Tomas Bradanovic

26 mayo, 2008

In the Navy

Archivado en: rapanui, us navy — tombrad @ 11:37 am


Anoche esperaba que el movimiento en el Rapa Nui iba a estar muy flojo, así es que repartí permisos, cambié días libres, etc. pensando que el local iba a estar medio vacío toda la noche. No contaba con el U.S.S. Kauffmann, que había recalado en el puerto ese mismo día. 200 sedientos marinos andaban buscando algún lugar donde divertirse en una ciudad donde estaba todo cerrado.

La debilidad del dolar se notó cuando veían los precios y se ponían pálidos. La mayoría se tomó una Coca-Cola o una cerveza, incluso algunos no tomaron nada pero igual los dejamos para no enturbiar las relaciones internacionales. Los garzones y las chicas no vieron ni una propina pero igual cooperaron bien.

La cosa es que a eso de las 11 AM tenían muy buen ambiente en los dos niveles; cuando una chica salía a bailar aullaban como locos pero en general todos se portaron bien y no pusieron mayor problema. Excepto uno, que estaba como energúmeno y como nadie le entendía mas se enojaba, cuando finalmente llegó a reclamarme pensé que tendria que esquivar un par de puñetazos porque el tipo estaba realmente borracho y alterado.

Resulta que al bajar del barco había cambiado US$ 100, había comprado una cerveza para el y había invitado dos tragos a las chicas y solo le quedaban unos pocos billetes de a mil de vuelto: se le habían perdido unos 70 dólares. Estaba tan furioso como borracho y me decía que no era ningún estúpido, que era profesor de la universidad y blabla. Primero lo senté en un lugar tranquilo y le dije que hablara más lento para que nos entendieramos, eso lo calmo un poco. Después sacamos la cuenta de lo que había gastado y traje a los garzones que le habían servido con las boletas para chequear si le habían dado bien el vuelto, hizo memoria y dijo que eso estaba OK. Después llamé a las dos niñas con que estuvo y fuimos a revisar los lugares donde había estado sentado y reconstruyendo sus movimiento. Allí se acordó que había salido del local, tomado un taxi y después había vuelto.

Luego de todo eso el tipo estaba bastante más tranquilo y reconoció que la plata se le pudo haber caído en cualquier parte del trayecto, que le parecía que el lugar era honesto y que diablos, había perdido buena parte de su plata por borracho, nos despedimos muy amigablemente. Después comentaba con un garzón la paradoja “tantos años estudiando cálculo, física, electromagnetismo y cuanta porquería complicada existe para terminar dando explicaciones a un marinero borracho que se le cayó la plata”. En todo caso el tipo se portó muy correcto en cuanto nos sentamos y hablamos del asunto de manera racional. Creo que muchos de los escándalos y peleas que pasan en estos casos se producen solo por malos entendidos.

El negocio también perdió, porque en la confusión al parecer se desapareció una botella completa de Bacardi Limón de la barra de arriba; habrá que confirmar cuando se haga el inventario hoy en la tarde. El barco debe ser como una mini ciudad porque estaban casi todos los gruos sociales y étnicos representados: los crew eran casi todos negros hiphoperos, campeones para armar fiesta. Los petty officers tenían otro grupo más moderado y los oficiales en su mayoría blancos, aburridos y borrachos, sentados solos o con sus amigos, muy parecido a los grupos de militares chilenos o de cualquier parte. En fn, no dejaron mucha plata pero entretuvieron bastante la noche. A las 11:45 todos habían desaparecido, se deben haber ido a guardar.

8 marzo, 2008

Rarezas del Rapa

Archivado en: general motors, rapanui — tombrad @ 6:30 pm

Anoche anduve por el Rapa-Nui, donde normalmente me quedo conversando con mi amigo Marcelo pero esta vez -contra mis costumbre- jugé a ser cliente, me tomé dos shop, estuve viendo los bailes, conversando con algunas de las niñas y garzones, en fin, tal como cualquier tipo solo que va a ver un showcito, como decía mi amigo Macana en nuestros años de bohemia.

Este cambio de punto de vista fue muy entretenido y me permitió ver algunas cosas curiosas del bar, que creo que deben ser únicas o raras en lugares del rubro. Primero que nada la cantidad de universitarias, más de la mitad de las chicas están estudiando alguna carrera en la universidad, me acuerdo en mis años de estudiante del gran mito urbano de la boite con puras universitarias, bueno, en este caso no es un mito, incluso la barwoman y un garzón también son estudiantes y el jefe de barra también tiene estudios superiores y ha trabajado en varios países.

