Tomas Bradanovic

26 abril, 2011

>Nada

Archivado en: nada, revolucion francesa — tombrad @ 5:24 pm

>“Rien” (nada) escribió Luis XVI en su diario justo el día que comenzó la Revolución Francesa. Que tipo más poco atento, ni se dio cuenta que se estaban tomando la Bastilla, símbolo del poder real.

Lo mismo podría escribir yo hoy día, aunque no tengo un reino que defender ni parece haber nadie interesado en cortarme la cabeza, igual que el Rey de Francia hoy no he hecho absolutamente nada, aparte de recuperarme de la resaca de anoche. Cada día me cuesta más tomar ron, creo que a mis años hijtos (ñaca-ñaca) con la nutritiva cerveza y el vino me basta y sobra.
El gran Edmundo Vera, abogado y amante de la poesía, me dijo una vez que el Rey Sol de Francia, Luis XIV, apenas despertaba se tenía que tomar una botella de champagne que le tenían siempre preparada sus sirvientes, de otro modo le era imposible enfrentar las penas de este mundo asqueroso, “solo así podía empezar bien el día, a medio filo, siempre un poco arriba de la pelota”. Claro que me puedo imaginar como tendría el real estómago, y su real aliento tampoco debe haber sido de los mejores, pero en fin, de algo hay que morirse.
No es cierto que no haya hecho nada, cuando me desperté a medio día -como en mis mejores tiempos de la casa rodante- me vine derecho a revisar el correo y me encontré con unas 20 correcciones adicionales para hacer a la tesis que me llevaron buena parte de la tarde. Me convencí que el Word no fue diseñado para escribir libros y hasta pensé por dos segundos si Leus no tendría razón con su famoso Latex, claro que no, al diablo con Latex y a pasar rabia con Word nomás. En todo caso creo que la hora de empastar ya está cerca.
En fin, como podrán notar hoy no he estado particularmente ocupado. Estoy leyendo unas notas sobre los origenes intelectuales de la Revolución Francesa, que porquería más grande ¿como se las han arreglado los franceses para disfrazar esa mugre de grandeza. Creo que fue un momento histórico tan vergonzoso como los tiempos de Calígula o cuando surgió el nazismo en Alemania, tal vez peor porque no se trató de élites, sino del propio pueblo actuando como animales, acuchillándose entre ellos mismos en una orgía de sangre y resentimientos.
Los franceses debieran estar tan avergonzados de la Revolución Francesa como están avergonzados los alemanes del nazismo, pero en fin, así se escribe la historia, que se vayan al diablo, si no fuera por el vino y la comida que los salva.
En ninguna parte del mundo encontré tanta gente desagradable como en París, cuando fuimos con mi primo hasta los flics que estaban de guardia en el Arco del Triunfo fueron groseros cuando les pedí sacarme una foto, la gente en los almacenes, todos. Nos tocó cruzarnos con una protesta de estudiantes en la Universidad de París (el museo de Bellas Artes de Santiago me pareció una copia idéntica de ese edificio), nunca había visto apaleos más brutales y con tanta saña.
Lo curioso es que con los años he conocido varios parisienses que han venido a Arica y han sido simpáticos,siempre les comento lo desagradable que es la gente allá y me han dicho varias veces lo mismo: es París, la Ciudad Luz la que pone de mal humor “es la ciudad” me han dicho “llego allá y me pongo idiota”. Que cosa más rara, tal vez eso explique la infame Revolución Francesa.
En fin, mejor sigo leyendo, no hay mucho que contar hoy. Hasta mañana.

