Tomas Bradanovic

13 noviembre, 2010

>¡Viene la cornucopia!

Archivado en: minera, riqueza — tombrad @ 9:02 am

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Sábado nublado, igual que toda la semana, igual que mi suerte perra, La Niña se ha instalado en Arica tal como me avisó Graham varios meses atrás, vendrán días grises, llovizna y mal humor, que diablos, si para sufrir nacimos.

Pero en Chile se acercan las vacas gordas, si China se mantiene consumiendo cobre como hasta ahora se viene la mayor prosperidad de nuestra historia, y si China se desploma igual seguiremos relativamente bien parados, no cabe duda que Piñera es un tipo con suerte porque le tocó tomar el país en su mejor momento. Chile y Perú son los países con mayor potencial en América Latina en estos días, aunque el Perú tiene un problema no resuelto con las elecciones: las reformas más importantes se hicieron bajo el impopular Toledo, Alan García -que las ha consolidado- tampoco es muy querido que digamos y los políticos socialistas todavía tienen crédito allá. Es impresionante pero hay universidades que siguen enseñando historia y teoría económica marxista.
Pero en fin, con suerte tendremos unos 10 años de vacas muy gordas como país, haga lo que haga el gobierno, no importa cuan ladrones o ineficientes sean los gobernantes tendremos ingresos que aguantarán todo, al menos durante un tiempo. Ahora está por verse si consiguen hacer sustentable el boom minero que estamos viviendo, yo creo que con Piñera de presidente será otra oportunidad perdida, pero que tanto, carpe diem nomás.
¿Que significará para la gente común el boom minero que se viene? Santiago se parecerá cada día más a Iquique o Antofagasta, más torres Titanium, más tiendas de lujo, más mineros con camioneta. También se va a agudizar la segmentación. El lumpen en lugar de desaparecer crecerá y se hará más fuerte, tal como ya ocurre en Iquique o Calama. Cuando el país entra en un ciclo de enriquecimiento se necesitan más traficantes de droga, mejora el mercado de los ladrones y asaltantes, los que antes pateaban piedras pasan a convertirse en pequeños mafiosos, pandilleros o sicarios en moto. No hay sistema que pueda eliminar al lumpen porque son como las baratas o los ratones que crecen alrededor de la prosperidad. Los ilusos que creen que a menor pobreza habrá menos delincuencia no tienen idea de que están hablando.
En todo Chile ya se está viendo este movimiento hacia el boom minero, hasta en Arica todas las estadísticas económicas han mejorado, nadie sabe como. Y con respecto a la minería en Arica ayer vi en la tele al subsecretario de minería -ariqueño de nacimiento- que repetía las estupideces que han llegado a ser lugar común en la ciudad, que hablen lo que quieran, jamás va a haber gran minería en Arica porque no somos competitivos, no tenemos agua suficiente y los costos ambientales serían enormes. Ya pasaron los años en que el costo ambiental se escondía debajo de la alfombra.
Pero los malvados siempre encuentran la cabida, seguro que en los años que vienen un par de explotaciones pequeñas, poco rentables y muy contaminantes -como todos los pirquenes- se va a establecer al amparo de coimas y amistades con alguna autoridad truculenta, contra esos no hay nada que hacer, aparte de esperar que todo les salga mal y se mueran en la ruina.
Y me acaban de llamar porque el professor Viera va a hacer un almuerzo campestre en la parcela del pueblo. Ya era hora, aprovecharé de celebrar mi reincorporación -por enésima vez- al exitante club de la cesantía, aquí vamos de nuevo. Nos vemos mañana.

2 noviembre, 2010

>El palo al gato

Archivado en: riqueza — tombrad @ 8:37 pm

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La riqueza es un asunto que debería preocuparnos, porque todos la deseamos de algún modo, sin embargo es de esas cosas que jamás enseñan en el colegio y que ambicionamos sin pensar mucho en que consiste. Para que andamos con cosas, vamos de inmediato a la riqueza económica que es lo que vuelve loquitos a la mayoría de las personas.

