
Ah la lasaña, que cosa más rica. Me estoy comiendo una ahora mismo porque a la hora de almuerzo nos comimos esos hot-dogs mutantes del Roly con mi tocayo (Tom Wilke) y llegué sin hambre, así es que le dije a mi querida suegra que me lo guardara para la noche. Cualquier combinación de pasta, queso y salsa de tomates es manjar de dioses para mi, en alguna antigua encarnación debo haber sido italiano.
En Arica hay buenos restaurantes con comida italiana, el Dimango, o por la misma calle, frente a la playa chinchorro, un norteamericano que se llama Alfredo tiene su negocio con buenas pastas. Hay otro restaurante en Patricio Lynch con Sotomayor que se llama Rapallo, pero nunca he ido, debe ser bueno aunque parece caro. En el Terra Amata también he comido buena pasta con mariscos. En cualquier caso a los restaurants solo puedo ir de invitado, no están los tiempos para darme esos lujos. Acabo de terminar con la lasaña, estuvo rica. Ahora a otra cosa.
Anoche anduve en la casa de un amigo, conversando con su mamá a quien conozco desde hace muchos años y tiene un agresivo cáncer bajo la lengua, se está preparando para la combinación radio-quimioterpia. Le esperan mil y una pequeñas y grandes molestias, yo le contaba como la pasó mi querida suegra cuando le hicieron la quimio hace varios años, es un proceso muy desagradable: se pierde el sentido del gusto, se cae todo el pelo, la garganta arde y molesta como el diablo, nauseas, mareos, pitos en los oídos, etc. En fin, un tratamiento bien agresivo, le conté más o menos como era, creo que lo peor es tener la incertidumbre y parece que se lo tomó con buen ánimo. No queda otra pues. Ah también le recomendé que tomara uña de gato pero se me olvidó un detalle: la marihuana es bien buena para combatir los efectos secundarios del tratamiento ¡nunca es tarde para empezar pues!. Suerte y buen ánimo nomás, lo que será, será.
Que ganas de ir a Tacna, apenas me sobre algo de plata me tomo un bus y me voy a ver a los amigos, pese a todo lo que discutimos por el pisco (que es chileno) y el suspiro limeño (idem) lo paso de lujo en la cuidad vecina, aunque solo sea sentado en el Bocatto tomando esa cerveza que parece agua, igual la paso de primera, lo importante es la compañía y las chicas que pasan. A propósito ¿que será de mi amigo Víctor el cervecero? ese si que hace buenas cervezas pero tengo una especie de maldición, cada vez que quiero comprarle un barril algo pasa y me quedo sin plata, en fin, ya se alinearán los astros y podré hacer la combinación para disfrutar de sus chelas.
Que bien lo pasé ese año que trabajé en la MPT, bueno, todo bien excepto que tenía que trabajar. Algún día me voy a decidir y me iré a buscar chamba como profesor a alguna universidad de Tacna, creo que lo disfrutaría mucho, los jóvenes son mucho más sanos que acá, incluso los niños, la gente en Perú es un poco como eran los chilenos en los sesentas, con todo lo bueno y lo malo que eso implica, todavía no les llega el cinismo ni la pretensión cosmopolita aunque en muchas cosas son increíblemente ingenuos, es una suerte tener esa máquina del tiempo tan cerca de nosostros.
En fin, como dice la canción, hoy no es día inteligente y no sé ir más allá, mejor lo dejo hasta aquí nomás y me despido hasta mañana, acá mismo.