25 febrero, 2011

>No hay peor espina que la del mismo palo

Archivado en: 1891, balmaceda, revolucion francesa — tombrad @ 2:08 pm

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Quería escribir algo sobre la revolución de 1891 -más bien guerra civil- en nuestro país. Me puse a leer sobre esta revolución olvidada que tuvo tantos paralelos con la época de la Unidad Popular, como el propio Allende acostumbraba a resaltar. Una cosa lleva a la otra y de link en link llegué a nuestro viejo conocido Jerry Pournelle que escribía sobre el gobierno de las calles, que ocurre cuando una parte de la gente decide patear la mesa e imponer sus ideas con la presión social y protestas callejeras.
Resulta que Jerry escribía acerca de una huelga de profesores en el estado de Wisconsin porque no aceptaban una nueva ley que según ellos, los perjudicaba. A muchos lectores esto les puede sonar familiar, Jerry llamaba a esto “gobernar por medio de la calle”. Luego llegué a otro artículo impresionante que en su versión completa (en inglés) la pueden leer AQUI, a continuación coloco la parte más interesante traducida:

“En los Estados Unidos estamos experimentando con los límites de la democracia liberal. Las elecciones ya no son importantes: si el partido que pierde simplemente se niega a aceptar la derrota, o si el que gana no limita sus acciones, la aplicabilidad del término “democracia” se vuelve cuestionable. Entonces llega la transición usual de la democracia a la tiranía: un partido se niega a aceptar los resultados, emerge el caos, y aparece un amigo del pueblo para restaurar el orden. Adquiere poderes temporales. Luego de esto las historias se dividen. Cesar fue asesinado. Mustapha Kemal formó a su Juventud Turca en una hermandad que protegería el estado secular que el había fundado pero no gobernaría. Cromwell gobernó hasta su muerte, pero no pudo transferir el poder, y su New Model Army no pudo gobernar sin el, así fue como los ingleses trajeron de vuelta al Rey. Napoleon surgió de las cenizas de la Revolución, y ganó el poder dos veces por voluntad popular, manteniéndolo hasta ser derrocado por ejércitos extranjeros. Mexico tuvo a Santa Ana. Zimbabwe a Mugabe. Uganda tuvo a Idi Amin Dada…”.