En ese sentido la riqueza es la acumulación de bienes económicos, que son las cosas escasas y que tienen alto valor monetario, por ejemplo los palacios, Rolls Royce y cosas por el estilo. La acumulación de dinero también es riqueza, la más común en realidad aunque de una forma especial como veremos enseguida.
Pero antes la aclaración más importante, la riqueza no significa tener altos ingresos porque los ingresos son flujo y la riqueza es stock. ¿Que significa eso? que el flujo circula mientras el stock permanece acumulado. Por ejemplo una empresa puede tener ventas enormes pero sus costos son mayores a los ingresos, tiene un gran flujo y podrá funcionar mientras no se coma todo el inventario, del mismo modo una persona puede tener grandes ingresos y gastar más de lo que está ganando, mientras se come su capital ¿quien no ha conocido a alguien así? eso es tener flujo pero no riqueza pues no están acumulando.
Pero la riqueza tiene el problema que se consume sola, igual que una fogata, que cuando no le echamos palitos a cada rato se apaga, no podemos mantener nuestra riqueza acumulada en una bóveda como Rico Mac Pato, porque todo se deprecia. Bueno, algunas cosas se deprecian más rápido que otras, por ejemplo un aparato de alta tecnología puede valer casi cero después de pocos años, para que hablar de los artículos de moda, mientras que un inmueble puede conservar su valor y hasta aumentarlo durante años, hasta que termina decayendo, los palacios del siglo pasado normalmente hoy son conventillos o terminan demolidos.
Mantener un vehículo en buenas condiciones suele ser más caro que comprar uno nuevo y así con muchas otras cosas, pero la más importante es la devaluación del dinero. Durante unos 50 de los 55 años que tengo, era una ley natural en Chile que el dólar jamás podía bajar, a largo plazo siempre subía. Y bueno, ya saben lo que pasó, a diferencia de un bien material o un auto, donde podemos calular más o menos a que velocidad se va a depreciar, con el dinero no hay forma, porque su valor es incierto y no está sujeto a ninguna clase de garantía.
Ni siquiera los gobiernos de los países más poderosos del mundo pueden saber cual será el poder adquisitivo de su dinero en una fecha futura, de lo que podríamos concluir que acumular dinero es una manera bastante arriesgada de mantener la riqueza. Sin embargo el dinero es la forma más cómoda, y la única posible cuando se llega a cierto monto. Hay un límite de cosas que se pueden comprar y sería extremadamente engorroso para un rico tener toda su fortuna en puros bienes, la liquidez del dinero es la otra cara de la facilidad con que puede perder su poder adquisitivo. Toda moneda tiene dos caras, una buena y otra mala.
Soñemos un rato, supongamos que me gano la lotería con lo que consigo un enorme ingreso, digamos, unos 15 millones de dólares. Mientras no me los gaste seré rico en exactamente esa suma, menos lo que se vaya depreciando el dinero naturalmente. Pero eso es ideal, en realidad comenzaré a gastar casi tan pronto como reciba el dinero porque no tendría sentido ser rico y vivir como pobre, entonces lo que me gaste en vino, mujeres, canciones y chicha me hará un poco más pobre en términos económicos y tal vez más rico en términos espirituales, si soy capaz de disfrutarlo, cuando se me acaben los millones podré decir “quien me quita lo bailado”.
Ese vino, mujeres, canciones y chicha es el concepto de gasto: lo que nos empobrece económicamente a cambio de llenarnos una necesidad de cualquier otro tipo, el gasto no genera nada, solo empobrece, sin embargo es uno de los usos fundamentales del dinero, la plata es para gastarla como decía mi abuela.
Pero también la plata tiene un segundo uso que es la inversión, si les digo que una inversión puede ser ir al casino a jugar a la ruleta creerían que estoy loco, pero la mayoría de las inversiones reales no se diferencian mucho de eso. Una inversión es cuando apostamos plata en alguna clase de negocio con la esperanza de obtener ganancia. Las inversiones son todas inciertas, no existe inversión sin riesgo, si ponemos la plata en un depósito a plazo del banco estamos corriendo un riesgo, bajo pero real, de que el banco no nos pueda devolver esa plata, ha pasado miles de veces en la historia, sin embargo el riesgo es bajo igual que el interés que pagan.Mientras más improbable es el negocio más altas las ganancias esperadas. Díganme si no se parece a jugar a la ruleta.
Volviendo al inicio, ingresos son flujo y riqueza es stock, el dinero no puede detenerse porque detenido pierde su valor, “el dinero debe circular” dice mi amigo el Tuma y tiene toda la razón. ¿Por que entonces todos quieren ser ricos en lugar de gastarse todos los ingresos? La respuesta es seguridad, la gente busca la riqueza económica pensando en que le traerá seguridad. Pero no hay nada de eso, muchas de las fortunas más grandes de Chile se han perdido, Javier Vial en los ochentas fue prácticamente el dueño de Chile y en menos de una generación perdió casi todo, hay muchísimos ejemplos especialmente en Chile, donde es difícil encontrar a un rico de cuarta o quinta generación. Sin ir más lejos mi abuelo era muy rico y mi papá murió en la miseria.
Un profesor de economía nos saco el año pasado la cuenta de que si alguien ahorraba el 10% de sus ingresos generados durante toda su vida, por ejemplo en la cuenta 2 de una AFP, llegaría a la vejez con una enorme cantidad de plata. Puede ser, pero no le veo objeto, eso es vivir asustado, hipotecando placer actual por una incierta seguridad futura ¿que pasaría si ese tipo ahorrativo se muere más o menos joven? habra trabajado para el novio de su alegre viuda pues, de allí viene el dicho “nadie sabe para quien trabaja”.
Siempre hay riesgo y no hay forma de hacer -y perder- fortuna sin correr grandes riesgos, por eso muchos millonarios desprecian la plata, son derrochadores y grandes jugadores, trabajando duro solo se puede aspirar a una mediocre -e incierta- seguridad, la mayor fortuna es cuando dejamos de tener miedo al futuro, dejamos de ambicionar la seguridad y podemos vivir sin problemas aunque seamos sumamente pobres, entonces podemos ser verdaderamente ambiciosos y esperar con paciencia, a ver si en una de esas le damos el palo al gato. Y si no, da lo mismo, la diversión está en intentarlo.

