender de Tacna y tratar esas aguas, con lo que solucionaríamos el otro gran problema de la ciudad

6. La falta de áreas verdes, porque si se riegan con el agua con boro que entrega la empresa sanitaria para que bebamos ¡el pasto se quema!. La solución de estos dos problemas es igualmente simple y pasa porque el gobierno deje de portarse como delincuente, aliado de una transnacional y promueva la ley de calidad del agua que nos falta, este es, a mi modo de ver otro problema de coima, una mega-coima en este caso que pretende pasar a super -mega-coima con el proyecto de planta desaladora de agua de mar cuyo adjudicatario natural es -oh, sorpresa- la casa matriz de la misma empresa Desalari. Otra parte de la solución pasa por cambiar el marco reglamentario de las sanitarias para que no sea más rentable tirar el agua al mar que tratarla.

Si pensamos fijar al turismo como objetivo estratégico, estos seis problemas son prioritarios, van a la vena para hacer la ciudad más atractiva y con mejor calidad de vida, son estratégicos, no tácticos ni sectoriales como la mayoría de las cosas que a menudo se mencionan como problemas importantes. Resolviendo estos seis asuntos se tiene la base para atacar lo demás ¿que sacan con plantear tremendas inversiones en costaneras y parques acuaticos si la ciudad se mantendrá sucia y los muros llenos de graffitis?. La lógica dice que hay que partir resolviendo lo fácil, cosa que nuestras histrionicas autoridades nunca han entendido muy bien.

¿Por qué si son cosas tan sencillas no se resuelven? creo todas tienen algo en común, adivinen que. Las tres primeras dependen de la municipalidad, las otras tres del gobierno central, no hay nada más difícil de solucionar que un problema donde se está ganando plata fácil. Así es como problemas que en teoría son muy simples se arrastran por años y años, todos hacen lindos discursos, propuestas grandiosas pero los problemas siguen allí hasta que cambia la gente. A veces ni eso porque muchos de esos intereses son transversales.

Linda la cosa, en fin, ya me di el gusto de aburrirlos, ahora intentaré avanzar el el montón de cosas que he dejado sin hacer durante todos estos días. La recuperación de fiestas patrias ha sido larga, difícil y dolorosa. Hasta mañana.

5 septiembre, 2008

Para sufrir nacimos

Archivado en: billetes falsos, problemas — tombrad @ 7:53 pm


Nunca me lo hubiera imaginado, la Tía Rica ahora paga con billetes falsos.

La historia es la siguiente: la señora de un buen amigo fue a empeñar unos anillos de platino y brillantes para cubrir un apuro económico, luego, al ir a depositár la plata en el banco le dicen que uno de los billetes (el que se muestra en la foto) era falso. Volvieron a reclamar y le tuvieron retenido el billete tres días, luego el jefe se los devolvió bien timbrado como FALSO con la típica respuesta del burrócrata: que no se podía hacer nada y que ella debió haberse dado cuenta en el momento de recibir el billete.

¿Que se puede hacer ante un caso así? yo habría puesto una denuncia en el Ministerio Público contra la Dirección de Crédito Prendario por estar distribuyendo billetes falsos, lo que obviamente es un delito. Se supone que una institución del estado no puede hacerse la desentendida después de pagar con un billete falso, porque con eso incentiva a que la gente siga haciendo circular el billete ¿como no obligan a sus cajeros a revisar los billetes que usan para pagar? ¿como es posible que respondan “perdiste nomás por no darte cuenta” ante el reclamo?, esa es una actitud de delincuente más que de funcionarios del estado. Que rabia, los burócratas endiosados detrás de su ventanilla, abusando de la más minúcula parcelita de poder.

Conversaba con una amiga con intenciones de ir a un psicólogo y me preguntó que pensaba de la idea. Me hizo recordar mis años negros -que ahora recuerdo con simpática nostalgia- cuando yo era muy infeliz, claro que en ese tiempo no me hacía maldita gracia. Entonces pensaba todos los días que tenía que cambiar mi personalidad y mejorar mis defectos, entonces creía que había una manera correcta de ser y estaba muy lejos de como yo era, me quebraba la cabeza pensando como arreglar tantas cosas que tenía falladas. Tenía grandes ambiciones y me desesperaba porque no era capaz de conseguir nada de lo que ambicionaba.

Demás está decir que no tenía un peso en el bolsillo y miraba con desesperación la idea de llevar para siempre una vida de pobre, ni hablar de ir a un psicólogo, primero tenía que conseguir para comer y pagar el arriendo. Creo que si hubiese tenido plata feliz hubiese ido, es grande la tentación de ir y pagarle a alguien para que nos dé la receta que solucionará nuestros problemas.Pero no creo que exista ninguna receta para esos problemas y los psicólogos pueden ser muy útiles, pero para las personas que están realmente enfermas de la cabeza, por lo que yo he visto, respecto de los problemas comunes ellos también tienen montones, tal como todos nosotros, y a veces peores, mal nos pueden dar alguna receta.