Es un ciclo que se ha repetido tantas veces en la historia que a estas alturas ya cualquiera lo podría predecir, pero la memoria social es corta y está distorsionada por ideologías e intereses. Evo Morales con sus partidarios rodeando el congreso para imponer su constitución. Allende patrocinando la toma de 40.000 empresas en todo Chile. Cristina Kirchner gastando por decreto cuando no le aprobaron el presupuesto, para que hablamos de Chavez.
Estamos llenos de malos perdedores que cuando las formalidades no satisfacen sus deseos simplemente patean el tablero.Y no solo los políticos, grupos de presión de toda clase tratan de gobernar desde la calle: mapuches, profesores, empleados fiscales, han hecho de la calle y la presión violenta un método mucho más expedito que los canales formales de la democracia.
Eso mismo pasó con Balmaceda justo después que Chile ganó la Guerra del Pacífico. Tenía grandes gastos en mente y le echó el ojo a las salitreras, su famosa frase “No podemos permitir que esta vasta y rica región quede en poder de manos extranjeras” era su justificación para meter la mano y sacar plata sin haber gastado un peso, por su sola decisión soberana.
El congreso, que representaba a las regiones con los intereses que iban a ser esquilmados, se opuso con viuolencia y no le aprobó la ley de presupuesto a la Kirchner, a las provincias no les hizo maldita gracia el autoritarismo de el champudo -como le decían- lo declaró fuera de la Ley y se armó la guerra civil.
En Chile, para que una guerra civil resulte se tienen que dividir las Fuerzas Armadas y así ocurrió esta vez: la Marina se fue para el congreso y buena parte del Ejército se quedó con Balmaceda. El resultado fue la guerra civil o revolución de 1891. Pero miren estas cifras:
Guerra del Pacífico 1979-1884: Batallas de Calama, Pisagua, Germania, Dolores, Tarapacá, Tacna, Arica, Chorrillos, Miraflores. Muertos chilenos 3.027
Revolución 1891: Combates de Concon, Placilla y otras escaramuzas a lo largo del país. Muertos aproximadamente 4.000 en un solo año, de una población de 2 millones y medio de habitantes.
Se me ocurrió buscar la cantidad de muertos a raíz de un comentario de Armando donde me hablaba de los buenos sentimientos que hay entre peruanos y los habitantes de Arica e Iquique. Resulta que las guerras fraticidas, donde pelean familias con familias son las más sangrientas de todas. Gettysburg por ejemplo, fue la batalla donde han muerto más soldados norteamericanos en la historia: guerra civil y dio tema para el famoso discurso de Lincoln.
Eso también me convence más que no son meros intereses económicos los que deciden las brutalidades de la guerra. Claro que hay esos intereses, pero yo creo que el detonante va mucho más allá de la ambición de una persona o un grupo, las guerras normalmente obedecen a causas irracionales que parten cuando alguien patea el tablero y se produce la escalada de violencia.
Los historiadores new age y muchos políticos acostumbran a explicar el derrocamiento de Allende en base a los problemas de la economía: un presidente “idealista” que trató de imponer sus reformas pero fue aplastado por los malvados ricos.Pero los que vivimos en esa época, e incluso fuimos partidarios de Allende, sabemos que esa explicación no tiene nada que ver con la realidad, son racionalizaciones ex-post y las verdaderas causas fueron una escalada de rencores que partieron cuando a algunos se les ocurrió patear la mesa e imponerse por la fuerza.
Yo creo que tuvimos una tremenda suerte el 11 de septiembre de 1973 en que no se dividieran las Fuerzas Armadas. En ese caso los muertos seguramente no habrían sido 4.000 sino 100 veces esa cantidad, y esa fue la única diferencia importante entre los gobiernos de Balmaceda y Allende, que en todo lo demás fueron increíblemente parecidos.
Cuando alguien bota el tablero y se olvida de las reglas del juego, tratando de imponerse por la fuerza, siempre aparece la reacción y la ecalada de violencia porque, como escribió Maquiavelo un hombre olvida antes el asesinato de su padre que el despojo de sus bienes. Se nota que Maquiavelo sabía de que estaba hablando.
En fin, la escalada de violencia no es siempre inmediata, normalmente se toma su tiempo pero a la larga siempre aparece: es la ley del karma donde toda acción tiene su reacción, y pensar que hay tantos estúpidos incapaces de comprender algo tan simple a pesar de los miles de ejemplos que nos sigue mostrando la historia. Pero en fin, el hombre es el único animal capaz de tropezar muchas veces con la misma piedra. Hasta mañana.

13 julio, 2010

El incorruptible

Archivado en: casem, revolucion francesa — tombrad @ 8:02 pm


Increíble, por fin estoy empezando a quedar desocupado. Hoy entregué el flujo del Diplomado en Preparación y Evaluación de Proyectos -que venía dejando para mañana desde hace tiempo- también entregué el último trabajo de estrategia 2 ¿que me queda ahora? ¡Bazinga! parece que ya quedé desocupado, vuelvo a mi estado de naturaleza: el dolce far niente.