Me contaban que el crucero Le Diamond se había quedado dos días en Arica y que la noche anterior había llegado un gran grupo de hombres y mujeres, pasajeros del barco que se adueñaron del local tomando, bailando en las barras y haciendo la gran fiesta, finalmente se fueron para el VIP del segundo piso y se amanecieron bailando cumbia hasta que -estupefactos- se enteraron que a las 4 AM había que cerrar el boliche por razones legales. Que bien, me imagino que se deben haber llevado un estupendo recuerdo del folklorico Rapa, la verdad es que no había pensado en eso, a mucha gente de los cruceros le gustaría un lugar local, seguro y decente, donde divertirse en la noche. El Rapa tiene buen potencial para hacer eventos de grupo de hombres y mujeres ¡Atentos tour operadores!.

Hasta que finalmente cerró la planta de General Motors en Arica, el último reducto del barrio industrial de la ciudad dejando a más de 500 personas cesantes, contando los de contratistas asociados. Dicen que no importa porque la economía local está generando 500 empleos mensuales, nunca está demás un poco de humor en medio de tanta tragedia, especialmente si consideramos que el INE define como empleado al que ha tenido a lo menos una hora de trabajo remunerado en la semana recién pasada.

Era lógico, fuertemente subsidiada durante décadas tenía que llegar el día que les cortaran el agua, los que vivimos el colapso de los cientos de empresas del barrio industrial, por similares razones, a fines de los años 70 sabemos lo duro que va a resultar, especialmente para los que habían hecho carrera en la empresa. Aunque mal de muchos es consuelo de tontos, General Motors, que hace unas décadas fue la empresa más poderosa del mundo, ha debido cerrar plantas y despedir a miles de sus empleados en USA, los estados de Michigan y Ohio conocen de primera mano estos problemas y allá si que es duro quedar cesante.

La planta de GM deja a una cantidad importante de pintores, operarios mecánicos y administrativos cesantes que tendrían buenas posibilidades si en nuestra ciudad existiese inversión y actividad económica, ojalá que la mayoría de ellos sean absorbidos por la industria asociada a la minería y sus contratistas. No será lo mismo, pero ya nada es lo mismo.

En fin, los que llevamos años en Arica recordamos con nostalgia al antiguo barrio industrial y lo que significó, los miles de personas con trabajo estable y bien pagado, pero seamos francos, era todo una ilusión, pagada por nosotros mismos en términos de pobreza generalizada y bajo crecimiento, cuando Chile era uno de los países más pobres de América Latina.

El problema de fondo no se solucionará con empleos de emergencia, ni con reconversión al estilo Lota, ni manteniendo los subsidios hasta el infinito, la verdadera solución es que existan empresas rentables en los campos que somos competitivos, que con sus ventas alcance para pagar los sueldos y dar buena ganancia, porque no hay subsidio que dure cien años, ni gobierno que lo aguante.

4 septiembre, 2007

Un rato en la oficina

Archivado en: arica, rapanui — tombrad @ 2:31 am

Son las 2:31 AM y acabo de terminar de responder los mail de consulta que me llegaron hoy más unos pocos que se me habían acumulado, nunca antes me había pillado la máquina como ahora, normalmente me llegaban dos o tres consultas al día de gente que viene a visitar Arica pero ahora se les pasó la mano.

Un prominente señor norteamericano me pidió que hiciera una gestión con la municipalidad, y ahí fue tomasito a desgastar las amistades. Un alemán medio pesado mando un mail “to whom it may concern” pidiendo información, me cayó bastante mal pero igual le contesté. Cuatro mails de distintas ciudades de Chile, que van a Tacna o vienen a Arica por estos días y dale tomasito contestando. Un muchacho de Argentina que me pide consejos sobre programación de computadores, ahí le contesté dándole la dirección de El Programador Casual, no sin antes advertirle “claro que no me preguntes NADA porque dejé de programar hace varios años y además soy muy flojo para resolver problemas ajenos, ni siquiera arreglo los míos” para no parecer grosero lo maticé con un “Espero que alguno de mis consejos te haya servido, ¡que tengas mucha suerte!”.