23 mayo, 2010

Leyendo al papurri

Archivado en: adam, economica, riqueza, smith, teoria — tombrad @ 3:51 pm

Por fin me puse a leer La Riqueza de las Naciones, después de la entrada anterior pensé que ya era tiempo de leer al original, ahora que tengo algunos conocimientos básicos de economía, supuestamente será más fácil entenderlo, vamos a ver si es cierto.

Smith define el producto de una nación como “todas las cosas necesarias y convenientes para la vida, y que anualmente consume el país. Dicho fondo se Integra siempre, o con el producto inmediato del trabajo, o con lo que mediante dicho producto se compra de otras naciones”.

Este producto depende de dos cosas “la primera, por la aptitud, destreza y sensatez con que generalmente se ejercita el trabajo, y la segunda, por la proporción entre el numero de los empleados en una labor útil y aquellos que no lo están”. Sin embargo parece que la primera es más importante que la segunda porque hay naciones muy pobres donde casi todos trabajan duro, mientras que “En las naciones civilizadas y emprendedoras acontece lo contrario; aunque un gran numero de personas no trabaje absolutamente nada, y muchas de ellas consuman diez o, frecuentemente, cien veces mas producto del trabajo que quienes laboran, el producto del trabajo entero de la sociedad es tan grande que todos se hallan abundantemente provistos, y un trabajador, por pobre y modesto que sea, si es frugal y laborioso, puede disfrutar una parte mayor de las cosas necesarias y convenientes para la vida que aquellas de que puede disponer un salvaje”.

En palabras simples más vale maña que fuerza o calidad es mejor que cantidad. Muy pocos trabajando bien pueden aportar al producto cientos de veces más que muchos trabajando mal. Trabajar bien consiste en obtener más riqueza “las cosas necesarias y convenientes para la vida” con menos trabajo y las herramientas fundamentales para esto según Smith son la división del trabajo. Que las tareas complejas se hagan dividiéndolas en muchas pequeñas tareas simples, especializadas y el uso de máquinas.

