¿Creyeron que se me había olvidado? claro que no, pese a que tenía varias cosas que hacer el día de ayer mandé todo al diablo y me senté a pensar si en realidad tenía alguna ventaja ponerse viejo, o si era una completa desgracia como piensa la mayoría de la gente. Bueno, las dificultades ya las sabemos así es que para que los voy a aburrir: más enfermedades, menos fuerza para todo, inclusive aquello, la mala apariencia y otras pocas cosas más que por conocidas no las voy a repetir.
Claro que hay algunas ventajas menores como la pensión asistencial, el albergue del Hogar de Cristo, algunas veces a los viejos le dan el asiento en el bus y cosas por el estilo, pero no me parece que compensen los inconvenientes que señalé y otros pocos que se me quedaron en el tintero virtual.
¿Existe entonces alguna ventaja en llegar a viejo? Para los que son fanáticos de los Simpson es claro que no, los viejos son un estorbo que nos quitan oxigeno y alimento y no sirve para nada todo lo que hayan hecho en su vida, el abuelo Abe Simpson peleó honorablemente en la Segunda Guerra Mundial y nos ayudó a liberarnos de los nazis pero ¿a quien le importa?, lo pasado pisado, ya no vale. Pero desde hace un par de años que me dejó de gustar ese programa -debió terminarse hace rato- así es que ya no son mis referentes para nada.
Veamos, la apariencia mientras no sea violentamente repulsiva no debiera ser gran problema, ¿hay algo bueno en ser viejo? ah yo creo que si. Me he dado cuenta de eso cuando converso con mis alumnos o cuando escucho al Tomás Jr. y veo que -al menos funcionalmente- ellos son iguales que yo pero les llevo la ventaja en que a mi me han pasado más cosas. Con mis alumnos por ejemplo, yo ya estudié y pasé por la mayoría de las cosas que ellos están pasando y ya se lo que viene después: la cesantía, la plata fácil, la ruina, etc. Eso me da la ventaja que ya aprendí -o al menos debiera haber aprendido- de mis errores.
Cuando yo hablo con alguien más viejo pasa lo mismo, nunca me he sentido menos que un viejo pero de hecho soy menos, he experimentado menos. Hay muchas cosas que conozco solo en teoría como por ejemplo que se siente tener una enfermedad grave, ser asaltado, ganar una fortuna, caer en la cárcel y un montón de otras experiencias que no tengo. Y como no he tenido esas experiencias no las aprecio, igual que a los mocosos les importa un pepino que yo haya pasado hambre y ellos no, lo que no se ha tenido no se extraña.
Pero ¿de que sirve la experiencia?, a la mayoría de las personas no nos sirve para nada en términos prácticos, hay viejos tan inmaduros como un chico de 15 y el tropezar muchas veces con la misma piedra parece ser una característica propia del ser humano. Pero aunque no nos sirva de mucho nos podría servir, potencialmente, si supiéramos aprovecharla, cosa que rara vez ocurre. Sin embargo es algo que está allí y podemos usarla o no, es un activo, normalmente inmovilizado por nuestra propia voluntad.
Las experiencias pueden tener también un valor personal, nos alegramos recordando los buenos momentos y nos aliviamos pensando en los malos que hemos superado, no hay sensación más rica que acordarse cuando uno estuvo muy mal y salió igual para adelante. Creo que cualquiera prefiere ser adolescente que niño o adulto que adolescente, con esa misma lógica sería normal preferir ser viejo que adulto, claro que eso no se da frecuentemente, los viejos suelen mirar con tristeza su juventud perdida, aunque haya sido llena de desgracias.
Bah, que vivan los viejos zorros y -digamos- las viejas chacoteras para que no suene mal. Los viejos zorros como Roberto que a los 70 me cuenta que está emprendiendo una aventura que yo, un mocoso de 55, no me atrevería ni muerto, vivan los viejos divertidos como Nica Parra que no es muy buen poeta pero excelente humorista, vivan los viejos odiosos como Enrique Lafourcade o el gran Hermógenes Pérez de Arce que viven nadando contra la corriente y despotricando contra todo el mundo, así quiero ser cuando grande: igualito a Hermógenes. Pero mucha viejura por hoy, mejor cambiemos de tema. Aquí va una pildorita solo para ariqueños:
Que cosa más divertida, me reía solo leyendo “la Estrella de Arica” de ayer martes 7 de septiembre, en la página 3 aparecen los siguientes titulares:
-Alcalde Sankan pretende replicar en Arica el sistema de iluminación de París
-Hawking y Dios, columna escrita por el Obispo de Arica
-Terminal Internacional será remodelado: obras pequeñas realizará el empresario Jorge Frias para respetar el contrato firmado hace cinco años
¡Genial! tres cuentos chinos en una misma página, recomiendo a los editores del diario que concentren en la página 3 de ahora en adelante a todas las grandes mentiras de la ciudad, podría llamarse La Página del Gran Chamullo, apuesto que nunca les faltará material para llenarla ¡hasta podrían hacer un suplemento!. En todo caso los felicito por la fina ironía de colocar esos tres artículos juntos, me pareció notable.
Ya basta de pelar cables, es hora de que este hombre maduro vuelva a su cripta, hasta mañana.