Tomas Bradanovic

23 mayo, 2009

Ingenieros y piojos resucitados

Archivado en: ingenieria, universidades — tombrad @ 10:50 am


Buscando material para un trabajo, me encontré con un interesante estudio llamado Determinantes Sociales en la Práctica de la Ingeniería, el trabajo es algo largo y aburrido así es que solo voy a mencionar algunas ideas que me llamaron mucho la atención, como por ejemplo la estratificación social de la enseñanza de ingeniería en Francia.

En el siglo XIX existían en ese país tres clases de ingenieros, en la cumbre estaban los que trabajaban para el estado construyendo grandes obras, los ingenieros de puentes y caminos. Un escalón más abajo estaban los ingenieros civiles, que se dedicaban a diseñar y construir obras particulares como casas, edificios, etc. Existía también un escalón más bajo que se dedicaban a la mantención y cuidado de maquinarias industriales y artefactos por el estilo. 
Cada clase de ingenieros estaba directamente ligada a las clases sociales alta, media y baja respectivamente y estudiaban en diferentes escuelas: los ingenieros estatales venían de las prestigiosas Escuelas Politecnicas y todo el sistema de ingreso filtraba cuidadosamente a las clases inadecuadas. Los ingenieros civiles estudiaban en la Escuela Central de Artes y Manufacturas, mientras que el escalón más bajo lo hacía en las Escuelas de Artes y Oficios, fuente principal de ingenieros mecánicos, eléctricos y similares en Francia. Los planes de estudio también eran diferentes, a un politécnico se le enseñaban principalmente matemáticas y ciencias teóricas, a un central las aplicaciones de las matemáticas y las ciencias, mientras que a un artes y oficios principalmente se le enseñaba trabajo manual.
Es asombrosa la carga ideológica detrás de ese modelo pensando una sociedad dividida tajantemente entre filósofos 100% teóricos para los grandes proyectos estatales y gente dedicada a trabajos 100% manuales para los trabajos industriales. 
Más asombrosa es la analogía que podemos hacer con la educación chilena con sus ingenieros civiles, ingenieros de ejecución y técnicos, es un modelo casi calcado al de Francia en el siglo XIX. Ahora me doy cuenta por qué la poca importancia que se da a los talleres y la enseñanza de cosas prácticas en nuestras universidades, que tienen todas un minúsculo francés enquistado en su ADN. Leo en el mismo artículo acerca de la educación técnica en Francia “las más prestigiosas escuelas técnicas Francesas ofrecían una educación altamente teórica con sólo un poco de trabajo experimental y sin la implementación de talleres”, increíble, exactamente lo mismo que pasa acá hoy, un problema de Francia en el siglo XIX aparece en Chile el siglo XXI.
La enseñanza en Estados Unidos en cambio, mucho menos estratificada socialmente y con un considerable componente práctico a todo nivel daba buenos resulados en cuanto a la producción industrial: “por el lado de la investigación industrial la situación fue totalmente distinta. En los Estados Unidos, docenas de instituciones comenzaron a hacer investigación industrial y pruebas sobre una base más o menos consistente durante el siglo XIX: Compañías Químicas como Dow, Dupont, Kodak; compañías ferroviarias y compañías metalúrgicas como Pensilvania Railroad y Carnegie Steel; compañías involucradas en ingeniería eléctrica y mecánica como Sellers Company (maquinaria), la compañía Proprietor of Locks and Canals en Lowell, Massaschusetts(turbinas hidráulicas), Spèrry Gyroscop, Edison Electric, Bell Telephone; instituciones del gobierno como el ejercito, y la naval; y finalmente instituciones privadas y profesionales como Franklin Society. La investigación industrial americana fue excelente por su profundidad, precisión, y carácter creativo, convirtiéndola en la base para la innovación tecnológica mundial en cualquier aspecto posible”.

Yo creo que la diferencia muestra dos modelos opuestos de sociedad, el modelo de Estados Unidos es aspiracional, de movilidad social donde cualquiera puede escalar desde obrero a los más altos niveles, todo padre aspira que su hijo sea más que el y por eso la educación favorece desde el principio los resultados y los conocimientos prácticos. Por el contrario el modelo francés (o alemán por ejemplo) es bajo el concepto de cada uno en su lugar, todos socialmente estratificados igual que el Mundo Feliz de Huxley, donde los artesanos están orgullosos de serlo y desean que sus hijos y nietos sigan en lo mismo. 
No criticaré uno u otro sistema, cada cual tiene sus virtudes y defectos, solo podría decir que si así se han desarrollado es por algo. Probablemente tiene que ver con cuan joven o viejo es el país. Un país joven necesita ser aspiracional, necesita mucha movilidad social porque la prioridad es crear riqueza, un país lleno de pobres lo que menos necesita es un estancamiento social con cada uno en su lugar porque así se queda pobre para siempre. En Chile nuestros ideólogos, políticos y próceres durante cientos de años han vivido con un ojo puesto en Europa y tratan de dar el salto para convertirnos en los ingleses de América del Sur (o los franceses, o los alemanes) sin darse cuenta que aunque a un mono lo vistan de smoking sigue siendo mono, primero debe evolucionar y después emular estándares europeos.
Por otra parte Europa no es un modelo al que tengamos mucho que envidiar: arrasada por el fascismo, no hace muchos años eran más pobres que nosotros y si hoy son prósperos no es tanto por sus grandes virtudes como por la gigantesca ayuda que recibieron de USA para reconstruirse. Siempre he pensado en el excelente negocio que es declarar la guerra a USA, lo malo es que hacer si les ganamos

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