
Que día más malo tuve hoy, para colmo la cantidad de amigos con problemas crece y crece, parece que la crisis tiene a todo el mundo en la pitilla. Y les digo siempre lo mismo, que no se preocupen por nada y que manden todo al diablo, si podemos controlar nuestros pensamientos nada ni nadie nos puede echar a perder el día. Lo malo es que hoy no me apliqué mi propia receta y he pasado todo el día irritado, medio depresivo y con mal genio. Así me pasa siempre que tengo que hacer cosas desagradables y las voy postergando a ver si desaparecen, ni en sueños, ahí están, esperándome. Hay que controlar los pensamientos, porque cuando se disparan estamos fritos.
31 marzo, 2009
Non Serviam
El Tai-Chi también anda con problemas, el libro dice que hay que concentrar todo el centro de gravedad en un solo pie hasta anclarse en el suelo, entonces el pié se empezará a hundir ¿srá posible? podría ser, pero por más que trato de correr mi centro de gravedad ahi se queda firme, en mi prominente abdomen que es su lugar por naturaleza, no se ha movido ni un milímetro. Tal vez tenga que consultar a mi tocayo a ver si me pasa una receta para este espinudo problema.
Claro que saqué una idea práctica que ya ha hecho casi desaparecer mi dolor de omóplato, es el concepto de nadar en el aire, dice el libro que el aire es un medio sutil pero tan real como el agua y que podemos tener muchos de los beneficios de la natación haciendo esos movimientos contra el aire, yo hice la prueba solo un rato y mi dolor de omóplato que ya se estaba extendiendo casi ha desaparecido. Bueno el dato, me sirvió para algo práctico.
Miren que bonita esta frase “He went into business in the city, but did not do well: it was his destiny to make friends and inspire affection, but not to make money”, es parte de un divertido obituario que me mandó mi amigo Juan, creo que es del Observer. Me gustó tanto que lo copié en mi plantilla debajo de la frase de Plutarco.
A propósito hace un año o dos la periodista del Observer Catherine Sevigny estaba escribiendo un artículo sobre Arica por su particularidad de ser el lugar donde nunca llueve, me imagino que eso debería resultar muy curioso a los empapados ingleses, bueno, el reportaje no debe haber quedado muy entretenido porque jamás apareció a pesar que estuvo como dos semanas preguntándome historias y fotos. Así es la vida, Arica todavía no está preparada para la fama, mucho menos para la fortuna.
Sigo leyendo, hay ideas interesantes que tal vez ni tienen que ver con el Tai Chi, el autor tiene un capítulo que se llama “mi opinión personal” y otro llamado “mi esperanza” son capítulos muy cortos de dos o tres hojas cada uno, en este último dice:
Yo adoptaría como mi lema para el T´ai-chi Ch´uan una frase simple “invertir en pérdidas”, para un devoto, sufrir por su propia voluntad e iniciativa “pérdidas” le puede traer beneficios a su salud. Para ser más explícito, el que invierte en pequeñas pérdidas tiene pequeñas ganancias y viceversa. Mencius escribe en su libro “Cuando e cielo le va a conferir un gran regalo a cualquier hombre, primero ejercita su mente en el sufrimiento”
(—) Aprender a sufrir pérdidas, no es cosa fácil (…) la gente normalmente quiere tener ganancias y no pérdidas. Mi afirmación es difícil de entender y de practicar. Sin embargo solo puedo enfatizar sobre este asunto. Nadie nunca ha obtenido beneficios sin pagar por ellos en forma de pérdidas, inesperadas e inevitables. Pequeños beneficios traen pequeñas pérdidas y viceversa, eso es de común conocimiento. Por eso cuando yo aplico el principio en reversa, alguna gente es esceptica. Pero ellos no han aplicado su mente al problema. Por ejemplo una buena posición económica y una vida de lujos puede ser considerados beneficios, pero tosdos esos deben pagarse con salud. La razón es que esos beneficios son solo superficiales; no se han ganado con trabajos extenuantes como lo hacen por ejemplo los campesinos. Para ponerlo de otra manera, aquellos que se han acostumbrado a una vida de vino, mujeres y canciones son aparentemente favorecidos por la buena suerte. Pero finalmente esto puede traducirse en enfermedades (…) Así en asuntos mundanos, el que busca beneficios sufre de pérdidas.
(…) Obtener beneficios no es muy difícil, pero si lo es hacer pérdidas. Los beneficios que ganamos a través de la pérdida, no perjudican a terceros y puede trer inesperadas ventajas para el que sufre. ¿Cual es el beneficio de aprender T´ai-chi Ch´uan? el boxeo tradicional es una práctica peligrosa, porque ninguna de las partes puede estar segura de ganar; ambos pueden resultar heridos, bueno ¿necesito explicar más de esto? No vemos ningún beneficio en eso. Pero aprender a sufrir pérdidas comienza con plegarse y seguir los movimientos del otro. Esto cultiva en nosotros lo que se conoce como “la habilidad para sentir la fuerza”. Ser capaces de escuchar la fuerza del otro es una manera segura de ganar (…) los alumnos deben aprender este principio a través de un pensamiento cuidadoso y una clara observación.
