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Anoche me junté con Rodrigo Nuñez, recién había inaugurado la exposición colectiva y dos de los expositores nos invitaron a tomar un vino con picoteo al Terra Amata. Se trataba de Alfred Exss y Junger Werkmeister, la cosa es que pasamos un buen rato escuchando al entretenido Alfred, que tiene más historias que Quintin. También estaba una periodista de La Estrella que trabaja en Arica desde hace un par de meses y me contaba que se vino a establecer acá para hacer un documental sobre los aimaras, un proyecto documental bien interesante. Todo muy bien.
Lo más notable pasó en el taxi cuando venía de vuelta para la casa. Siempre había pensado que casi nadie en Arica lee este Club del Ocio, así es que me sorprendí cuando el taxista me pregunta
¿para donde te llevo Tomás? Resulta que era uno de los regulares de este cuchitril, parte de mis amigos que no conozco. Cuando me lo dijo saqué más pechuga que un pato y por un momento me sentí un
micro celebrity. Me dice que el también tiene
su propia web donde sube música así es que apenas llegué a la casa me fui a verla, está muy buena. Nobleza obliga ¡saludos don Nano!.
Tengo en mi escritorio el libro El Dinero de J.K. Galbraith, junto con otros que me entretienen en mis abundantes ratos de ocio en la oficina ¿habrá alguien más improductivo que yo? lo dudo, apuesto que ganaría, fácil, un campeonato nacional. Bueno, cuando no tengo nada que hacer -ahora mismo por ejemplo- tomo alguno de esos libros para entretenerme, miren lo que encontré en el de Galbraith:
Entonces, con el transcurso del tiempo, la expansión dio paso a la especulación, término que hay que comprender con exactitud. Un sagaz observador de Boston dijo en 1840 que especulación era una cosa que, si tenía éxito, se llamaba empresa, y que solo era mala si fracasaba.
Que verdad más grande, la gente es condicionada por la propaganda puritana que exalta las virtudes del trabajo duro y hacer bien las cosas, si embargo poco o nada se consigue con solo trabajo duro. Y hacer bien las cosas en un entorno incierto tiene más que ver con la suerte y la disposición a tomar riesgos que con la reflexión razonada. Eso explica por que los economistas rara vez se hacen millonarios, su formación los hace adversos a los riesgos.
Los negocios se parecen mucho más a un juego de ruleta que a uno de ajedrez, la especulación está en el centro de todo sistema económico y a mayor riesgo más grande es el premio. Por eso la mayoría de los millonarios son tipos bastante locos y su reputación de inteligentes está mas respaldada por sus millones que por las decisiones que toman. Las decisiones en un mundo incierto son buenas o malas a posteriori, según sus resultados, alguien que toma riesgos y tiene suerte es un genio, mientras que el arriesgado con mala suerte es un loco o idiota.
¿Por que entonces el puritanismo del trabajo duro y hacer bien las cosas? porque es necesario que la gente común, que no toma decisiones, crea el cuento que la economía es como un ajedrez donde ganan los más hábiles, los peones necesitan tener cierta fe en la seguridad del sistema económico, porque de otro modo no trabajarían. No hay que olvidarse que todo el que tiene un trabajo asalariado es porque tomó una decisión a favor de la seguridad y estabilidad de sus ingresos. Si la gente se diera cuenta de la naturaleza volátil, impredecible de la economía, seguramente se negarían a trabajar y vivirían en un sistema de auto suficiencia.
Y se acerca nuestro encuentro de los ex alumnos de la Escuela de Ingeniería Eléctrica y Electrónica, yo estoy metido en la comisión organizadora como casi todos los años y aproveché mi columna de La Estrella para hacer un poco de promoción, esto fue lo que salió hoy miércoles:
En la ciudad de Arica se vienen formando ingenieros eléctricos y electrónicos desde el año 1966, primero en la Sede Arica de la Universidad del Norte y luego en la Universidad de Tarapacá, los que se desempeñan en diversas áreas del sector productivo, en Chile y el extranjero.
El Centro de Ex Alumnos y Egresados agrupa a estos profesionales y desde el año 2006 viene organizando un encuentro cada año en la Universidad de Tarapacá adonde llegan los profesionales formados en esta ciudad desde distintos lugares del país.
Tengo la alegría de pertenecer a ese grupo y este año, entre el 27 y 30 de octubre, nos juntaremos ex compañeros de varias generaciones, con profesores y los futuros colegas que aún están estudiando, para recordar a nuestra Escuela y la Universidad, a quienes representamos ante el mundo productivo.
Es nuestro desempeño profesional el que determina la reputación de la escuela, el que abre o cierra el camino de las generaciones que vendrán más adelante.
La importancia de estos encuentros es enriquecernos con el intercambio de experiencias y mostrar a la comunidad los aportes de nuestra profesión.
La Universidad de Tarapacá tiene un enorme potencial generando integración, prosperidad y conocimiento, no sólo en Chile, sino en todos los países vecinos. Somos los egresados, quienes con orgullo y cariño ayudaremos a materializar ese potencial. Ese es el sentido de nuestro encuentro, desarrollar lo que hoy está en potencia, para que nuestra universidad alcance su destino natural que es estar entre las mejores universidades de la región Sud Andina.
En fin, basta de propaganda por hoy, espero que todo salga bien según lo planificado, como dijo Ray Charles: ya veremos, vivimos en un mundo incierto.