Tomas Bradanovic

4 octubre, 2010

>Dejemos que sueñen

Archivado en: arica, turismo.estrategia — tombrad @ 7:26 pm

>El reportaje de El Mercurio de ayer me dejó pensando. Tuve la oportunidad de conversar con la periodista que lo estaba escribiendo y me da la impresión que se quedó con las quejas de los viudos de la plata fácil, con eso en mano, se fue por el camino fácil y armó un compilado bien superficial. Hay que entender que Arica carga con una mochila histórica de subsidios y leyes especiales que fabricó millonarios de la noche a la mañana, cuando estos subsidios se terminaron los nuevos ricos se quedaron sin nada que hacer, excepto quejarse.

De las quejas de nuestros patriarcas se desprende que entienden poco de economía y nada de estrategia, solo siguen esperando la “política de estado” como el gran mesías que les traerá la plata dulce de vuelta. El intendente termina la nota con una frase curiosa “nos queremos imaginar Barcelona”, mientras el Alcalde muestra su Power Point con el apoteósico parque acuático. Con esas ideas tenemos bien pocas esperanzas.
Para plantearse estratégicamente existen ciertas decisiones previas que -si son equivocadas- harán inútil todo lo que se haga después, como dice la canción, árbol que nace torcido jamás su tronco endereza, en el caso de una ciudad hay dos decisiones previas que son fundamentales: tamaño y producto.
Cuando no existe planteamiento estratégico se piensa que el crecimiento de población es intrínsecamente bueno, una idea absurda como se mire, que -de ser cierta- haría de Mexico DF una de las mejores ciudades del mundo.
La indefinición del tamaño es un error común en América Latina que ha llevado al hacinamiento en mega ciudades y despoblamiento rural. A un nivel micro basta ver a nuestros vecinos Iquique y Tacna que han crecido en población mucho más alla de lo que el territorio puede sustentar, con los problemas de miseria y delincuencia que conocemos. Arica ha tenido períodos en que la población se cuadruplicó en poco tiempo y en el año 2000 llegó a estabilizarse alrededor de los 160.000 habitantes, solo miren este gráfico

No está a escala pero es claro que pasó de 24.000 en 1953 a 148.000 en 1980 ¿era sostenible ese crecimiento? ¡claro que no! y cuando el año 2000 se terminó el efecto de los subsidios y “políticas de estado” la población se estabilizó en su punto de sustentación, alrededor de los 180.000 habitantes.

Si tomamos solo una variable: agua potable, no es posible que la población de la ciudad siga creciendo sin quitar parte del stock disponible a otras actividades económicas, las mismas que nuestros brillantes estrategas están presentando como pilares del desarrollo de la ciudad. Menciono el stock de agua potable porque es una de las variables más sensibles, aumentar su stock requiere de inversiones de muchos millones de dólares que -de una u otra manera- son pagadas por los propios consumidores, excepto por muchos agricultores que simplemente se la roban. Para que hablamos de las mineras.
O sea la primera conclusión estratégica es que la población de Arica se debe mantener alrededor de los niveles actuales que es el tamaño sustentable sin deterioro de la calidad de vida. El agua es solo la limitante más notoria, hay otras que no mencionaré para no aburrir.
Luego tenemos el producto. Hablemos solo del turismo que es -a mi modo de ver- la actividad donde tenemos la ventaja competitiva, algo que tampoco voy a fundamentar esta vez. Pensar en Barcelona, Cancún o Marsella muestra ignorancia de la realidad del negocio turístico. Los turistas que van a esos destinos jamás vendrán a Arica, incluso si se gastaran los billones de dólares en hacer una petit Barcelona ¿por que iban a venir acá en lugar de ir al original? ¿creen que algún turista va a dudar entre visitar Orlando o venir de vacaciones al Parque Acuático del alcalde?.
Arica no tiene ninguna ventaja importante para el turismo vacacional de larga distancia, a lo más que podría aspirar es a convertirse en una mala copia de los destinos exitosos -un Cancún de bajo presupuesto- ¿eso es lo que sueña el alcalde?. Del total de los turistas vacacionales del mundo apenas un 2.2% visitan América del Sur, la mayoría con destino a Brasil y Argentina ¿cuantos vendrán a Arica?. Hay que ser muy iluso para creer que esa clase de turismo será viable algún día, eso es puro voluntarismo político.
Nuestro producto ya lo tenemos y funciona perfectamente desde hace años: es el turismo de aventura e intereses especiales, los gringos que van de paso entre San Pedro de Atacama y Cusco, basta que aumentemos en unos cuantos días sus estadías promedio en la ciudad y el impacto económico será inmenso.
Y para lograr eso no se necesita hacer el loco en las ferias mayoristas de turismo en Europa o USA, como lo han hecho durante tantos años los avivatos, tratar de competir con los destinos tradicionales allá es ridículo, porque nuestro cliente, que es el turista de aventura no va a agencias de viajes ni contrata tours, simplemente busca en Internet desde su casa y el mismo planifica su viaje. Allí es donde hay que pelear al turista, en Internet desde su lugar de origen donde planifica su viaje.
Pero en fin, dejemos que sueñen con que Arica se convierte en el segundo Cancún, que se gasten millones haciendo eventos, giras y talleres como lo han hecho durante tantos años. No sirve de nada pero al menos los mantendrá ocupados porque al parecer, mientras menos haga el gobierno es mejor para todos. Si no hay estrategia o se tiene una estrategia mala lo mejor es no hacer nada o que nada resulte y en eso los políticos tienen una enorme experiencia. Hasta mañana.

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