El la división del trabajo lo que permite que hasta las personas muy pobres puedan disfrutar de lujos que por si mismos jamás hubiesen podido tener. Para hacer los zapatos que usamos, la ropa que vestimos o el alimento que comemos se ha necesitado el trabajo especializado de una cadena formada por miles de personas, algo de lo que rara vez estamos conscientes ¿cuantas personas han trabajado para fabricar el notebook que ahora estoy usando?, si nos vamos al desarrollo completo han sido varios miles.
Smith fue una especie de darwinista antes de Darwin, mientras otros filósofos buscaron explicaciones del comportamiento económico de las personas en las ideas y la reflexión Smith tenía una explicación más sencilla “Esta división del trabajo, que tantas ventajas reporta, no es en su origen efecto de la sabiduría humana, que prevé y se propone alcanzar aquella general opulencia que de el se deriva. Es la consecuencia gradual, necesaria aunque lenta, de una cierta propensión de la naturaleza humana que no aspira a una utilidad tan grande: la propensión a permutar, cambiar y negociar una cosa por otra”. Apela más que a la reflexión a impulsos básicos de la naturaleza humana, observaciones de como tienden a comportarse todas las personas ante ciertas situaciones.
La naturaleza humana es uno de los conceptos más atacados por los críticos del capitalismo que dicen que no existe tal cosa sino que solo son condicionantes culturales, sin embargo está naturaleza se basa en la observación objetiva de como se comportan las personas y resulta muy difícil discutir -por ejemplo-que cualquier ser humano estando en situación de elegir, siempre escoge primero lo mejor para si mismo y para los suyos: “Esta es quizá, la única ley económica que nunca ha sido discutida, y ello por la razón que nunca ha tenido una excepción importante: La naturaleza humana puede ser una cosa infinitamente variable. Pero tiene constantes. Una de ellas es que, ante una alternativa, cada cual guarda lo mejor para si mismo, y también para aquellos a quienes quiere más” (Galbraith, El Dinero).
Por eso se acusa a las teorías de mercado de darwinismo social y en cierto modo lo es, porque supone que el estado de organización económica al que hemos llegado es producto de tendencias básicas innatas más que de reflexiones inteligentes, las leyes económicas parecen seguir más a la selección natural que al diseño inteligente.
Otro concepto de Smith es que para que la división del trabajo se desarrolle de manera eficiente el mercado debe ser grande, mientras mayor el mercado más conviene la división del trabajo y viceversa, algo que deberíamos tener en cuenta en estos tiempos de mercados enorme y globalizados. Los que no entienden y se resisten a la especialización y la interdependencia están fritos.
Otra consecuencia de la división del trabajo es que los hombres ya no producen lo que necesitan personalmente y viven del exceso de lo que producen, esto sería complicadísimo en una economía de trueque por lo que espontáneamente apareció la moneda como instrumento de cambio y los hombres pasaron de productores a mercaderes, mientras toda la sociedad productora se transforma en una sociedad comercial o mercantil.
Pero no todo lo de Adam Smith fue perfecto, igual que Marx tenía ideas bien arcaicas sobre el valor de las cosas y el significado profundo de la riqueza. Asociaba el valor o el precio a “valores de uso” y “valores de cambio”, relacionándolos con “las penas y fatigas que su adquisición supone. Lo que realmente vale para el que ya la ha adquirido y desea disponer de ella, o cambiarla por otros bienes, son las penas y fatigas de que lo libraran, y que podrá imponer a otros individuos. Lo que se compra con dinero o con otros bienes, se adquiere con el trabajo, lo mismo que lo que adquirimos con el esfuerzo de nuestro cuerpo. El dinero o sea otra clase de bienes nos dispensan de esa fatiga. Contienen el valor de una cierta cantidad de trabajo, que nosotros cambiamos por las cosas que suponemos encierran, en un momento determinado, la misma cantidad de trabajo. El trabajo fue, pues, el precio primitivo, la moneda originaria que sirvió para pagar y comprar todas las cosas. No fue con el oro ni con la plata, sino con el trabajo como se compro originariamente en el mundo toda clase de riquezas”.

