Tomas Bradanovic

21 agosto, 2008

San Pedro de Tacna, se vienen las fiestas

Archivado en: aniversario, reincorporacion, tacna — tombrad @ 9:11 am


En la preparación del día de Tacna nos pusimos a arreglar la oficina con guirnaldas y escudos, faltan las puras botellas para que la decoración quede completa. La verdad es que no se celebra un solo día sino que hay celebraciones y actos durante todo el mes, anoche había una conferencia, me iba a quedar a verla y después se me olvidó.

Los colores de la ciudad son el morado y amarillo, el nombre oficial es La Heroica Ciudad de San Pedro de Tacna, el escudo tiene los símbolos de un león y una bugambilia que es una flor endémica de la ciudad.

No puedo decir “cucarda” en lugar de bugambilia por razones que los lectores peruanos entenderán perfectamente, en Tacna las cucardas es una palabra medio clandestina y siempre se reemplaza con eufemismos como “arriba”, “el camal” o cosas por el estilo. Resulta que es el nombre de la casa de chicas más famosa de la ciudad, un lugar casi mitológico y muy peruano, según me han contado. Algún día la conoceré para poder contarles ja-ja.

El viernes me pasó una coincidencia muy curiosa, había una exposición de fotografías antiguas de Tacna y yo que iba pasando, entré sin mucho interés, cuando lo primero que veo es una foto de mi abuelo Tomo, que fue sacada junto con otra que hay en el Cuerpo de Bomberos de Iquique, en la foto que se estaba exponiendo aparece con el casco en la mano y se puede ver que todavía no se quedaba pelado. Cuando volví el lunes la exposición ya se había desmontado. Era una muestra organizada por la Benemérita Sociedad de Auxilios Mutuos de Señoras de Tacna, a ver si algún día me animo a acercarme a ellas y preguntar como es que llegó esa foto a su poder.

Ya que se acerca el día de Tacna, repasaré algunas de sus tradiciones y datos raros que no son muy conocidos. Por ejemplo el poeta tacneño Federico Barreto fue el autor de la letra del famoso vals que dice:

Odiame por piedad yo te lo pido
odiame sin medida ni clemencia
odio, quiero más que indiferencia
porque el rencor, hiere menos que el olvido.

Y la parte que a mi me gusta:

Que vale más, yo humilde tu orgullosa
o vale más tu débil hermosura
piensa que en el fondo de la fosa
llevaremos la misma vestidura

¡Que lindos son los valses peruanos! en fin, pasemos a otra cosa curiosa, hace miles, o tal vez millones de años atrás Tacna debió ser un inmenso lecho de río porque el suelo de toda la ciudad está compuesto principalmente de cantos rodados, esas típicas piedras redondas que arrastran los ríos. Es impresionante ver la zona de las canteras, enormes, con ripio de primera calidad. Entrando a Tacna desde Arica está el sector de Magollo, que es donde se encuentran viñas y olivos, detrás de la angosta faja verde está un enorme pedregal plano donde ya se están empezando a construir miles de nuevas casas a la manera peruana, o sea todo muy improvisado.

La gente de Tacna es muy diversa, como en Arica los tacneños de origen están un poco acorralados por la enorme inmigración que han recibido de todas partes, especialmente de Puno y Cusco, también ha llegado gente de Ilo, Lima y todas partes del Perú, los tacneños originales los miran a todos con algo -o mucho- de recelo. Toquepala, que está cerca de Ilo, es la mina de cobre más grande del Perú y ha modelado mucho la historia de estas ciudades, mucha gente llegó a trabajar allá y los gringos crearon el estilo de vida y formaron a generaciones de tacneños como el actual Alcalde, Luis Torres que partió barriendo y terminó de jefe en la mina antes de pasar a la política. Los antiguos tacneños todos se conocen, igual que en Arica, y suelen encontrarse en los mismos lugares una y otra vez, por ejemplo, paseando por los pasillos de “arriba”.

La imponente Catedral de Tacna también está llena de historias curiosas, no se parece en nada a las otras iglesias de provincia, fue un proyecto iniciado en 1875 por los talleres Eiffel pero a poco andar el gobierno se quedó sin plata, pasaron los años y no fué hasta 1929, cuando Tacna fue recuperada para el Perú que se reinició su construcción que avanzó a paso de tortuga hasta los años 50, durante el gobierno de Odría, cuando tomo el proyecto el ingeniero Luis Goycochea quien finalmente lo terminó. Goycochea probablemente era masón porque la catedral está llena de símbolos masónicos en sus vitrales: el libro, la escuadra con la letra M, el piso cuadriculado, etc. es un sitio muy interesante que cubre una superficie de 2000 metros cuadrados y tiene además una cripta subterranea de 900 metros cuadrados que me encantaría conocer.

Finalmente mencionaré que Tacna también tiene su cronista, el periodista Fredy Gambetta que es una enciclopedia de la ciudad y a quien me encantaría conocer uno de estos días, para saber más anécdotas y curiosidades de Tacna.

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