Los problemas: siempre tenemos muchos y si no los tenemos los inventamos, esos son los peores pero creo que nadie puede solucionarlos, tal como cuando tenemos más insomnio mientras mas tratamos de dormir, algunos problemas se vuelven incontrolables mientras más tratamos de controlarlos. Hay que dejarlos nomás, hacernos la idea que los problemas son inevitables mientras estemos vivos y acotumbrarnos a la idea de vivir con ellos. Seguramente la gente se suicida cuando no acepta la idea de vivir con problemas, pero igual se les puede sacar algún provecho, al final los problemas o nos tumban o nos fortalecen.

¿Que hacer cuando las cosas no salen como esperamos? aguantar nomás, igual cuando estamos atrapados en una situación insoportable, cuando tenemos más ambición que logros, cuando nos humillan o nos tratan mal, agachar la cabeza y seguir para adelante: no que no mata nos hace fuertes, dicen. Tolerar las frustraciones es una de las cosas más útiles y valiosas que podemos aprender, la cárcel está repleta de tipos incapaces de soportar la frustración. Bueno, eso uno lo dice después, cuando lo peor ya ha pasado pero creo que es lo mejor saberlo cuando la está pasando mal. De algún modo las cosas siempre se arreglan llegado el momento.

Mirando para atrás yo recuerdo casi puros malos momentos, lo malo persiste mucho más en la memoria, mientras que lo bueno se olvida rapidito y de manera natural, hay que hacer un esfuerzo para rcscatarlo, en cambio mucho después que ha pasado algo desagradable le seguimos dando vuelta, al diablo con todo, si al final vamos a estirar la pata y nadie se va a acordar de lo que ahora nos parece tan importante. Por eso yo describo acá cada buen momento que he pasado, cosa que no se me olvide a la hora de hacer el inventario.

Hoy tuve un buen día, debería estar saltando en una pata porque me están resultando cosas que he ambicionado por mucho tiempo, sin embargo estoy como si nada. Si me hubiera pasado una desgracia, aunque fuera chiquitita, estaría muy deprimido. Parece que es normal eso de que para sufrir nacimos.

29 junio, 2007

>Morir un poco

Archivado en: invierno, mala suerte, problemas, universidad — tombrad @ 6:39 pm

>Con otro feo, sucio y gris día de invierno nos acercamos al fin de junio y aunque la temperatura sigue fija en 15 grados celcius parece que cada día estuviera más helado que el anterior. Ahora entiendo mejor a Cesar Vallejo cuando escribió:
Me morire en Paris con aguacero,
Un dia del cual tengo ya recuerdo.
Me morire en Paris y no me corro-
Talvez un Jueves, como es hoy, de otoño.

Y esto recién comienza, como estamos en un año frío nos queda todo julio, agosto y buena parte de septiembre. Que macana, con el frio parece que llega la mala suerte, no solo yo, sino que también mis amigos empiezan a tener problemas ¡hay que hacer un machitún urgente!, en fin, como dijo Arturo Prat: ánimo y valor compañeros!.

Pero basta de quejarse como las viejas, vamos a lo nuestro. Ayer encontré al Tomás Jr. mirando las alternativas académicas en Internet, el próximo año termina la secundaria y se enfrenta a la difícil situación acerca de que diablos hará con su vida de allí en adelante.

Yo creo que a esa edad (17 años) fué cuando me decidí a estudiar electrónica, claro que estaba en una posición de mucha más indertidumbre, mi papá estaba viejo y arruinado, nos íbamos a vivir todos a la casa de mi cuñado y mi hermana que tampoco estaban nada bien de plata, o sea estábamos con un pie en la completa miseria.

El Tomás Jr tiene al menos casa propia y algunos activos que podría tirar a la parrilla en caso de apuro, la Pilar tiene trabajo y yo podría hacerme millonario en uno de estos días, he andado tan cerca, tantas veces, que nunca se sabe, a menos que sea mucha la mala suerte…

En todo caso ya le dije que no contara conmigo para pagarle universidad ni nada de eso, a menos que tenga algún extraordinario golpe de fortuna y me llene de plata tendrá que buscarse la forma solito, igual como lo hice yo, de abrirse camino.

A veces conversamos y dice que quiere estudiar para técnico en diseño o algo así y después ver si le da para sacar un título de verdad, yo lo hice así pero fue un montón de años y esfuerzo. En fin, es su asunto y el verá como se las arregla, yo en su lugar no estudiaría sino que me metería a trabajar en cualquier cosa, creo que es mejor empezar trabajando -para ver que se siente- y después estudiar.

Hasta ahora la vida se le ha dado fácil: desayuno, almuerzo, comida y un lugar donde dormir han sido cosas tan naturales como el oxígeno para respirar, todavía no ha tenido los primeros grandes fracasos que son donde algunos se adaptan y otros se quiebran para siempre. No estoy seguro si lo envidio o si me dá lástima.