Así, Smith igual que Marx pensaba que el trabajo era “la medida real del valor en cambio de todos los bienes”, pensando que existía un precio natural y otro precio de mercado y que mientras el mercado fuese más perfecto ambos precios tenderían a igualarse. Esta creencia en el valor objetivo de las cosas causó un gran obstáculo al estudio de la economía y fue clave para la popularizar de las ideas de economía marxista. No fue sino hasta finales del sigo XIX que apareció la Escuela Austriaca del Pensamiento con la Teoría Subjetiva del Valor que permitió a la economía pasar de un asunto filosófico y especulativo a un desarrollo mucho más matemático y consistente con nuevos conceptos de gran potencia teórica como por ejemplo el costo de oportunidad.
Ah, voy recién empezando, el libro es largo y a veces se pone aburrido, yo leo rápido y a saltos tragando solo lo que me parece interesante, pero aun así la cosa se pone medio pesada. En todo caso estas son mis primeras impresiones del libraco del gran Adam Smith, el papurri de la ciencia económica.

5 noviembre, 2008

¿Al diablo con la minería?

Archivado en: mineria, potencial, riqueza, valor futuro — tombrad @ 1:06 pm


Eso de que somos unos mendigos sentados sobre un cerro de oro es una imagen muy latinoamericana, la he escuchado cientos de veces conversando con amigos de Bolivia, Perú, Chile y como todos los lugares comunes este tiene un fondo de verdad, pero también puede llevar a ideas completamente equivocadas y a eternizar nuestros problemas en lugar de resolverlos, porque oculta la verdadera naturaleza del asunto.

Lo principal es entender en que consiste la riqueza porque cierta histórica estupidez nos ha negado sistemáticamente la comprensión de ese concepto que es tan básico. La riqueza no es algo objetivo e inmutable como cree la gente común, sino que es subjetiva y cambiante: Hubo una época en que la sal era más valiosa que el oro, también el guano de pájaro y el salitre fueron valiosas riquezas naturales alguna vez, como sabemos bien en Chile y Perú, en fin, ejemplos hay miles.

Ese es el error más común: confundir el potencial con riqueza efectiva. Una piedra en la cima del Morro tiene una enorme energía potencial si cae la tierra, 130 metros más abajo, pero su energía útil es cero mientras nadie suba al Morro y la empuje. Lo mismo pasa con las riquezas naturales, los minerales en su yacimiento no son valiosos, solo tienen potencial y mientras no venga alguien dispuesto a arriesgar mil millones de dólares o más, serán solo piedras inútiles, sin ningún valor como ocurre con muchos yacimientos en América Latina que no son explotados.

