
Y por fin renové mi licencia de conducir, el exámen de coordinación motriz y médico es una de las pocas oportunidades en nuestra vida adulta en que uno es evaluado, y la cosa no deja de ponerme nervioso, más todavía cuando hay que esperar un largo rato (“la amansadera” como dice Marcelo) a que a uno le llegue el turno, mientras yo me preguntaba si con mi nula coordinación y mala vista podría aprobar.
Pero tuve suerte, la coordinación la aprobé a duras penas y la vista no estaba tan mal como pensaba, pude leer la mayoría de las letras incluso con mis lentes de cuneta (US$ 2.-), que uso para leer, creo que habría leído mejor sin lentes, pero el doctor me dijo “no pues: tu licencia anterior es con lentes así es que póngase los lentes nomás”. En fin, menos mal pasé todo y ya tengo licencia en mi mano para los próximos 6 años.
Me encontré con mi viejo amigo Benedicto Colina Agriano, gran valor de la municipalidad de Arica que no hace mucho estuvo de Director de Turismo suplente. A Benedicto lo conozco desde fines de los años 70 cuando era profesor en la Universidad de Tarapacá y es una de las personas más cordiales y sencillas que he conocido, ha pasado por casi todos los cargos de la municipalidad, siendo alcalde subrogante muchas veces y nunca perdió la cabeza, manteniendo la sencillez y el buen trato con todos, cosa bien rara por estos lados. En fin, por esas cosas de la vida ahora creo que es director de finanzas, siendo que fué el primero en hacer estudios serios sobre el potencial turístico de la ciudad, hace más de 30 años. Que diablos, mejor paso a otro tema. El país del pituto es una de las cosas que nos está hundiendo y es transversal a todos los partidos políticos ¿algún día existirá la meritocracia?. Difícil, muy difícil.
¿Vieron como terminó todo el espectáculo de los rehenes de las FARC? que diablos, me hierve la sangre pensar como una camarilla de ególatras se pasearon haciendo declaraciones y jugando con las esperanzas de esas pobres familias. Lo dije y lo repito: no existe cosa más cobarde que el secuestro de gente que no puede defenderse y a los ideólogos y ejecutores de esas cosas deberían ser tratados como las bestias cobardes que son. Mucho peor los políticos que no arriesgan nada, que en su vida han corrido peligro y se aprovechan de todo el drama, se disfrazan de combatientes y embajadores de buena voluntad. Lástima que solo pude quemar un mono.
Y entró en erupción el volcán Llaima, en el año 2004 anduvimos por esos lados y llegamos casi a los pies del volcán -aquí pueden ver unas fotos- un territorio muy escénico donde todavía quedan unos pocos rastros de bosque nativo. El sur de Chile ya no es lo de antes: lleno de cercas y loteos de hasta 1 hectárea, las famosas parcelas de agrado, los grandes bosques artificiales de las forestales por cientos y cientos de kilómetros, todavía queda escenografía pero completamente manicurada. Cuando anduvimos por allá ya empezaba la especulación inmobiliaria sobre los ríos de lava de la última erupción, en fin, ojalá que no pase a mayores.
Hablando del sure me acuerdo que mi compañero Claudio es de esos lados, y un poco más al sur el Matute, gran filósofo popular me manda esta reflexión “quería vivir rodeado de minas y ahora tengo 2 que cuidar de los jotes” junto con las fotos de sus niñitas. Una de las cualidades del Matute eran esta clase de ocurrencias, así es la vida compadre, tamos fregados por haber nacido.