¿Creyeron que se me había olvidado? claro que no, pese a que tenía varias cosas que hacer el día de ayer mandé todo al diablo y me senté a pensar si en realidad tenía alguna ventaja ponerse viejo, o si era una completa desgracia como piensa la mayoría de la gente. Bueno, las dificultades ya las sabemos así es que para que los voy a aburrir: más enfermedades, menos fuerza para todo, inclusive aquello, la mala apariencia y otras pocas cosas más que por conocidas no las voy a repetir.
8 septiembre, 2010
Lo bueno,lo malo y lo feo
1 septiembre, 2009
Pasó Agosto!!!!
¡Si señores! se terminó el nefasto mes de agosto, cuando los viejitos pasamos susto porque nos corretea la vieja de la guadaña, un invierno menos, empieza la primavera, los pajaritos cantan y los pajarones se suicidan ¡que cosa más linda!. Anoche sin querer hicimos una mini-celebración con Thomas, mi tocayo y nos estuvimos tomando unas cervezas Tecate en la Isla del Alacrán ¡cuanto tiempo que no iba a ese templo de la perdición!, todo bien, ya llegará el verano nuevamente y como saben yo cuento mis años en veranos: un año más, un año menos.
23 junio, 2008
Viejos buenos pal carrete (y copete)
Domingo, fomingo, un día de perfecto ocio después de la agitada noche del viernes. Me llamó la atención lo bien que está el casino, la sala de eventos estaba llena, con una buena orquesta de música en vivo y el público predominantemente mayor, entre 50 y bien pasados los 60 años bailando sound y divirtiéndose como adolescentes. Oscar me comentaba que no es común ver en Chile tanto viejo carretero y tiene razón, es algo que no había notado. Una rareza más de nuestra ciudad tan llena de cosas extrañas.
En Chile lo normal es que la gente que ha pasado los 60 años salen a comer, al club de tango, al cine o cualquier cosa por el estilo, pero en Arica los viejos se resisten a dejar las malas costumbres y salen con su mujer, su amante o alguna señora que convencen por ahí, se toman sus buenos tragos y bailan como trompos hasta las 5 AM, me pareció extraordinario. Es el espíritu de Arica, donde hasta los viejos son carreteros a diferencia del resto de nuestro apático país.
Hay un gran revuelo en Arica porque el gobierno abrió el puerto de Iquique para el libre tránsito de Bolivia, o sea podrán tener su propia aduana y nadie en Chile revisará las mercaderías que se desembarquen para ese país. Los detalles del libre tránsito no se conocen y creo que allí es donde está gran parte del malestar de la gente. Yo no veo nada de malo que den todas las facilidades a las cargas bolivianas por todos los puertos del norte, al contrario, la competencia es buena, tampoco creo que se vaya a producir una disminución violenta de cargas por el puerto de Arica, la decisión de embarcar o desembarcar por un determinado puerto depende de muchas cosas, donde las tarifas o trabas del puerto son solo un factor pequeño entre varios otros.
Pero lo que molesta profundamente, al menos a mí y mucha otra gente que conozco, es la potestad casi ilimitada del presidente de turno para manejar las relaciones exteriores, estableciendo tratados entre gallos y medianoche. Sin anunciar ni preguntarle a nadie, de la noche a la mañana puede aparecer un tratado cocinado y listo para servir, como hizo Aylwin -si mal no recuerdo- con el diferendo de Laguna del Desierto. Considerando que la aspiración boliviana es nada menos que tener territorio soberano en Chile, el gobierno debe ser en extremo cuidadoso y transparente en estas negociaciones, porque se puede encontrar con un estallido de rechazo de proporciones en caso que se le ocurra ponerse muy creativos.
Y sigue la pelea por la nueva ley de educación cuando la solución es tan simple y al alcance de la mano: la educación municipalizada debe desaparecer definitivamente, para cortarle de una vez las manos al sindicato del colegio de profesores y a los miles de sanguijuelas que viven a costillas de los servicios municipales de educación. Todos los colegios de Chile deben ser administrados por privados, y si ganan plata mucho mejor, eso es lo que necesita nuestra economía, negocios que ganen plata dando un buen servicio. Las corporaciones municipales no debiesen existir, son negocios quebrados eternamente, una hemorragia continua que pagamos todos con nuestros impuestos, más encima albergan a los peores profesores de Chile, atrincherados detrás del estatuto docente. Si fuera por mi toda la educación debiese ser privada, de calidad y muy lucrativa, ese es mi ideal de sistema.