Así, la riqueza solo sirve cuando se hace efectiva, del mismo modo que una bala solo cumple su función cuando es disparada. Un caso clásico -y trágico- de incomprensión latinoamericana es lo que ocurre en Bolivia, uno de los países con enormes riquezas minerales, que dejó pasar a lo menos 5 años con precios de los comodities que tal vez nunca volverán a repetirse: como el agua entre los dedos. Mientras tanto entre discursos y arengas patrióticas sigue siendo el país más pobre de América del Sur. La imagen de un mendigo sentado sobre un cerro de oro no es exacta en este caso, la verdadera comparación es de un idiota que simplemente se niega a mejorar su situación con la teoría del perro del hortelano. Para colmo su propio harakiri no perjudica a sus enemigos, todo lo contrario, los lleva a buscar mejores oportunidades en otra parte.
Veamos, muchos dicen ¡al diablo con las mineras! ¿quien las necesita?, tomemos el caso de Chile por ejemplo donde la gran minería da 80.000 puestos de trabajo entre directos e indirectos y 400.000 puestos de trabajo inducidos. Esto es una realidad muy palpable para los que vivimos en el norte, solo en mi cuadra hay tres personas que trabajan en las mineras. No ha existido ningún gobierno en la historia capaz de generar esa cantidad de puestos de trabajo, la mayoría pagados sobre nivel de mercado. O sea que tenemos unas 480.000 personas que viven de la minería y probablemente estarían cesantes o subempleados de no existir los grandes proyectos.
Cada año la gran minería gasta casi 6 mil millones de dólares en operación, toda esa es plata que entra a la economía nacional: sueldos, proveedores, servicios, etc. Es plata que se reparte directamente entre chilenos de a pie y empresas proveedoras, mayormente chilenas. Todos esos necesitan la minería, viven de ella. Yo nunca he recibido un peso relacionado con la minería, pero no sería tan tonto de suponer que mi interés vale más que el de casi medio millón de personas, no voy a actuar como el perro del hortelano.
Entonces dicen “las grandes empresas vienen, se llevan todo y solo dejan el hoyo, quedando con enormes ganancias”, eso no es mentira, pero si una verdad a medias que no cuenta la historia completa: las empresas vienen y apuestan cientos de millones de dólares en exploraciones, la mayoría de esa plata se pierde pero cuando encuentran algo interesante lo inscriben e invierten a veces miles de millones de dólares para comenzar a recibir ganancias recién en varios años más. Después explotan y -con suerte- tienen grandes ganancias además de generar trabajo estable generalmente bien pagado.
Todo es grande en el negocio minero: grandes inversiones, grandes riesgos y grandes ganancias. La gente que en su vida ha manejado plata piensa que el capitalista es una especie de benefactor que está obligado a hacer el bien de los demás olvidando el propio, por cierto debe moderar sus ganancias para repartirlas equitativamente y si pierde solo él debe afrontar las pérdidas. Eso es una ilusión, nadie apuesta una enorme cantidad de plata si no tiene cierta seguridad que recibirá ganancias mucho más enormes. Por eso en Bolivia, Argentina y Venezuela esperan sentados a que lleguen inversiones mientras se llenan de telarañas. Cuba o China en cambio ya aprendieron, serán comunistas pero no giles, ofrecen jugosos retornos y un sistema muy corrupto, el sueño de cualquier inversionista.
¿Significa esto que hay que abrirse sin condiciones a toda la inversión minera? no siempre,  obviamente la minería tiene costos ambientales siendo una de las actividades más contaminantes que existen, siempre hay que hacer un balance de costo beneficio, incluso si este sale bien (la minería en el desierto por ejemplo casi siempre es conveniente) igual se debe tratar de amortiguar los costos sin que el negocio deje de ser atractivo.  El problema en esto es la corrupción, nuestros gobiernos por lo general son lo más fácil de corromper pero ese ya es otro cuento.
En fin, no quería desviarme a una alabanza a los inversionistas -aunque demás se la merecen- solo quería aclarar el error que existe al considerar el potencial como riqueza. El potencial NO es riqueza: yo soy potencialmente un genio y un millonario pero mientras no lo concrete sigo siendo un don nadie. Y así pasa con todo, y con todos. Ni los países ni las personas deberían sentirse orgullosos o jactarse de su potencial, al contrario, si es algo que aprecian deberían sentir verguenza de no haber sido capaces de desarrollarlo.

5 julio, 2008

Lo que es ser rico

Archivado en: riqueza, valor futuro — tombrad @ 7:46 pm

Sigo con el significado de la riqueza y conste que me refiero a la riqueza material, no a las satisfacciones espirituales, la felicidad ni nada relacionado con eso, simplemente al bienestar material expresado en la propiedad de bienes y billullo.

Como lo importante no son los billetes en si, sino lo que se puede comprar con ellos es claro que aunque tengamos la misma plata, a medida que pasa el tiempo vamos siendo materialmente más ricos. En 1994 yo tenía mucha plata, que comparada con hoy era una pequeña fortuna, pero no tenía conexión a Internet de banda ancha por ejemplo, que es un bien material que ya me quisiera haber tenido.

El progreso, tan criticado por los ecologistas y tipos por el estilo, trae por si mismo riqueza material porque existen nuevas cosas que comprar con el mismo dinero. Si pudiésemos traer a alguien de 1918 y preguntarle si cambiaría su vida al año 2008 manteniendo su poder de compra relativo no lo pensaría dos veces y aceptaría encantado. Progreso por si solo es riqueza.

Conversando con un ingeniero salido hace poco del que me hice amigo en el trabajo de Tacna me preguntaba que tal la posibilidad de venirse a trabajar a Chile, la diferencia de sueldos es enorme a favor de Chile y los profesionales peruanos ven el trabajo acá tal como los chilenos a veces ven las posibilidades de trabajo en Europa o USA. Pero es todo relativo, los precios se ajustan proporcional y automáticamente a los mayores ingresos (por la Segunda Ley de Parkinson) y un ingeniero promedio en Perú vive igual o mejor que en Chile, aunque en este último caso tiene más bienes y servicios a su disposición.

