
Conversaba con mi tocayo sobre los problemas de ser siempre buena gente. Ese es un principio que funciona bien en general, pero en muchas situaciones particulares lleva al desastre. Jimmy Carter fue buena gente, hasta un punto que se podría confundir con la cobardía, mucha gente de principios religiosos o de moral muy estricta, rechazan actuar contra esos principios aunque estén viendo que eso significa una catástrofe: prefieren quedar bien con la imagen que tienen de si mismos, yo creo que esa es una clase especial de cobardía, muy dañina.
No siempre se puede ser buena gente, cualquiera que haya hecho clases por ejemplo, sabe lo que pasa cuando el profesor trata de ser amigo de los alumnos, podrá conseguir muchas cosas menos respeto, los alumnos simplemente siguen un instinto muy humano de maximizar su utilidad, es decir aprobar el curso con el menor esfuerzo posible y el profesor buena gente pronto verá con desilusión como se aprovechan de él con zalamerías para pasarle por encima. Hay muchas actividades que exigen imponerse: el profesor, el policía, el jefe y esto se puede conseguir de dos formas: por agresión o por respeto. Generalmente hay que usar una combinación de las dos reaccionando según se da cada situación.
Yo me acuerdo cuando hacía clases en el programa Chile Joven en los noventas, eran grupos de casi 40 adolescentes de los sectores más pobres y como imaginarán no eran gente fácil de manejar. Casi por casualidad descubrí un truco que me resultaba muy bien, un poco de rienda suelta al principio, cuando se subían al piano llegaba el sermón furioso, seguido por un par de clases muy exigentes. De allí en adelante tenía el mejor curso del mundo, rara vez se consigue respeto sin inspirar un poco de miedo al principio. Creo que el respeto de un grupo se consigue con el miedo pero se mantiene con la admiración, no hay que abusar del miedo porque aunque sirve su efecto dura muy poco, no se puede mantener aterrorizado a alguien todo el tiempo. Por eso yo uso el bate de beisbol con mesura, pero siempre lo mantengo al alcance de la mano.
¿Sebastian Piñera es más de lo mismo? si va a seguir con un gobierno asistencialista, plegado a los caprichos de los sindicatos, del colegio de profesores, regalando previsión e indenmizaciones a todo el mundo mejor que no salga. Si no se atreve a hacer un cambio drástico mejor que siga Frei el retardado con su banda de ladrones. Si los ladrones de la derecha, que ya están tomando posición en la campaña de Piñera, van a llevar la batuta, creo que es mejor que pierda, me refiero a los alcaldes ladrones con sus maquinas políticas y su corte de palos blancos y operadores. Hay mucha gente de la derecha política que me aterrorizaría ver en el gobierno y son los que se están tomando la vanguardia.
Un verdadero líder no hace estudios de marketing para ver lo que le conviene decir, no veo mucho liderazgo en Piñera, mucho menos en los que lo acompañan. Si la opinión publica está formada por una manga de retardados el presidente debe ser uno de los suyos, prefiero que salga Frei que es un retardado legítimo, natural antes que otro que se comporte como retardado para llegar al poder. Que falta hace Jaime Guzmán, que con sus beaterías y todo tenía claro que el que se corrompe para alcanzar el poder pierde doble. Lo mejor de la derecha hoy no tiene voz ni voto. Carolina Plaza, Cornejo, esos son los que la llevan.
En fin, mañana será otro día, gracias a que tengo el teclado Yamaha para mi solito ya estoy tocando la escala del blues con un poco de más soltura, también saqué los acompañamientos para Blue Moon, Let it Be, Hey Jude y Alfonsina y el Mar, de a poquito, un chincol se comió una viña uva por uva.
Leo en la Estrella de Arica, Sumario por el Vertedero: detectan múltiples irregularidades en su licitación, aparece un “tío rico” del Diputado Paredes que no conocía nadie, Cordap es obligada a deshacerse de las sociedades que armó con fondos fiscales: terrenos en Putre, vagones de tren, etc., asumen los Cores y al Intendente no se le ocurre nada mejor que decirles “A ustedes los eligieron los concejales y ellos son personas elegidas por la comunidad, por lo tanto nadie cuestiona la representatividad que cada de uno de ustedes tiene en este Consejo Regional”, como chiste, no podría ser más triste. ¿Nadie tiene verguenza en Arica, todos se sienten impunes? ¿por que mejor no hacen un paro contra estas sinverguenzuras? sería grito y plata, se los aseguro. Que desastre más grande, mejor me voy a dormir, hasta mañana.