En verdad me encantaría ayudar más pero no hay como, en mi autodesignado papel de consultor sentimental, turístico, computacional y de lo que sea a veces la cantidad de mail me abruma. Más encima estoy probando un software lo que me lleva horas de chequeo más o menos metódico, cuando estoy más concentrado aparece algún amigo en el chat, cosa que odio tanto como hablar por teléfono ¡maldita sea no puedo cerrar el chat porque es parte del sistema de pruebas!, así es que si me pillan de malas pulgas alguna vez, ya saben que pasa.

En fin, ahora que son las altas horas de la noche puedo escribir tranquilito, pero no he tenido tiempo de pensar en nada interesante que pueda comentarles. A ver, ayer llegó de vuelta mi amigo Chuck desde Portland, USA y viene a establecerse definitivamente en Chile, andaba de pasada en Arica en viaje a Valparaíso y como teníamos solo una noche para conversar lo invité a que me acompañara un rato a la oficina donde trabajo. Obviamente la oficina era el Rapa-Nui y después de chequear cuidadosamente los sistemas, pasé a hacer uso y abuso del crédito generosamente otorgado por Marcelo, el dueño, y así fué como generosamente abusamos tanto del crédito como de nuestros respectivos hígados, hicimos planes para hacernos millonarios y conquistar al mundo, disfrutamos del show y nos fuimos felices cada cual por su lado, Chuck me decía ¡Es el trabajo soñado, yo quiero un trabajo como este!, no se imagina el sacrificio de tener que mantener mis altos estandares de seriedad en condiciones tan críticas, no se lo deseo a nadie.

Bueno, ahora si que es tarde, mejor no sigo escribiendo y me voy a dormir, antes que se me metan ideas malas en la cabeza y decida ir a dar otra vuelta a la ficina para ver si todo está funcionando correctamente. Buenas noches los pastores.

>Un rato en la oficina

Archivado en: arica, rapanui — tombrad @ 2:31 am

>Son las 2:31 AM y acabo de terminar de responder los mail de consulta que me llegaron hoy más unos pocos que se me habían acumulado, nunca antes me había pillado la máquina como ahora, normalmente me llegaban dos o tres consultas al día de gente que viene a visitar Arica pero ahora se les pasó la mano.

Un prominente señor norteamericano me pidió que hiciera una gestión con la municipalidad, y ahí fue tomasito a desgastar las amistades. Un alemán medio pesado mando un mail “to whom it may concern” pidiendo información, me cayó bastante mal pero igual le contesté. Cuatro mails de distintas ciudades de Chile, que van a Tacna o vienen a Arica por estos días y dale tomasito contestando. Un muchacho de Argentina que me pide consejos sobre programación de computadores, ahí le contesté dándole la dirección de El Programador Casual, no sin antes advertirle “claro que no me preguntes NADA porque dejé de programar hace varios años y además soy muy flojo para resolver problemas ajenos, ni siquiera arreglo los míos” para no parecer grosero lo maticé con un “Espero que alguno de mis consejos te haya servido, ¡que tengas mucha suerte!”.

En verdad me encantaría ayudar más pero no hay como, en mi autodesignado papel de consultor sentimental, turístico, computacional y de lo que sea a veces la cantidad de mail me abruma. Más encima estoy probando un software lo que me lleva horas de chequeo más o menos metódico, cuando estoy más concentrado aparece algún amigo en el chat, cosa que odio tanto como hablar por teléfono ¡maldita sea no puedo cerrar el chat porque es parte del sistema de pruebas!, así es que si me pillan de malas pulgas alguna vez, ya saben que pasa.

En fin, ahora que son las altas horas de la noche puedo escribir tranquilito, pero no he tenido tiempo de pensar en nada interesante que pueda comentarles. A ver, ayer llegó de vuelta mi amigo Chuck desde Portland, USA y viene a establecerse definitivamente en Chile, andaba de pasada en Arica en viaje a Valparaíso y como teníamos solo una noche para conversar lo invité a que me acompañara un rato a la oficina donde trabajo. Obviamente la oficina era el Rapa-Nui y después de chequear cuidadosamente los sistemas, pasé a hacer uso y abuso del crédito generosamente otorgado por Marcelo, el dueño, y así fué como generosamente abusamos tanto del crédito como de nuestros respectivos hígados, hicimos planes para hacernos millonarios y conquistar al mundo, disfrutamos del show y nos fuimos felices cada cual por su lado, Chuck me decía ¡Es el trabajo soñado, yo quiero un trabajo como este!, no se imagina el sacrificio de tener que mantener mis altos estandares de seriedad en condiciones tan críticas, no se lo deseo a nadie.