Pensar que hay gente que nunca ha tenido esos problemas, los de familia de clase media acomodada, el papá dentista y el niño vive tranqilamente y estudia sin sobresaltos hasta que a su vez saca su propio título de dentista, no tienen fortuna que cuidar sino solo unos ingresos regulares y razonablemente altos. Viven creyendo que todo lo que tienen es gracias a su inteligencia, dan consejos a todo el mundo y suelen decir que “la buena suerte no existe, se la hace cada uno” como si la increíble suerte que ellos mismos han tenido fuese una especie de mérito.

Yo prefiero los problemas, vivir en la pelea, asustado, lleno de incertidumbre y morirme de felicidad con cada pequeño o gran golpe de suerte las pocas veces que me toca. Acordarme de los tiempos malos en los buenos y de los buenos tiempos en los malos. Eso es estar vivo, no tener problemas y tenerlo todo fácil es como estar muerto. Aunque a veces pienso que no me disgustaría morirme por un tiempito, maldita sea.

Y como mi humor de hoy es medio fúnebre los invito al slideshow del Cementerio de Huara, claro que es el cementerio más bonito que conozco y siempre que puedo paro a echar una siesta en el kiosko que hay en su entrada, es una maravilla.

Morir un poco

Archivado en: invierno, mala suerte, problemas, universidad — tombrad @ 6:39 pm

Con otro feo, sucio y gris día de invierno nos acercamos al fin de junio y aunque la temperatura sigue fija en 15 grados celcius parece que cada día estuviera más helado que el anterior. Ahora entiendo mejor a Cesar Vallejo cuando escribió:
Me morire en Paris con aguacero,
Un dia del cual tengo ya recuerdo.
Me morire en Paris y no me corro-
Talvez un Jueves, como es hoy, de otoño.

Y esto recién comienza, como estamos en un año frío nos queda todo julio, agosto y buena parte de septiembre. Que macana, con el frio parece que llega la mala suerte, no solo yo, sino que también mis amigos empiezan a tener problemas ¡hay que hacer un machitún urgente!, en fin, como dijo Arturo Prat: ánimo y valor compañeros!.

Pero basta de quejarse como las viejas, vamos a lo nuestro. Ayer encontré al Tomás Jr. mirando las alternativas académicas en Internet, el próximo año termina la secundaria y se enfrenta a la difícil situación acerca de que diablos hará con su vida de allí en adelante.

Yo creo que a esa edad (17 años) fué cuando me decidí a estudiar electrónica, claro que estaba en una posición de mucha más indertidumbre, mi papá estaba viejo y arruinado, nos íbamos a vivir todos a la casa de mi cuñado y mi hermana que tampoco estaban nada bien de plata, o sea estábamos con un pie en la completa miseria.

El Tomás Jr tiene al menos casa propia y algunos activos que podría tirar a la parrilla en caso de apuro, la Pilar tiene trabajo y yo podría hacerme millonario en uno de estos días, he andado tan cerca, tantas veces, que nunca se sabe, a menos que sea mucha la mala suerte…

En todo caso ya le dije que no contara conmigo para pagarle universidad ni nada de eso, a menos que tenga algún extraordinario golpe de fortuna y me llene de plata tendrá que buscarse la forma solito, igual como lo hice yo, de abrirse camino.

A veces conversamos y dice que quiere estudiar para técnico en diseño o algo así y después ver si le da para sacar un título de verdad, yo lo hice así pero fue un montón de años y esfuerzo. En fin, es su asunto y el verá como se las arregla, yo en su lugar no estudiaría sino que me metería a trabajar en cualquier cosa, creo que es mejor empezar trabajando -para ver que se siente- y después estudiar.

Hasta ahora la vida se le ha dado fácil: desayuno, almuerzo, comida y un lugar donde dormir han sido cosas tan naturales como el oxígeno para respirar, todavía no ha tenido los primeros grandes fracasos que son donde algunos se adaptan y otros se quiebran para siempre. No estoy seguro si lo envidio o si me dá lástima.

Pensar que hay gente que nunca ha tenido esos problemas, los de familia de clase media acomodada, el papá dentista y el niño vive tranqilamente y estudia sin sobresaltos hasta que a su vez saca su propio título de dentista, no tienen fortuna que cuidar sino solo unos ingresos regulares y razonablemente altos. Viven creyendo que todo lo que tienen es gracias a su inteligencia, dan consejos a todo el mundo y suelen decir que “la buena suerte no existe, se la hace cada uno” como si la increíble suerte que ellos mismos han tenido fuese una especie de mérito.

Yo prefiero los problemas, vivir en la pelea, asustado, lleno de incertidumbre y morirme de felicidad con cada pequeño o gran golpe de suerte las pocas veces que me toca. Acordarme de los tiempos malos en los buenos y de los buenos tiempos en los malos. Eso es estar vivo, no tener problemas y tenerlo todo fácil es como estar muerto. Aunque a veces pienso que no me disgustaría morirme por un tiempito, maldita sea.

Y como mi humor de hoy es medio fúnebre los invito al slideshow del Cementerio de Huara, claro que es el cementerio más bonito que conozco y siempre que puedo paro a echar una siesta en el kiosko que hay en su entrada, es una maravilla.

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