Estaba escuchando en la Tercera Cultura un buen podcast sobre la memoria, cosa que siempre ha sido mi punto flaco. Parece que nací con alzheimer, todo se me pierde, todo se me olvida, paso quince minutos buscando los lentes que tengo en la mano, y demoro media hora si es que me los he colgado en el cuello, siempre donde mismo y siempre se me olvida. Un par de veces me he tenido que ir a la casa a pie porque se me olvidó donde dejé estacionado el auto, el único número de teléfono que recuerdo de memoria es el de mi casa, solo por que es muy fácil: 314191, ah mi memoria es un desastre.
Y de las caras mejor ni hablo, en eso yo siempre he pensado que tengo una especie de enfermedad que me hace imposible recordar una cara. Cuando estaba chico una vez me subí a un bus donde iba mi mamá, que era muy bromista y conociendo mi problema no me saludó y se quedó mirando para otro lado como si no me conociera. Estuve todo el viaje pensando en que se parecía a mi mamá la señora, hasta que al final nos bajamos donde mismo y me dijo ¡saluda pues indio!. Cuando la cuento no me creen pero es estrictamente cierto.
Cuando el Tomás Jr. iba al liceo y a veces lo iba a buscar no lo podía distinguir de los demás, los veía a todos más o menos iguales y esperaba a que se acercara al auto para no equivocarme. A la Pilar la he confundido un par de veces y hasta le he hablado a la falsa Pilar haciendo el correspondiente ridículo. Hace muy poco rato me encontré en la calle con mi amiga Cindy -que es muy linda y supongo difícil de confundir- y por segunda vez no la conocí, si no me saludara yo no me atrevería a saludarla como me pasa con muchos otros amigos que a veces desconozco en la calle.
Lo raro -o tal vez no tan raro- es que para otras cosas tengo memoria casi fotográfica, debo haber leído casi todas las Selecciones del Reader´s desde 1930 a 1980, cientos de revistas con miles de artículos y basta que lea por segunda vez una frase para que me acuerde del artículo completo, lo mismo con libros que he leído y aparentemente olvidado hace muchos años, apenas leo un párrafo, aparece de inmediato. También tengo muy buena memoria para episodios de hace muchos años.
Recuerdo perfectamente que el día que mataron a Kennedy (noviembre 1963) estaba leyendo unas selecciones en el patio de la casa de mi cuñado, en El Salto, escuchamos la noticia por la Radio Portales, tengo la imagen del momento super clara. Tengo dos recuerdos fragmentarios pero muy claros de cuando tenía 3 y 4 años, esos son los más antiguos. También recuerdo con mucho detalle mi vida en la Isla de Chiloé en los años 70, en Arica en 1969 y en la población Santiago en 1967. Recuerdo perfectamente las casas de Eusebio Lillo 555 cuando tenía 6 años y muchos detalles de esa época. Igual que los viejitos tengo claro lo que pasó hace ene tiempo, me acuerdo de las historias y de las imágenes.
Decía la psicóloga en el podcast que la memoria es mentirosa, sin duda porque tengo recuerdos en blanco y negro en sepia y en colores. Recuerdo el momento más feliz de mi vida en 1967, tirado al sol boca arriba en el patio de mi casa, es un momento que recuerdo en colores y con todos sus detalles, incluso me acuerdo que pensé en que ese era el momento más feliz y que no se me iba a olvidar nunca, así fue.
Pero bueno, antes que se me olvide lo que les quería comentar, se menciona en el podcast el cuento de Borges Funes el Memorioso, ese donde Irineo Funes se da un golpe en la cabeza y de repente no se puede olvidar de nada, está muy bien escrito y provoca un montón de ideas. Pero la historia tiene algo que siempre me molestó, me parecía imposible que alguien no se pueda olvidar de nada, el relato tenía algo fallado. Si Funes no se olvidaba de nada entonces no podría pensar, porque al momento de rememorar algo no lo haría como un resumen, como hacemos nosotros que podemos rememorar días en unos pocos minutos.
Al rememorar en tiempo real se demoraría demasiado recordando los asuntos más insignificantes. Como me pasa a mi a veces que sueño que estoy viajando en un bus, paso toda la noche soñando y no pasa nada, porque voy en tiempo real, es muy extraño. La explicación de la psicóloga era bien lógica y no se me había ocurrido: cuando recordamos, en ralidad no estamos recuperando información tal cual, como cuando el computador lee un disco, sino que construimos, supongo que en base a fragmentos significativos, lo que no nos interesó al retener chao nomás.
También mencionaron En la Búsqueda del Tiempo Perdido de Marcel Proust, la verdad es que yo leí solo dos libros de la serie, uno era Por el Camino de Swann y otro que ya ni me acuerdo, la verdad es que no me entusiasmaron mucho y ahora apenas los recuerdo, pero si los tomara y releyera un solo párrafo, apuesto que me acordaría enseguida.
En fin, todo esto me trajo a la memoria el otro día que llegué medio caramboleado a la casa y la Pilar me pregunta:
- ¡Por que tomas tanto, maldito borracho!
- Es que tomo para olvidar
- ¿Para olvidar que?
- (…………) ¡chuu, se me olvidó!
Plop!
Fin
(Pepo)