Bueno, ahora si que es tarde, mejor no sigo escribiendo y me voy a dormir, antes que se me metan ideas malas en la cabeza y decida ir a dar otra vuelta a la ficina para ver si todo está funcionando correctamente. Buenas noches los pastores.

22 abril, 2007

Y que viva el KGB

Archivado en: club, KGB pills, rapanui, strip — tombrad @ 12:04 am

Y anoche me fuí a la esperada inauguración del segundo piso del RapaNui, pasé a buscar a un amigo que es cliente frecuente y nos fuimos raudos a Chacabuco con General Velasquez.

Yo que soy 100% chileno en casi todo, tengo dos exepciones que son muy incómodas en Chile: Soy muy puntual y me preocupo de cumplir con lo que digo.

Claro, Marcelo me había dicho a las 9 PM y yo estuve allí exáctamente a esa hora, cuando todavía no había llegado casi nadie, pero eso nos sirvió para conseguir los mejores asientos y conversar con el Boss para que nos dieran una atención preferente. ¡Mi madre, que fué preferente! según pude contar nos tomamos 6 pisco sour, una botella de buen vino y casi tres de champaña. De los entremeses perdí la cuenta pero comí todo lo que me pusieron por delante: ceviche, pollo con tocino, empanaditas y un plato completo de rolls de suchi, entre otras cosas.

Saqué algunas fotos que -era de esperar- salieron pésimas, solo tomé fotos cuando llegué porque después mandé todo al diablo y me dediqué de lleno a la diversión. Ustedes me perdonarán pero las pocas fotos las pueden ver aquí.

Con esa combinación de tragos y comida me imaginaba la terrible resaca que me esperaba para el día siguiente. Solo una semana antes había tomada cuatro tragos y pasé un día completo horriblemente enfermo. Pero esta vez Marcelo apareció con dos cajitas del milagroso KGB, se los puedo decir de primera mano, las pastillas si funcionan y está experimentalmente comprobado en primera persona singular: yo lo probé Antes o Durante, Nunca Después.

Aquí van los datos para todos los amigos del buen copete: existen dos clases de cápsulas KGB, la roja es la que trae el componente anti-resaca, que se llama RU-21, las KGB en caja verde son energizantes y contienen gingsen siberiano, shisandra chinenisis, taurina, creatina, cafeina y guarana. Por si acaso me tomé una de cada una. Resultado: al otro día amanecí brand new, de paquete, cero dolor de cabeza, cero molestia estomacal. ¡Milagro, Milagro, Aleluya Hermanos!

Lo que me extrañó -bueno, en verdad no me extrañó tanto- fue que unos meses antes había visto un supuesto reportaje en la tele (Show del Edo) donde entrevistaban a un doctor y a un bioquímico creo, ambos negaban absolutamente la posibilidad de que las pastillas funcionaran y decían con una pasmosa cara de palo que todo el asunto era un engaño.

En verdad no debería extrañarme, la profesión médica está llena de estúpidos infatuados con su título. La peor clase de estupidez es la de creer que se puede hablar con seguridad sobre cosas que no conocen, la medicina está llena de campos inexplorados y completamente desconocidos, pero muchos papanatas hablan y descalifican con una seguridad sorprendente cosas acerca de las que no tienen la mas mínima idea.

Resulta que hay muchísimos remedios naturales que si funcionan a pesar de que un ejércido de médicos y científicos lo niegan: con uña de gato desaparecieron de un día para otro mis dolores de articulaciones y unas durezas que me salían en los nudillos, una amiga que tenía un tumor cerebral sin plata para operarse (afortunadamente) también tomaba uña de gato y le desapareció. Y así, hay miles de ejemplos en todos lados a pesar de la burla y desprecio de estos “científicos”.

La otra cara de la medalla, resulta que también he conocido algunos doctores inteligentes y más interesados en sanar a la gente que en encontrar la explicación de los mecanismos de curación. A mi me llama mucho la atención esa idea de encontrar el “principio activo” que sería el químico específico que cura una enfermedad.

