
Y al fin dominé el simplex, no es que fuera difícil pero después de tantos años. Claro que igual me puedo equivocar en la prueba pero ya siento cierta seguridad y me equivoco cada vez menos, por lo menos dos de las cinco preguntas ya las podría enfrentar con confianza. Es un puro asunto de ego, yo fuí bueno para las matemáticas y se supone que no podría quedar mal ahora, esa si que sería verguenza.
El ego, alguna vez leí que solo los chimpancés y los delfines -además del hombre- son capaces de reconocerse ante un espejo, esa es la consciencia del ser, el uno mismo, la fuente de todas las confianzas y de todos los miedos. Mi tocayo es un convencido de alguna filosofía oriental y me dice que el ser no existe, que es una ilusión y la consciencia es como un mar del cual los egos serían como gotas de agua, la división es ilusoria. A veces nos tomamos algunas cervezas y discutimos si una piedra tiene o no consciencia, o yo le alego que la mejor forma de alcanzar el nirvana sería suicidándose. En fin, me cuesta un poco entender su punto especialmente discutiendo en inglés, pero igual le doy la pelea.
Que rara el la consciencia, eso de mirarse al ombligo. Si no tuviéramos consciencia tampoco tendríamos preocupciones, este muchacho es un inconsciente dicen las viejas, cuando uno se emborracha completamente o le pegan un cornete lo suficientemente fuerte entonces pierde la consciencia, se le apaga la tele, baja la cortina, etc. Pero sin consciencia tampoco podríamos ser felices, menos tener esperanzas, tal vez hay que tener, pero poquita.
Siempre hay algo por que preocuparse, que diablos, parece que estamos fabricados para la preocupación, por eso a veces comprendo a los alcoholicos esos que toman para olvidar ¿para olvidar que?… ¡chuuu, se me olvidó! eso es vida.
Ah, ya estoy divagando de nuevo, es que mucho estudiar me tiene chato, la disciplina señores yo creo en la disciplina, hasta para tomar hay que ser disciplinado, disciplina y perseverancia: luchar y fracasar, volver a luchar y fracasar de nuevo, luchar otra vez y volver a fracasar y así, hasta la victoria. No lo digo yo, lo dijo Mao.
No tengo nada que contarles pero ya sé, les voy a hablar un poco de la programación lineal que es el asunto de como combinar recursos de manera óptima, se tiene una función objetivo que combina varios recursos y se debe maximizar o minimizar, normalmente se maximizan utilidades o se minimizan costos. Cuando el objetivo se puede expresar en una fórmula, es decir si los recursos se pueden ponderar con números, el asunto es piece of cake y eso es lo que tengo que estudiar para el sábado. Otro cuento es si los recursos varían de manera imponderable.
El primer caso es como una receta de cocina, que se puede escribir como una función objetivo con un conjunto de restricciones, esto da una serie de ecuaciones con más incógnitas que ecuaciones, es decir hay infinitas soluciones (un espacio de soluciones) , la cosa es que a veces una de esas infinitas soluciones es la óptima, o sea la que da la mayor utilidad o el menor costo. Claro que a veces hay varios óptimos o no hay solución, pero el asunto es nada más que manipular las ecuaciones con el método simplex, está lleno de programas que hacen eso, pero como los profesores de matemáticas deben ganarse la vida, nos enseñan el laborioso proceso manual para hacerlo, proceso que sin duda en dos semanas más habré olvidado completamente.
Un poco más complicado es la programación entera, cuando la solución debe ser un número entero, entonces la única forma es relajar el problema (tratarlo como si fuera lineal) e ir tanteando con un método de ramificación y acotamiento buscando una solución por abajo y otra por arriba, cuando ambas coinciden ya no se puede mejorar y esa es la óptima. También es un asunto medio mecánico para obtener las soluciones intermedias se usa algún software como el Lindo o algo similar.
Todo esto está muy bien cuando sabemos exactamente las cantidades y costos que necesitamos para cada producto pero ¿que pasa cuando estas cantidades son imprevisibles? una máquina se demora siempre el mismo tiempo en coser un botón, pero una persona nunca lo hará en el mismo tiempo siempre, y para que hablar si son diferentes personas, o la misma cuando está de buen o mal humor. Como siempre las matemáticas nos embrujan con la ilusión que todo puede modelarse pero nada de eso, solo las cosas más sencillas son modelables.
En fin, si mi tocayo tiene razón y el ego es solo ilusorio no tendría por que andar preocupándome de estas tonteras pero que diablos, la única manera que se me ocurre de acceder a la conciencia universal es matándome, cosa que no me hace maldita gracia. Pero hay otro remedio, que podría ser la óptima en el espacio de infinitas soluciones: como ven en la foto tengo sobre mi escritorio un vaso con jugo de tumbo, basta que le agregue un poco de cachaca 51 grados y mi consciencia quedará levemente apagada por un buen rato, eso es precisamente lo que voy a hacer ahora, para apartarme de este mundo pecador e ilusorio ¡salud!