(…) Mi razón para promover el T´ai-chi Ch´uan en este libro es ayudar a la gente a hacer lo bueno y extender estos valores a otros. Para lograr este objetivo el primer requisito es invertir en pérdidas desde el principio a fin.
Interesante, yo había llegado hace tiempo a esa conclusión de que nada bueno viene gratis. Cheng Man-ch´ing, me robaste la idea, te voy a demandar
30 marzo, 2009
Mi energía interna

Estoy leyendo el libro Tái Chi Chúan de Cheng Man-chín, parece chiste pero esos son los nombres, nunca me he podido tomar en serio el idioma chino, tampoco a los chinos en general. Si pudiera resumír mi impresión sobre China en una frase diría “no son serios”, creo que los que toman en serio a los chinos cometen una tremenda equivocación.
Nunca tuve mucho interés en el Tai Chi, pero ahora que llegó mi tocayo John Thomas que es bastante más viejo que yo y se ve más joven le pregunté como lo hacía, me dijo tal vez sea porque practico Tai Chi y me prestó un par de libros de Cheng Man-chín, uno de los grandes maestros del arte. Algo que nunca me ha atraído de las artes marciales es que en algún punto empiezan a enunciar cosas que hay que aceptarlas por fe o poco menos, yo no soy un tipo de fe así es que chao, no me interesa estudiar nada en que tenga que creer cosas que no me parezcan verificables o lógicas.
Bueno, el libro que estoy leyendo hasta el momento parece bien lógico, no ofrece milagros sobrenaturales ni pide actos de fe. Cuenta que la historia del Tai Chi nace de un boxeador chino que quiso sistematizar sus movimientos y escribió un manual sobre el asunto, originalmente se trata de un arte marcial. Pero pasado el tiempo, un monje taoista se dió cuenta mientras meditaba que el asunto de las posturas tenía que ver con un método para canalizar la energía interna y de allí nació el Tai Chi o boxeo esotérico.
Cheng Man-chín escribe en su libro que siempre fue un tipo flojo -empieza a caerme bien- y poco perseverante, que cuando joven practicaba el Tai Chi para resolver algún problema de salud y que cuando se recuperaba lo dejaba nuevamente, así hasta que se le ocurrió simplificar el método, reduciendo los 128 movimientos a solo 57 esenciales. En el libro propone el Tai Chi con dos objetivos más o menos modestos: como ejercicio físico para mejorar la salud y para auto defensa. La cosa es que algunas de las ideas son bien interesantes, por ejemplo dice que hay algunos pilares fundamentales para aprender: la correcta enseñanza, el talento natural y la perseverancia.
De los tres, la correcta enseñanza es lo más importante. Un alumno con talento o perseverante no conseguirá nada si la enseñanza es incorrecta. En cambio un alumno sin talento, con buena enseñanza puede conseguirlo ayudándose de la perseverancia, lo que me parece bastante lógico. Sobre los beneficios de la práctica dice que la gente dedica todo su tiempo y esfuerzo en procurar el bienestar propio y de los suyos, pero ese bienestar no vale de nada si no tenemos salud, sin embargo el esfuerzo que ponemos en nuestra buena salud es mínimo comparado con el que dedicamos a cosas mucho menos importantes, también suena razonable.
Sigue diciendo el libro “es fácil entender como el valiente puede avasallar al tímido, o el más fuerte conquistar al débil, pero es más difícil entender como el inflexible puede ser conquistado por el flexible. Uno podría colocar como ejemplo al bronce que se desgasta por la brisa, o la roca con el correr del agua. Pero el tiempo requerido para eso es tan grande que hace que los ejemplos no sean buenos. Por otra parte un tornado, que no es otra cosa que el movimiento de aire o una poderosa ola son mejores ilustraciones. Nada es más flexible que el aire o que una gota de agua, pero es su integración masiva lo que hace la diferencia”.
Bien interesante el libro, hasta donde voy por lo menos, decía que el Tai Chi que nació como un estudio del boxeo para fortalecer los músculos, al pasar a ser esotérico se convirtió en un método para canalizar la energía interna sutil de manera similar a como un tornado canaliza e integra el aire, el método, por lo poco que llevo leído consiste en ejercicios de respiración y relajación que liberan y almacenan la energía, luego los movimientos la canalizan.
T´ai-chi Ch´uan como un arte de auto defensa debe despreciar completamente el valor físico y la fuerza muscular. Se dice que “en cada acción, todo el cuerpo debe hacerse tan liviano y con tanta libertad de movimientos como sea posible” tan liviano que la adición de una pluma haga sentir su peso.
En fin, si me ven en el diario que maté a un tipo con mis propias manos no se asusten, solo estaba haciendo un experimento con mi energía interna. De ahí les cuento como sigue la cosa, hasta mañana.