¿Por que pensar que solo los principios activos aislados curan enfermedades?, lo lógico es que las combinaciones complejas que contienen muchos de los remedios naturales también sean efectivas. Es un problema común de los seudo-científicos eso de negar cualquier cosa que no pueden explicar, al diablo con esos imbéciles y que viva el KGB.

Y que viva el KGB

Archivado en: club, KGB pills, rapanui, strip — tombrad @ 12:04 am

Y anoche me fuí a la esperada inauguración del segundo piso del RapaNui, pasé a buscar a un amigo que es cliente frecuente y nos fuimos raudos a Chacabuco con General Velasquez.

Yo que soy 100% chileno en casi todo, tengo dos exepciones que son muy incómodas en Chile: Soy muy puntual y me preocupo de cumplir con lo que digo.

Claro, Marcelo me había dicho a las 9 PM y yo estuve allí exáctamente a esa hora, cuando todavía no había llegado casi nadie, pero eso nos sirvió para conseguir los mejores asientos y conversar con el Boss para que nos dieran una atención preferente. ¡Mi madre, que fué preferente! según pude contar nos tomamos 6 pisco sour, una botella de buen vino y casi tres de champaña. De los entremeses perdí la cuenta pero comí todo lo que me pusieron por delante: ceviche, pollo con tocino, empanaditas y un plato completo de rolls de suchi, entre otras cosas.

Saqué algunas fotos que -era de esperar- salieron pésimas, solo tomé fotos cuando llegué porque después mandé todo al diablo y me dediqué de lleno a la diversión. Ustedes me perdonarán pero las pocas fotos las pueden ver aquí.

Con esa combinación de tragos y comida me imaginaba la terrible resaca que me esperaba para el día siguiente. Solo una semana antes había tomada cuatro tragos y pasé un día completo horriblemente enfermo. Pero esta vez Marcelo apareció con dos cajitas del milagroso KGB, se los puedo decir de primera mano, las pastillas si funcionan y está experimentalmente comprobado en primera persona singular: yo lo probé Antes o Durante, Nunca Después.

Aquí van los datos para todos los amigos del buen copete: existen dos clases de cápsulas KGB, la roja es la que trae el componente anti-resaca, que se llama RU-21, las KGB en caja verde son energizantes y contienen gingsen siberiano, shisandra chinenisis, taurina, creatina, cafeina y guarana. Por si acaso me tomé una de cada una. Resultado: al otro día amanecí brand new, de paquete, cero dolor de cabeza, cero molestia estomacal. ¡Milagro, Milagro, Aleluya Hermanos!

Lo que me extrañó -bueno, en verdad no me extrañó tanto- fue que unos meses antes había visto un supuesto reportaje en la tele (Show del Edo) donde entrevistaban a un doctor y a un bioquímico creo, ambos negaban absolutamente la posibilidad de que las pastillas funcionaran y decían con una pasmosa cara de palo que todo el asunto era un engaño.

En verdad no debería extrañarme, la profesión médica está llena de estúpidos infatuados con su título. La peor clase de estupidez es la de creer que se puede hablar con seguridad sobre cosas que no conocen, la medicina está llena de campos inexplorados y completamente desconocidos, pero muchos papanatas hablan y descalifican con una seguridad sorprendente cosas acerca de las que no tienen la mas mínima idea.

Resulta que hay muchísimos remedios naturales que si funcionan a pesar de que un ejércido de médicos y científicos lo niegan: con uña de gato desaparecieron de un día para otro mis dolores de articulaciones y unas durezas que me salían en los nudillos, una amiga que tenía un tumor cerebral sin plata para operarse (afortunadamente) también tomaba uña de gato y le desapareció. Y así, hay miles de ejemplos en todos lados a pesar de la burla y desprecio de estos “científicos”.

La otra cara de la medalla, resulta que también he conocido algunos doctores inteligentes y más interesados en sanar a la gente que en encontrar la explicación de los mecanismos de curación. A mi me llama mucho la atención esa idea de encontrar el “principio activo” que sería el químico específico que cura una enfermedad.

¿Por que pensar que solo los principios activos aislados curan enfermedades?, lo lógico es que las combinaciones complejas que contienen muchos de los remedios naturales también sean efectivas. Es un problema común de los seudo-científicos eso de negar cualquier cosa que no pueden explicar, al diablo con esos imbéciles y que viva el KGB.

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