Tomas Bradanovic

14 abril, 2011

>Poco trabajo, buena plata y estacionamiento

Archivado en: fiscal, jueces, tribunales — tombrad @ 9:17 am

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Por casualidad supe hace unos días, a través de la Pilar, que don Jorge Quiñones Garat se había jubilado. Que lástima, era el mejor juez de Arica y todos los que tuvimos la suerte de conocerlo le teníamos mucho respeto ¿por que se jubilan los buenos mientras que otros canallas se quedan pechando hasta los 100 años?.
Don Jorge jubiló como Juez de Garantía siendo que tenía todos los méritos y capacidades para llegar a la Corte Suprema, aunque tenía un defecto imperdonable en nuestro sistema: era independiente y detestaba el besa-manos, esa costumbre oscurantista de ir a ofrecer lealtad incondicional a los superiores antes del nombramiento. Todos los que pasan a la Corte de Apelaciones tienen que hacer el besa-manos, para que decir los que pasan a la Suprema. No conozco costumbre más mafiosa que esa, probablemente en las iglesias debe pasar lo mismo.
Recuerdo muchas anécdotas de ese juez tieso de mechas, como el mismo se describía, un par de veces lo acompañé a la visita de cárcel, como lo había hecho con otros jueces y era notorio el respeto que le tenían los presos, cuando se lo comenté me dijo “ah, es que yo siempre los trato de usted, sea quien sea”.
No me había dado cuenta de ese detalle, los jueces suelen tratar de “tu” a los delincuentes habituales con cierto desprecio y familiaridad, así muestran su poder pero pierden el respeto. Una vez me tocó ver a un preso indignado que golpeó a un juez, claro que ni les cuento como quedó después.
Recuerdo que don Jorge era muy aficionado a la computación desde sus inicios y tenía conocimientos bastante avanzados a principios de los noventas, así es que resultaba bien entretenido ir a ese tribunal, había buena conversación garantizada. Otra cosa que recuerdo es que jamás se ponía moralizador ni a darle sermones a los presos, podía tratarse del peor criminal y era igual de imparcial y respetuoso. Siempre pensaba que me tocaba caer preso ojalá fuera en ese tribunal, ahora ya no hay caso.
En fin, conocí a varios otros jueces que aprecio, como los ahora ministros don Jorge Cañón, Erico Gatica y Javier Moya, pero a ninguno admiraba tanto como al juez Quiñones, uno de los pocos casos que hasta el personal del tribunal lo apreciaba, y eso si que es raro en el Poder Judicial. Que lástima que se haya jubilado. Mis respetos para el si por casualidad aterriza alguna vez por este Templo del Ocio.
A propósito de tribunales, Alejandro Peña, mediático ex fiscal jefe de Santiago Sur, renunció para pasar a asesorar al ministerio del Interior en la recién creada unidad de estudios para seguridad ciudadana. Seguramente con eso prepara un suave aterrizaje vitalicio en la Agencia Nacional de Inteligencia en el futuro: poco trabajo, buena plata y estacionamiento asegurado. A quien no le gustaría tener como única responsabilidad escribir informes y vagar todo el día por Internet.
Yo creo que el ex fiscal se asustó un poco después de pedir cadena perpetua para los anarquistas acusados de colocar bombas de ruido durante tanto tiempo, tal vez leyó la novela Juego de Patriotas de Tom Clancy y pensó que le podía pasar lo mismo después de las fintas solidarias que hicieron los anarquistas en las embajadas chilenas de Italia y Grecia.
Cadena perpetua por colocar bombas de ruido fue una exageración, el ex fiscal Peña es muy histrionico pero esta vez creo que se le pasó la mano. Siempre he mirado con desconfianza cuando alguien tiene poder y es medio egolatra, creo que esos son los más peligrosos, si le agregamos que es muy bajito tenemos el síndrome de Napoleón perfectamente configurado.
Me alegro muchísimo que haya salido de la fiscalía, no me gustaría para nada cruzarme con un tipo así manejando el poder casi omnímodo que tiene un fiscal. El Juez Quiñones y el ex fiscal Peña están en los dos extremos en mi escala de apreciación. Hasta mañana.
P.D. 1 El ministro de planificación Felipe Kast calificó de “verguenza social” la desigualdad en Chile. Verguenza se tiene para robar ministro, no hable tonteras, aunque pensándolo bien lo más probable es que esa estúpida frase haya sido “sugerida” por el presidente
P.D. 2 Estaba viendo sobre Berlusconi y sus fiestas con “Buga-Buga” ¡que gran tipo! quisiera ser italiano para decir ¡este es mi presidente! cuando grande quiero ser como Berlusconi. Y pensar que lo comparan con nuestro presidente, es ridículo, Sebastian Piñera no le llega ni a los tobillos. ¡Kudos para Berlusconi!
P.D. 3 Se me olvido mencionar al ex Fiscal de la Corte de Apelaciones de Arica, don Jorge Morales Palma, un poeta en el lugar menos adecuado para la poesía, ah y el Juez Fernando Vergara Racape, otro grande que pasó por la pachamama. Y mejor lo dejo hasta acá, porque si no no voy a terminar nunca.

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