Parece que el Flor de Caña le hizo honor a su nombre porque hoy desperté con un ligero dolor de cabeza, pero con una taza de té se me pasó de inmediato. Ayer estuvo de cumpleaños el Tomás Jr. y se juntaron los tíos en la casa, a mi que no me gustan nada esas celebraciones pensé en salir, pero no tenía nada que hacer y además el Abel llegó con la botellita y unos puros así es que mejor le sacamos el aire ahí mismo.
Todo muy bien, ayer estuve instalando Samba en el Ubuntu de la maquina virtual y me tomó todo el día tratar de hacerlo funcionar, ya sé por qué los usuarios de Linux suelen ser tan petulantes, para instalar cualquier cosa hay que seguir largos procedimientos y con eso se creen expertos, aunque no tengan idea de lo que están haciendo. Linux es muy sólido desde la consola pero un desastre con la interfaz gráfica, repleta de errores, todo lo contrario de windows que tiene una interfaz gráfica bonita y limpia con errores en los niveles más bajos.
Hoy el día está tan soleado que duelen los ojos, aunque no hace calor, es uno de esos días perfectos donde todo se ve más brillante, un fomingo espectacular. En la entrada anterior escribí algo sobre el miedo a la muerte y de pasada Karen y Pao escribieron sobre el miedo a la vejez y la enfermedad, que es algo también relacionado. Con las enfermedades podría estar de acuerdo, especialmente las dolorosas, sucias o muy molestas. El Pepe me contaba que cuando estuvo entubado -durante casi una semana- la peor parte no era el dolor sino la incomodidad, la boca se llena de saliva que no te puedes tragar, te pica y no puedes rascarte, etc. Pero que diablos cuando viene la mala hay que aguantar nomás.
Al miedo a ponerse viejo no le veo mucho asunto. Bueno, a mi me molesta la idea de quedarme pelado y seguramente no voy a durar dos años más antes de convertirme en un cabeza de rodilla ¿y que? así es el sistema nomás, no es nada tan terrible perder la apariencia, a menos que sea lo único valioso que tengamos. Yo leo regularmente el blog del Viejito Radical o el de Armando Vallarino, ambos tienen más años que una banda de loros pero no me parece que estén sufriendo ni mucho menos, al contrario, en los blogs de gente más jóven aparcen llenos de angustiados ¿que tan malo es entonces llegar a viejo?.
Si yo tuviera plata y ganas de trabajar -dos cosas que jamás tuve- armaría una empresa que contratara a puros veteranos, creo que hay un tremendo portencial en los viejos jubilados que todavía nadie ha aprovechado, así se ganarían su billete y tendría mano de obra de la mejor calidad. Debería existir una ley especial que permitiera contratar a jubilados sin necesidad de leyes sociales ¿para que? puro sueldo nomás, billetin para el bolsillo, todo para adentro. En lugar de andar diseñando estúpidas “reformas previsionales” deberían ver modo que los jubilados puedan producir y ganar billete por las suyas, hay un potencial enorme desaprovechado en eso.
En fin… si yo fuera, si yo tuviera, si yo pudiera. Pero no soy, no tengo ni puedo así es que dejémoslo hasta ahí nomás. A propósito de veteranos, en el Blog de Bea Valenzuela encontré este video de Picasso. Es interesante para los que no les gusta o no entienden cual es la gracia de Picasso, fue filamdo cuando su producción como artista ya se había terminado y el pintor estaba dedicado a jugar y cobrar miles de dólares por un papel con un mono y su firma. Sin embargo en esos jugetes, mucho más sencillos que su pintura “artística” Picasso es más accesible y es más fácil entender su valor como dibujante. Que lo disfruten.