Yo le comentaba que el mejor negocio posible es ganar en pesos chilenos y gastar en soles, o sea trabajar en Chile por ejemplo en una minera y vivir o gastar la mayor parte de los ingresos en Perú, que es exactamente lo contrario de lo que yo hago. Mi caso es aparentemente absurdo, a primera vista no tiene sentido vivir en Chile y ganar en Perú un sueldo que es una pequeña fracción de lo que gana cualquiera de mis compañeros acá. Pero estoy apostando al nicho y la oportunidad: la economía peruana está en pleno auge, hay crecimiento y mucha inversión pública que es un campo en el que yo tengo la mejor experiencia, entonces bien podría haber un nicho para mi si aprendo el sistema peruano y me especializo en él.

Por mientras es tiempo de sembrar y aprender, creo que si todo va bien para el próximo año ya estaría en condiciones de llevar inversionistas de Chile y otros países al Perú, una vez que tenga el conocimiento del sistema y las relaciones personales y profesionales bien establecidas, Esa es la idea y espero que funcione porque existe un importante nicho en esa área para el que me he venido preparando inconscientemente en los últimos años. Siempre mis ciclos empiezan así, me meto en algo que me interesa como jugando y de a poco se va haciendo serio, así trabajo y me divierto a la vez. Claro que hay un período de sacrificio al comienzo, pero que diablos. Perú es el país de oportunidades, donde está todo por hacer.

Donde también está todo por hacer es en mi escritorio y el taller, los había ordenado pero ya está el caos de nuevo, no hay caso, mañana en la tarde vuelvo a ordenar, o mejor pasado mañana “nunca dejes para mañana lo que puedas hacer pasado mañana”

Riqueza y el bienestar material

Archivado en: riqueza — tombrad @ 10:31 am

Los hospitales son nido de infecciones, eso es sabido, ahora le tocó a mi suegra que fué a pedir hora para controlarse de un antiguo cancer y le contagiaron un resfrío como no había tenido en años. Que mala suerte, ahora anda como pollo. Mientras pueda hacer el almuerzo y no me contagie, todo bien, que se le pase luego nomás, yo tuve lo mío hace un mes atrás.

Vienen tiempos difíciles para la economía en todos lados: inflación, baja de crecimiento, cierre de empresas, desempleo ya no son problemas de un país sino que es un ciclo a la baja a nivel global. Algunos catastrofistas creen que son los recursos naturales y alimentos que se agotan por el desenfrenado consumo, yo creo que es una explicación muy equivocada.

El consumo es lo que ha empujado cada una de las cosas deseables que tenemos, obviamente tiene su precio porque nada viene grátis, pero nuestro bienestar material crece siempre a la par con el crecimiento del consumo. Sin importar el estrato social en que estemos todos somos mucho más ricos que nuestros abuelos. Incluso los que duermen en la calle hoy, tienen un mayor bienestar que hace 50 o 100 años atrás, más lugares donde guarecese, más instituciones de beneficencia, etc.

Ese es el problema al comparar los ingresos en el tiempo, los ingresos reales (usando moneda de igual valor) siempre dan mayor bienestar material a medida que el tiempo avanza. Por eso es tan difícil hacer comparaciones sobre el bienestar material en diferentes períodos de tiempo, encontré en Internet un sitio muy interesante que permite hacer comparaciones de riqueza relativa en distintos períodos de tiempo, donde leo este interesante párrafo:

El siguiente ejemplo muestra cuanto “valía” el salario del famoso beisbolista Babe Ruth y demustra este punto (lo difícil que es comparar riqueza en distintas épocas). Sus ganancias tenían un “poder de compra” en precios actuales de un millón de dólares, pero el no podía con esa plata comprar una cura efectiva para su cancer, como podría hacerlo hoy. Sus ingresos, comparando con lo que podría comprar hoy actualizando esa plata, eran de tres millones de dólares actuales, pero recordemos que entonces no existían los televisores y si el quisiera ver entretenimiento continuo durante todo el día, no habría forma que pudiera tenerlo.

En fin, les recomiendo que vean la página, es un sitio muy interesante sobre el significado de la riqueza y el bienestar material, creo que mañana seguiré escribiendo sobre eso, ahora me voy a dormir un rato.

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