Por fin puedo sentarme tranquilo a conversar sobre los sucesos del mundo, la desgeneración de las costumbres, el deconstructivismo o cualquier otra estupidez que se me ocurra, que felicidad más grande no tener nada que hacer. A ver, a ver con que partimos ¡ya se! empecemos con:
La Revolución Francesa: Liberté, Egalité et Fraternité, uno de los eventos más siniestros de la historia de la humanidad, solo comparable con el nazismo en Alemania y que sin embargo goza de un inmerecido prestigio entre la masa de burros ignorantes arrastrada por la propaganda, completamente incapaces de comprender la historia.
¿Cual es la razón para que algo tan horrendo como fue la revolución francesa (mejor lo escribo en minúsculas) tenga tan buena prensa? la razón es el resentimiento que dio origen a la explosión de igualitarismo que todavía nos persigue como una peste maldita: Nietsche escribió sobre el resentimiento en el Anticristo y en la Genealogía de la Moral: la moral del resentimiento dice que el fuerte es libre de exteriorizar su fuerza o no. Y cuando la exterioriza es un “malvado”.
Pocas veces se destapó la miseria y la crueldad humana como durante la revolución francesa, cuando el lumpen invadió los palacios y entró en una orgía de sangre, a asesinar primero a los nobles, luego a los curas y finalmente entre ellos mismos. Maximiliano Robespierre, el incorruptible, líder del Comité de Seguridad Pública es un buen ejemplo de la maldad que puede alcanzar un fanático en nombre de los lindos ideales, pienso en otra figura histórica comparable y creo que Hitler es el único que le hace el peso, sin embargo el régimen nazi es aborrecido y la revolución francesa se celebra como un gran evento libertario.
Que estúpidos, que ignorantes, la libertad jamás existió durante la revolución, simplemente fue una explosión de la turba de flaites, cobardes y crueles como toda barra brava, seguida por los aprovechadores que hicieron una dictadura más sangrienta que cualquiera de los monarcas absolutos que la precedieron. Ni siquiera los ideales que predicaban valieron la pena, lo único que trataron de implementar malamente fue el igualitarismo y los giles hasta el día de hoy siguen cautivados con la tonta idea que todos seamos iguales, sin darse cuenta que para que eso se materialice es necesaria la más brutal represión, seguida por la hipocresía porque el igualitarismo es materialmente imposible, va contra natura.
¿Por que sigue vivo el prestigio de algo tan funesto? por la envidia, el rencor de los envidiosos que racionalizan su mala situación buscando culpar a otros de su propia incapacidad, la igualdad en poesía es muy linda y se disfraza de buenos sentimientos, pero en realidad esconde algunos de los peores sentimientos de las personas, por eso Robespierre decía “el terror sin vistud es desastroso, la virtud sin terror es impotente”. Al diablo con la revolución francesa, con el maldito Robespierre y todos sus hipócritas sucesores que siguen embaucando a la gente administrándoles el resentimiento en provecho propio.
Hoy aparecieron los resultados de la encuesta CASEN que indican que en los tres últimos años del gobierno de Bachelet la pobreza subió en Chile, por primera vez en más de 15 años. Gracias a un link de Hernando, encontré un artículo del economista Jaime Ruiz Tagle que publicó en septiembre del 2009 que en la siguiente CASEN iba a aparecer un aumento de la pobreza debido a que las encuestas estaban tomando datos personales de los encuestados y con eso tendían a sub declarar sus ingresos reales, esperando algún beneficio del gobierno. Es posible, de ser así los asistencialistas estarían cayendo en su propia trampa, cada día más gente se declarará “pobre” para ver si agarra un departamento nuevo por US$ 500, de los que están regalando.
Desde que volvió la democracia la pobreza nuevamente se convirtió en bandera de lucha de los políticos y las estadísticas empezaron a perder seriedad, en los años de los militares se diseñó el CASEN (con otro nombre, claro) que fue el primer esfuerzo serio en contar a los pobres, una de las innovaciones de clase mundial que tuvo la economía chilena en los ochentas. La idea original del CASEN fue extraordinariamente buena hasta que la empezaron a manejar los políticos, poco a poco se va convirtiendo en una herramienta más del marketing político, una muestra más que buen gobierno en democracia es un completo oximoron.
En mi opinión la agenda social de Bachelet probablemente fue neutra, ni aumentó ni disminuyó la pobreza, el poco asistencialismo que pudo entregar debe haber sido superado con creces por el precio en cesantía y bajo crecimiento económico que cuesta regalar dinero y departamentos a las personas. El problema fundamental del asistencialismo es que no produce riqueza sino que la gasta, además por su propia naturaleza es siempre insuficiente para lograr mejoras generales o significaticas: los subsidios siempre son miserables, los departamentos y las atenciones por enfermedades catastróficas siempre benefician a una fracción despreciable de los necesitados, no puede ser de otra manera porque la única manera viable de sacar a las personas de la pobreza es mediante crecimiento, generación de riqueza y empleos, no hay otra. La agenda social es un gigantesco engaño, pero como vivimos en el país de los giles, que hacer.
En fin, hace mucho frio, 14 celcius para ser exactos, neblina, viento sur a 3 Km/h.Mejor me voy a acostar. Hasta mañana.

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